América Latina puede liderar la cadena de combustibles sostenibles para aviación y este país toma la delantera

La principal barrera para el crecimiento del SAF ya no es la disponibilidad de biomasa, sino la implementación y el despliegue de las tecnologías, las inversiones y la infraestructura necesaria para escalar la producción comercial.

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Bloomberg Línea — América Latina está “muy bien posicionada” para contribuir a la cadena global de suministro de combustibles sostenibles para la aviación (SAF), incluidos mercados como Europa que buscan acelerar su adopción, según un especialista de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ).

La región “dispone de abundantes fuentes de carbono, tanto provenientes de cultivos energéticos como de residuos, lo que ofrece una base sólida para desarrollar cadenas de suministro sostenibles, siempre que se apliquen criterios adecuados de sostenibilidad”, dijo a Bloomberg Línea Frank Mischler, uno de los directores del International Power to X Hub implementado por GIZ.

Power-to-X Hub es un centro de experiencia y colaboración para cadenas de valor innovadoras y sostenibles de hidrógeno verde y Power-to-X (el proceso de convertir la electricidad en productos ecológicos).

Mischler identifica al menos dos grandes oportunidades para la región en combustibles limpios para la aviación.

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La primera corresponde a los combustibles sostenibles para la aviación (SAF) de origen biológico, especialmente los elaborados a partir de aceites y grasas procesados con hidrógeno, así como los producidos a partir de alcohol.

En este segmento, Brasil sobresale por su larga experiencia en la producción de etanol, la logística de biocombustibles y las cadenas de valor agrícolas, según Mischler.

En cuanto a los combustibles sintéticos para la aviación, América Latina también tiene un potencial considerable, según el especialista.

Nuevamente, “Brasil destaca por contar con electricidad renovable de bajo costo, una matriz eléctrica relativamente limpia y abundantes fuentes de carbono”, comentó Mischler.

Este mercado aún se encuentra en una etapa temprana, por lo que es probable que las primeras inversiones se concentren cerca de los principales mercados de demanda, especialmente la Unión Europea y el Reino Unido.

Sin embargo, dijo que una vez que la tecnología esté plenamente probada y el mercado se comporte más como el de una materia prima (commodity), es previsible que América Latina se convierta en una de las regiones más competitivas para la producción de estos combustibles.

En América Latina, “Brasil es el principal polo y está entre los principales a nivel mundial para la producción de SAF, con un potencial de alrededor de cerca de 200 millones de toneladas de biomasa hacia 2050, suficientes para producir cerca de 60 millones de toneladas de SAF”, dijo a Bloomberg Línea Andrés Rebolledo, secretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).

También se refiere a Argentina y Colombia, dado su potencial actual en biocombustible; y Chile por sus avances en la industria de hidrógeno verde.

Un mercado competido

La GIZ aclara que la región no es la única que busca posicionarse en este mercado.

India avanza rápidamente en el desarrollo de esta industria, China continúa ampliando su capacidad de producción y otras regiones también aspiran a convertirse en proveedores relevantes.

Sin embargo, “América Latina cuenta claramente con los recursos, la experiencia industrial y la posición estratégica necesarios para desempeñar un papel destacado”, afirmó Frank Mischler.

Según Olacde, Europa será uno de los principales motores de la demanda.

Rebolledo dice que el reglamento europeo establece mezclas obligatorias crecientes de SAF desde el 2% el año pasado hasta el 70% para el 2050.

Según expresó, “estas metas crean una señal de demanda de largo plazo para productores de otras regiones, que son clave para la inversión y el desarrollo”.

Este reglamento también incorpora una cuota específica por tecnología, generando nuevas oportunidades para países con abundantes recursos renovables.

“Hoy, la principal barrera para el crecimiento del SAF ya no es la disponibilidad de biomasa, sino la implementación y el despliegue de las tecnologías, las inversiones y la infraestructura necesaria para escalar la producción comercial”, indicó Rebolledo.

Para la organización, agregó el ejecutivo, la mayor oportunidad consiste en apoyar el desarrollo de cadenas de valor de suministro entre países de América Latina y la UE, combinando la ventaja comparativa de la región en recursos renovables con la demanda, el financiamiento, la tecnología y los estándares de sostenibilidad europeos para acelerar inversiones y consolidar un mercado internacional de SAF.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) calcula que las aerolíneas necesitarán unos 500 millones de toneladas (Mt) de combustible de aviación sostenible (SAF) para alcanzar su compromiso de cero emisiones netas de CO2 para 2050.

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