Buenos Aires — Luis Caputo anunció ante industriales cuatro medidas de alivio para pymes. Al participar este martes de la 32ª Conferencia de la Unión Industrial Argentina (UIA), el ministro de Economía argentino defendió el “cambio copernicano” que atraviesa el país desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia y si bien destacó los resultados obtenidos durante la actual gestión, dijo también que en el oficialismo son conscientes que aún queda “un largo camino por recorrer”.
“Sabemos que la transición es difícil. Entendemos que hay reclamos concretos y los escuchamos. Pero podemos hacer lo que podemos hacer” explicó Caputo. Por ese motivo, anunció que desde el Gobierno estarán impulsando cuatro medidas de alivio para pymes ante el entendimiento de que muchas de ellas tienen “un problema financiero”.
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Las cuatro medidas para pymes que anunció Caputo
En su exposición, Caputo aseguró que desde el equipo económico están impulsando cuatro medidas de alivio en medio de la transición que atraviesa el país. La primera de ellas, dijo, será la de suspender los embargos de ARCA hasta mayo de 2027.
En esa línea, añadió que extenderán también el plan de 18 cuotas sobre deudas con ARCA que vencían hasta el 30 de junio. “Lo vamos a extender a las deudas hasta el 31 de octubre, con 18 meses de plazo para que tengan más holgura”, señaló.
En tercer lugar, Caputo sumó que el Gobierno también impulsa una devolución de reintegros para permitir que las pymes puedan usar el 100% de saldo que tienen a favor para cancelar deudas aduaneras. Al respecto, incluso adelantó que la decisión representa “un gran paso para la implementación de una suerte de cuenta corriente única aduanera entre empresas y ARCA” que el Gobierno pretende instaurar. “Es ridículo que ARCA les esté debiendo plata al tiempo que les cobra”, consideró.
Además, el titular de la cartera de Hacienda dijo que el Gobierno está direccionando también, a través del Banco Nación, crédito a plazos de 3 a 5 años a tasa fija del 20% para la industria automotriz. Al respecto, sin embargo, aseguró que “no es ningún plan platita” sino que consiste en “dar una solución a un problema heredado para alivianar el costo financiero”.
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Y por último, dijo que desde el Gobierno nacional propondrán a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires avanzar con la eliminación del impuesto a los sellos, al que calificó como “un desastre” ya que “impacta directo en el bolsillo de la gente” y “grava a todos”.
La eliminación de ese impuesto, calculó Caputo, representa entre 4 y 5 billones de pesos al año, o 0,4% o 0,5% del PBI. La propuesta, dijo el titular del Palacio de Hacienda, estará dirigida a aquellas provincias que estén adheridas al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y al Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR).
Al respecto, Caputo precisó que desde el Estado van a ofrecerles a las provincias “pagarles la mitad de ese impuesto a cambio de que resignen la otra mitad”.
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“Para nosotros es un esfuerzo enorme. Hemos bajado tres puntos de impuestos y estamos bajando más, haciendo un esfuerzo adicional para eliminar uno de los impuestos más distorsivos, que impacta en el precio final de muchas cosas”, expresó.
Caputo defendió el “cambio copernicano” de la Argentina con Milei
En su exposición, el ministro de Economía argentino también defendió el “cambio copernicano” que está atravesando la Argentina desde la llegada de Milei a la Presidencia, en diciembre de 2023. Para ello, recordó también la situación económica que heredó la actual gestión para marcar hacia dónde cree que la mayoría de los argentinos no quiere volver.
Para graficarlo, mencionó que la industria cayó 11% en el último año y medio de gestión anterior, mientras que las jubilaciones cayeron 36,8%. “Lo único que creció fue la inflación y la pobreza. La gente razonable, la gente de bien, no quiere volver a esto”, consideró.
En ese sentido, el ministro pidió “entender que el modelo cambió”, ya que “el negocio de la inflación, de los rulos financieros y de la corrupción se terminó”. Ese cambio, consideró Caputo, genera fricciones porque “la corrupción es un negocio mucho más fácil que invertir y competir”.
Pero ahora, Caputo marcó que “por primera vez en nuestra historia vamos a tener cuatro años consecutivos de equilibrio fiscal en la línea financiera”, lo que representa “un cambio copernicano”. También señaló que el Gobierno debió mantener una política monetaria restrictiva, que permitió bajar la inflación de los niveles de 200% a la zona del 30%. Pese a ello, reconoció que “todavía está en niveles altos” aunque consideró que se tratan de valores “razonables” al compararlos con los programas de estabilización de otros países.
Tras repasar las principales correcciones macro, Caputo destacó que hoy Argentina tiene “estabilidad y previsibilidad” aunque marcó que en el Gobierno son “conscientes que hay un largo camino por recorrer”.
Entre los objetivos del Gobierno, Caputo mencionó la búsqueda de bajar el costo argentino. Al respecto, pidió “no engañarnos” ya que “devaluar no es bajar el costo argentino” sino que con ajustes del tipo de cambio solo se logra empobrecer a la sociedad. “La forma de bajarlo es el que estamos haciendo: bajando impuestos, sacando regulaciones, bajando el costo financiero y mejorando la infraestructura”.
Por otra parte, también destacó las inversiones anunciadas bajo el marco del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) y aseguró que “la idea es que toda la economía converja al RIGI”, aunque marcó que “no pudimos hacerlo todavía porque no están dadas las condiciones”.
“El RIGI recién empieza. Van a venir más proyectos RIGI. Recién se han hecho inversiones US$7.693 millones. Pero asegura un flujo de inversión fenomenal”, dijo Caputo antes de agregar que los frutos de este programa de incentivos serán aprovechados por los presidentes que vengan en los próximos años.
Críticas de Arriazu por efecto en créditos de las compras de reservas
Sobre los recientes comentarios del economista Ricardo Arriazu, quien deslizó que las fuertes compras de reservas por parte del Banco Central podrían estar limitando la expansión de un nuevo ciclo del crédito, Caputo se mostró en disidencia a pesar de que marcó que cree que el economista es una de las personas que “eleva el debate”.
“No creemos que el crédito sea un problema de liquidez. Nuestra visión es que el crédito está creciendo más lento que lo que nos gustaría porque hay un problema de incertidumbre política y de reconversión del sistema financiero”, explicó el ministro. “Hoy los bancos están prestando al Tesoro a tasas negativas. Si quisieran dar créditos no refinanciarían. Hoy no hay un problema de liquidez”, añadió.
Caputo pidió a industriales que “se animen a competir”
En su exposición, Caputo también pidió a los industriales a que se “animen a competir”. Como ejemplo, volvió a mencionar el caso de la compañía de termos Lumilagro, que reconvirtió su modelo de negocios, y mencionó el caso de Calzados Ombú, que “tiene márgenes más chicos, pero hoy compite”.
En esa línea destacó que “cuando analizamos récord de exportaciones, vemos que es bien variado”, y subrayó que manufacturas de origen industrial representan el 27% de las exportaciones y crecieron al 35%, mientras que manufacturas de origen agro crecieron al 41%. En los dos casos, dijo que están en niveles récord.
La exposición de Caputo ante industriales llega dos meses después del duro cruce que protagonizó con uno de los vicepresidentes de la UIA. Durante el Día de la Industria, celebrado el pasado 2 de septiembre, Guillermo Moretti había arremetido contra el ministro de Economía acusándolo de ser “un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno” y afirmara que el Gobierno de Javier Milei lleva adelante una “política de desindustrialización” sin comprender la realidad del sector.
La semana pasada, al presentar el Informe de Política Monetaria (IPOM) correspondiente al tercer trimestre, el Banco Central argentino se refirió a las caídas que vienen atravesando sectores de mano de obra intensiva como la industria o la construcción, que acumulan retrocesos respectivos de 7,4% y 24,4% desde el cambio de gestión.
Respecto de la industria, la autoridad monetaria diferenció que “las ramas más competitivas y orientadas a exportar”, que muestran mayor dinamismo, de aquellas “con mayor dependencia de la protección comercial”, como las “ramas productoras de equipos de informática, textiles, electrodomésticos y calzado”, que registrando caídas significativas.