En abril, el desempeño de las monedas en América Latina respondió a una combinación de factores internos y externos, en un contexto marcado por el alza del petróleo y la volatilidad geopolítica en Medio Oriente.
El repunte del petróleo y los altos diferenciales de tasas impulsan a las monedas latinoamericanas, en medio de un dólar sin dirección clara y flujos crecientes hacia mercados emergentes.
La caída del dólar y el retorno del carry trade fortalecen a las monedas latinoamericanas, aunque la incertidumbre geopolítica y electoral mantiene la volatilidad en el horizonte.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.
El índice MSCI EM Latin America avanza con fuerza en una jornada marcada por la caída del petróleo, el retroceso del dólar y el fortalecimiento de las monedas emergentes.
Brendan McKenna, analista de monedas del banco estadounidense, dijo en una entrevista con Bloomberg Línea que hubiera preferido ver a la Argentina emitir bonos soberanos de ley extranjera tras las elecciones de octubre.
Las monedas latinoamericanas avanzan ante una menor aversión al riesgo y la corrección del petróleo. El peso chileno y el sol peruano destacan entre las emergentes.
En medio del proceso de apreciación del peso y luego del caso Fate, un informe de Econviews advierte sobre la posibilidad de que Argentina experimente su propia ‘enfermedad holandesa’.
Desde el inicio de este año, la divisa argentina acumula una apreciación de 5,15% frente al dólar, en sintonía con la trayectoria que han mostrado otras monedas de la región
El peso se fortalece en Argentina y quebró el piso de ARS$1.400 por dólar, mientras el índice que mide JP Morgan volvió a ubicarse por debajo de los 500 puntos. Pero los ADR cayeron con fuerza en Wall Street.
Luego de un período de alta volatilidad en 2025, la moneda argentina ha oscilado en un rango más acotado desde finales de noviembre, tentando a los inversores que buscan aprovechar los altos rendimientos que ofrecen las letras y bonos del Tesoro.
El banco prevé un dólar más débil en 2026, con divergencias crecientes entre monedas de América Latina, presiones políticas en Estados Unidos y mayor volatilidad en los mercados.
En un año marcado por el debilitamiento global del dólar, las monedas latinoamericanas reflejaron un desempeño mixto. Mientras algunas lograron avances significativos, otras continuaron bajo presión en medio de desequilibrios estructurales.