Brasil logra superávit comercial mayor al previsto pese a los aranceles de Trump

Brasil registró un superávit comercial de US$7.400 millones en agosto, por encima de lo previsto, impulsado por un aumento del 12,1% de sus exportaciones a EE.UU.

Por

Bloomberg — Brasil registró en agosto un superávit comercial superior al previsto, gracias al fuerte aumento de las exportaciones a Estados Unidos, a pesar de que durante todo el mes estuvieron vigentes los aranceles del 25% impuestos por el presidente Donald Trump.

La mayor economía de América Latina exportó un total de US$33.200 millones, lo que supone un aumento del 12,2% con respecto al año anterior, según los datos del Ministerio de Comercio publicados el viernes. Las importaciones ascendieron a US$25.800 millones, lo que situó a Brasil con un superávit comercial de US$7.400 millones, superior a la previsión media de US$7.100 millones realizada por los analistas en una encuesta de Bloomberg.

Ver más: Brasil presenta presupuesto de 2027 con una meta de superávit que genera dudas en mercados

En concreto, los envíos a EE.UU. aumentaron un 12,1% respecto al año anterior, un resultado inesperado después de que los nuevos aranceles avivaran los temores de que los exportadores brasileños perdieran terreno en el segundo socio comercial más importante de su país.

Aunque existen excepciones para determinados productos, los aranceles abarcan una amplia gama de productos brasileños y se impusieron tras las acusaciones de Estados Unidos de prácticas comerciales desleales. Su impacto económico se ha entrelazado con la política, ahora que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva aspira a la reelección en octubre y su gobierno intenta negociar un alivio con Washington.

Las autoridades brasileñas han mantenido conversaciones con sus homólogos estadounidenses en un intento por revocar los aranceles, y el propio Lula ha llamado a Trump, ya que Brasilia busca evitar que la disputa se agrave aún más. No obstante, el líder de izquierdas afirmó en un acto celebrado el viernes que, si Estados Unidos deja de comprar productos brasileños, él “no perderá el tiempo lamentándose por ello”.

Ver más: Economía de Brasil crece 0,5% y pierde impulso frente a altas tasas antes de las elecciones

Un mes de resistencia comercial no basta para evaluar el impacto a largo plazo de los aranceles. Los exportadores podrían haber absorbido parte del coste adicional, haberse amparado en contratos firmados antes de que los aranceles entraran en vigor o haberse beneficiado de una fuerte demanda de determinados productos, lo que deja dudas sobre si el resultado de agosto puede mantenerse.

“Brasil ha experimentado una volatilidad significativa en las exportaciones a EE.UU., y las medidas comerciales estadounidenses han generado incertidumbre”, declaró el viernes Herlon Brandão, director del Departamento de Estadísticas y Estudios de Comercio Exterior del Ministerio de Comercio de Brasil. “El aumento de los envíos del mes pasado se debió en gran medida al incremento de los precios de los productos vendidos a EE.UU., más que a un aumento de los volúmenes”.

Ver más: El empleo se desacelera en Brasil y la morosidad de préstamos personales llega a máximo desde 2009

Al otro lado del Atlántico está surgiendo otro reto. Los envíos a la Unión Europea aumentaron un 46,4% en agosto, pero Brasil se enfrenta ahora a nuevas restricciones a la exportación de productos de origen animal tras no cumplir los requisitos del bloque relativos al uso de determinados medicamentos veterinarios en el ganado.

Estas medidas podrían resultar especialmente perjudiciales para Brasil, el mayor exportador mundial de carne de vacuno y de pollo. Los compradores europeos suelen pagar precios medios más elevados por la carne de vacuno brasileña que muchos otros mercados.

Restablecer el acceso sin restricciones podría llevar años, ya que las autoridades de la UE exigen información que abarque todo el ciclo de vida de los animales.

-Con la colaboración de Dayanne Sousa, Giovanna Serafim y Jorge Valero.

Lea más en Bloomberg.com