Qué son y cómo invertir en minerales críticos, indispensables para la IA, la energía y la defensa

El suministro de minerales críticos enfrenta riesgos por escasez o concentración en pocos países. La exposición de América Latina abarca minerales vinculados a tendencias estructurales de largo plazo.

Por

Bloomberg Línea — El futuro de la electrificación, la transición hacia energías limpias, la defensa, el sector aeroespacial, la energía nuclear y la infraestructura digital dependen en buena medida del suministro de minerales críticos.

Según Citi (C), los minerales críticos se encuentran en el centro de las principales tendencias estructurales que están transformando la economía global, como expuso en el reciente foro virtual ‘Latin America’s Role in Driving the Critical Minerals Transformation’.

Explica que la exposición de América Latina abarca minerales vinculados a tendencias estructurales de largo plazo como la electrificación, baterías, demanda de activos de refugio e imanes/electrónica.

Ver más: Citi revela los minerales críticos que generarían riqueza en América Latina y los países prometedores

De acuerdo con cifras compartidas en el evento de Citi, América Latina concentra un 26% de la inversión global en exploración minera.

En 2025, la región recibió unos US$3.200 millones para exploración, con Chile como principal destino.

Hacia 2040, la región tendría una oportunidad de crecimiento de US$154.000 millones en el mercado de minerales: US$130.000 millones en nuevas actividades mineras y US$24.000 millones en refinación.

En términos simples, los minerales críticos son materias primas esenciales para industrias estratégicas como la energética y la tecnológica.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) dice que el fuerte crecimiento de la demanda de estos materiales ha elevado su valor estratégico y llevado a los gobiernos a priorizar cadenas de suministro más “seguras y resilientes”.

William Husband, director Global de Banca Corporativa de Metales y Minería de Citi, señaló a Bloomberg Línea que los principales minerales y materias primas críticas incluyen:

  • Cobre: es el pilar de los sistemas de transmisión eléctrica, redes de datos, refrigeración y estructuras físicas de los centros de procesamiento. Por ejemplo, un solo centro de datos de Inteligencia Artificial (IA) con capacidad de 1 gigavatio (GW) requiere cerca de 27.212 toneladas de este metal, cuyo posible desabastecimiento se proyecta como un riesgo latente para el año 2030.
  • Tierras raras (eondimio-praseodimio, disprosio y terbio): son el núcleo indispensable para la fabricación de imanes de alta potencia empleados en motores eléctricos y aerogeneradores.
  • Silicio, galio, germanio, indio y tántalo: elementos esenciales para la producción de microchips y componentes electrónicos avanzados.
  • Níquel, cobalto, manganeso y grafito: Soportan los sistemas de almacenamiento energético a gran escala y las soluciones de respaldo de energía eléctrica.
  • Titanio, tungsteno, antimonio y cromo: Elementos estratégicos con aplicaciones críticas en las industrias aeroespacial y de defensa.

De acuerdo con cifras recogidas por Citi, América Latina posee aproximadamente el 49% de los recursos mundiales de cobre y cerca de un tercio de los recursos mundiales de litio.

Actualmente representa el 41% del cobre extraído, el 22% del zinc, el 19% del litio, el 8% de la bauxita y el 4% del suministro mundial de níquel.

Husband manifestó que cada país de la región presenta un perfil estratégico diferenciado y ventajas competitivas muy definidas:

  • Perú: centrado firmemente en el cobre, el país cuenta con una cartera de proyectos mineros que supera los US$64.000 millones y proyecta una inversión sectorial estimada en aproximadamente US$8.100 millones para el 2026.
  • Argentina: su estrategia se apoya en el litio y está fuertemente impulsada por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El país ya registra US$25.000 millones en proyectos aprobados de minería y metalurgia (M&M) —que abarcan oro, plata, litio y cobre—, y mantiene otros US$25.000 millones adicionales bajo análisis y evaluación.
  • Brasil: posee una base de recursos “sumamente” diversificada y cuenta con gigantes de la industria global como Vale. Además, se posiciona estratégicamente en sectores de alta demanda tecnológica, como el grafito (cuya demanda se prevé aumente 1,9 veces para 2040) y las tierras raras magnéticas (+1,5 veces en el mismo periodo).
  • México: consolidado como el principal productor de plata del mundo durante más de 16 años, el país cuenta también con sólidas reservas de cobre, oro y zinc. “Su mayor ventaja es geográfica: su vecindad con el mercado norteamericano lo posiciona de forma inmejorable ante la demanda automotriz y el proceso de electrificación del norte de la región”, indicó William Husband.

¿Cómo invertir en minerales críticos?

Para un inversionista, “la exposición más sencilla suele ser mediante acciones de productores o ETF especializados, porque muchos de estos minerales no cuentan con mercados financieros líquidos donde comprar directamente el commodity”, dijo a Bloomberg Línea Emanoelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB.

En cobre existen además futuros y vehículos que siguen su precio, mientras que compañías como Freeport McMoRan (FCX), Southern Copper (SCCO), Antofagasta o BHP (BHP) permiten capturar distintos grados de sensibilidad al metal.

En tierras raras, Santos comenta que MP Materials y Lynas son dos de las principales alternativas fuera de China, mientras que empresas diversificadas como Teck permiten una exposición indirecta a minerales estratégicos como el germanio.

También existen ETF de cobre, minería y tierras raras que reducen el riesgo específico de una sola compañía.

“Para una cartera, tendría más sentido utilizar cobre y productores consolidados como posición central y reservar una proporción menor para tierras raras o minerales estratégicos más pequeños, donde el potencial puede ser mayor, pero también lo es el riesgo empresarial”, según Emanoelle Santos.

El principal riesgo, indicó, es asumir que el mineral crítico equivale automáticamente a un precio alcista, dado que la demanda puede crecer y, aun así, el precio puede caer si aparece nueva oferta, cambia la tecnología o un país dominante decide aumentar la producción.

A esto se suma una fuerte dimensión geopolítica: China concentra más de 90% de la refinación de varios materiales, como galio, grafito, manganeso y tierras raras, y ya existen controles de exportación sobre varios de ellos.

En compañías pequeñas aparecen además riesgos de permisos, financiamiento, sobrecostos, dilución accionaria y proyectos que pueden tardar años en producir.

Por eso, “el potencial más atractivo está precisamente donde coinciden la demanda estructural, la dificultad para sustituir el material y una oferta difícil de expandir, pero esas mismas características también hacen que sean mercados mucho más volátiles y sensibles a las decisiones políticas”, anotó.

Desde XTB explican que, dentro de ese universo, el cobre probablemente ofrece la tesis más amplia y menos dependiente de una sola tecnología, ya que “la IEA proyecta que será el mineral con el mayor aumento absoluto de la demanda hacia 2040 y todavía observa una brecha relevante entre los proyectos anunciados y las necesidades de suministro hacia 2035″.

“Después pondría atención en las tierras raras utilizadas en imanes, especialmente NdPr, disprosio y terbio, y en minerales como galio, germanio y tungsteno, donde el atractivo no proviene tanto del volumen consumido, sino de la enorme concentración de la oferta y de la dificultad de sustitución”, anotó Santos.

Explicó que la IEA sitúa precisamente al galio, las tierras raras magnéticas, el grafito, el tungsteno, el germanio y el cobalto entre los materiales con mayor vulnerabilidad de suministro.

En cambio, “sería algo más prudente con níquel, manganeso y cobalto, porque, aunque su demanda seguirá siendo relevante para las baterías, el crecimiento de nueva oferta y la evolución hacia químicas que utilizan menos de estos metales pueden limitar su escasez”, remató la analista.

Ver más: Por qué América Latina gana peso en la estrategia de Europa de minerales críticos y la transición verde