El banco elevó sus proyecciones de inflación para América Latina en 2026, pese a la resistencia de varias monedas de la región frente al dólar tras el shock petrolero.
La cantidad de billetes en circulación se redujo a la mitad en dos años. Este nuevo retroceso se da en medio de un clima de creciente tensión con la asociación gremial La Bancaria por el cierre de 12 de las 21 tesorerías regionales de todo el país.
El fortalecimiento del dólar en 2026, impulsado por tensiones geopolíticas y mayor aversión al riesgo, está redefiniendo el comportamiento de las monedas latinoamericanas, con impactos diferenciados.
En abril, el desempeño de las monedas en América Latina respondió a una combinación de factores internos y externos, en un contexto marcado por el alza del petróleo y la volatilidad geopolítica en Medio Oriente.
El repunte del petróleo y los altos diferenciales de tasas impulsan a las monedas latinoamericanas, en medio de un dólar sin dirección clara y flujos crecientes hacia mercados emergentes.
La caída del dólar y el retorno del carry trade fortalecen a las monedas latinoamericanas, aunque la incertidumbre geopolítica y electoral mantiene la volatilidad en el horizonte.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.