Buenos Aires — El dinero en efectivo en Argentina se redujo a la mitad mientras el gobierno de Javier Milei busca privatizar la fábrica que lo imprimió sin tregua durante la pandemia.
La cantidad de billetes que circulan en Argentina cayó a 5.902,3 millones de unidades en mayo, su nivel más bajo desde mediados de junio de 2020, por lo que acumula un retroceso del 50,2% respecto del récord de 11.859,2 millones que tocó hace apenas dos años, en julio de 2024.
VER MÁS: Cambio de época: la Casa de Moneda de Argentina suspende la impresión de billetes
Este nuevo retroceso de la cantidad de billetes, que quedó reflejado el lunes en las estadísticas oficiales del Banco Central, se da en medio de un clima de creciente tensión con la asociación gremial La Bancaria, que llamó a un nuevo paro en el BCRA para el miércoles 13 de mayo luego del realizado el lunes 27 de abril en rechazo al cierre de 12 tesoros regionales y la potencial pérdida de 32 puestos de trabajo.
La caída del circulante llega, además, en momentos en los que Milei busca acelerar la privatización de la Casa de Moneda (CMA), apuntada por el oficialismo como uno de los símbolos del “despilfarro” de recursos por parte del gobierno anterior. Casa de Moneda fue una de las sociedades que figuraba en un listado de sociedades a privatizar en este 2026 que mostró Luis Caputo la semana pasada, para obtener unos US$2.000 millones.
Con ese objetivo, Casa de Moneda fue convertida en Sociedad Anónima Unipersonal (S.A.U.) en abril de 2025. Seis meses antes, el 28 de octubre de 2024, el Gobierno ya había suspendido la impresión de billetes mediante una recisión de los únicos contratos que CMA tenía vigentes, con el BCRA, por presuntas demoras y sobrecostos en la impresión de billetes de ARS$20.000.
Desde entonces, el Gobierno optó por importar billetes argumentando que hacerlo le permitía reducir costos.
Apenas dos días después de esa decisión de suspender la impresión de billetes, el Gobierno oficializaría, a través del Boletín Oficial, la intervención de la Casa de Moneda y la designación de Pedro Daniel Cavagnaro para que comande las tareas de auditoría y redistribución de funciones.
Según el último informe de dotación de personal del Indec, publicado el jueves pasado, Casa de Moneda tenía al cierre de marzo 714 empleados, casi la mitad que los 1.411 que registraba a octubre de 2023, último dato oficial disponible previo al cambio de Gobierno.
Casa de Moneda había quedado, además, envuelta en medio de una polémica cuando el Gobierno de Milei denunció un gasto superior a ARS$1,2 millones por mes por niño en el jardín maternal “La Monedita” y una erogación de US$4.700 millones en importación de billetes durante la gestión anterior.
VER MÁS: Casa de Moneda no acuña monedas, pero licitó la compra 1.700 camisetas de la Selección Argentina
Tensión con gremios por cierre de tesorerías
La nueva medida de fuerza convocada por La Bancaria para el próximo miércoles se suma a la ya realizada el lunes de la semana pasada. Según había indicado el gremio que conduce Sergio Palazzo desde 2009 –diputado nacional desde 2021 por el Frente de Todos y luego por Unión por la Patria, ambos afines al kirchnerismo–, las medidas son en respuesta a la resolución del BCRA que dispuso el cierre de 12 de las 21 tesorerías regionales de todo el país.
“Esta decisión implica la posibilidad de dejar en la calle a 32 trabajadores junto a sus familias, y golpea de manera directa a las economías regionales”, advirtió La Bancaria en su llamado al paro general del 27 de abril.
“Pese a la medida de fuerza realizada el pasado 27 de abril en los tesoros regionales y las instancias formales ante la Secretaría de Trabajo, las autoridades han optado por mantener su posición intransigente, sin voluntad de diálogo ni de revisión de esas políticas. Esta actitud irresponsable profundiza el conflicto y agrava la situación”, añadió en un nuevo comunicado publicado en las últimas horas.
Desde el BCRA habían argumentado que la decisión apuntaba a aumentar la eficiencia de la distribución del efectivo en el país y respondía a criterios 100% técnicos, sustentados en cuestiones geográficas y operativas, como el tamaño de las bóvedas, la cantidad de personas, y el flujo de envíos, entre otros aspectos.
Es que según cifras que maneja la autoridad monetaria argentina, el circulante que históricamente representó el 6% del PBI cayó en la actualidad a apenas el 2% del producto. Esta merma, argumentan, responde principalmente al crecimiento de los medios electrónicos de pago.
Además, desde la entidad aseguraron que a las 32 personas que trabajaban en los 12 tesoros regionales que dejarán de funcionar se les ofrecerá relocalizarlas en el tesoro más próximo a su provincia o en la sede central del BCRA en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
VER MÁS: Exclusiva: tras la recisión de contratos con CMA, el BCRA ahora busca deshacerse de monedas
Billetes de denominaciones más altas y caída de extracciones
Independientemente de estas tensiones por la privatización de CMA y los cierres de tesorerías, lo cierto es que el Banco Central argentino ha estado avanzando en los últimos dos años con una reducción del mar de billetes que inundaron las bóvedas de los bancos en los últimos años.
Para ello, fue reemplazando los billetes de menor denominación que han saturado las bóvedas de los bancos por los de denominaciones más altas. De los 5.902,3 millones de billetes que circulan hoy en Argentina, más de un 62% (3.696,9 millones) corresponden a las cuatro denominaciones más altas: es decir, los de 1.000, 2.000, 10.000 y 20.000 pesos.
VER MÁS: Inflación récord en Argentina dejó déficit y deudas millonarias por imprimir pesos
A ello se suma, además, la menor demanda de efectivo por parte del público por la alta penetración de los medios electrónicos de pago. Según el último informe de pagos minoristas, en febrero (último dato disponible) se realizaron 41,3 millones de extracciones de los 17.192 cajeros disponibles (ATM) por un total de ARS$4 billones. El 89% del total de extracciones registradas ese mes se realizó desde cajeros automáticos.
La cantidad de extracciones de cajeros se contrajo así más de un 60% respecto de los picos de años previos. En diciembre de 2023, mes en el que asumió Milei, se registraron 109,3 millones de retiros de efectivo de cajeros automáticos, mientras que dos años antes se había registrado un máximo histórico de 118,6 millones de extracciones.
VER MÁS: Uso de efectivo en Argentina pasa de pico a mínimos, pero sin gran alivio para bancos