El conflicto ha encarecido los combustibles y acelerado el interés por las energías renovables, mientras algunos productores de petróleo se benefician del nuevo escenario.
Aerolíneas europeas experimentaron un fuerte crecimiento en el uso de combustible de aviación sostenible (SAF), mientras que las Estados Unidos y Asia se quedaron aún más rezagadas en el último año.
La presidenta Keiko Fujimori anunció un subsidio temporal de entre 15% y 20% para transportistas y mototaxistas, con una vigencia de tres meses, para mitigar el impacto del aumento de los combustibles.
Tras la desregulación dispuesta por el Gobierno, las petroleras evalúan el impacto logístico en las refinerías y el freno temporal al millonario oleoducto de Vaca Muerta (VMOS).
El precio del combustible será una variable clave para las próximas semanas, dado que el Gobierno de Milei espera una consolidación de la baja de la inflación. Qué esperar en el segundo semestre.
La principal barrera para el crecimiento del SAF ya no es la disponibilidad de biomasa, sino la implementación y el despliegue de las tecnologías, las inversiones y la infraestructura necesaria para escalar la producción comercial.
El ministro de Hacienda adelantó nuevas bajas desde este jueves y señaló que también observa señales de recuperación en la actividad y avances en un proyecto económico.
Aunque sigue estando por detrás de países como Hong Kong y Suiza, el precio de la gasolina en Uruguay es más alto que en Noruega, Francia y el Reino Unido, según GlobalPetrolPrices.com.
Vanguard Energy dijo que “limitaciones operativas” en la nación isleña han obligado a la compañía a suspender los planes de enviar 250.000 barriles de combustible en un buque cisterna, según un comunicado.
Vanguard Energy ya enviaba pequeños cargamentos de gasolina y diésel a Cuba y ahora se está preparando para aumentar esos volúmenes, según declaró el presidente de la compañía, Matthew Klann.
La FAO informó que los precios globales de los alimentos se mantienen cerca de máximos de más de tres años, mientras la guerra con Irán encarece fertilizantes y combustibles clave para la agricultura.
La crisis centrada en La Paz y la vecina El Alto se está cobrando cada vez más víctimas entre las empresas locales, los servicios públicos y la industria.