Bloomberg — El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aprovechó un acto de campaña para echar la culpa del colapso del Banco Master SA a su predecesor de derecha Jair Bolsonaro, escalando las tensiones políticas en torno al caso.
Lula también metió al exjefe del Banco Central, Roberto Campos Neto, acusándolo de contribuir a la escandalosa caída del prestamista.
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Hablando en un acto para lanzar la candidatura de Fernando Haddad a gobernador de Sao Paulo, Lula rechazó las afirmaciones de la oposición de que su administración es responsable del colapso de Master. En cambio, argumentó que el banco fue aprobado para operar en 2019 bajo el liderazgo de Campos Neto en el banco central, durante la presidencia de Bolsonaro.
“Banco Master es el huevo de la serpiente de Bolsonaro y Roberto Campos Neto”, dijo Lula. Agregó que su Partido de los Trabajadores presionará para que se investigue a fondo cómo la firma generó pérdidas por unos 50.000 millones de reales (US$9.600 millones). Ni Bolsonaro ni Campos Neto han sido implicados formalmente en la investigación.
Lula, que busca la reelección a finales de este año, tampoco ha sido vinculado a ninguna irregularidad relacionada con Master.
El banco central de Brasil liquidó en noviembre la entidad crediticia, otrora de altos vuelos, en medio de acusaciones de fraude, en una medida que se espera cueste al fondo de seguro de depósitos del país, conocido como FGC, unos 55.000 millones de reales. El exCEO del banco, Daniel Vorcaro, fue detenido por la policía y posteriormente puesto en libertad con un monitor en el tobillo antes de ser detenido de nuevo acusado de interferir en las investigaciones.
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El creciente escándalo ha sacudido el panorama político de Brasil debido en gran parte a los vínculos de Vorcaro con políticos y otros agentes de poder en Brasilia.
Junto a Haddad, Lula instó a sus aliados a enfrentarse a sus críticos. Rechazó los intentos de vincular el escándalo a su administración, diciendo que los opositores políticos están tratando de “descargar” la responsabilidad sobre su gobierno. “No dejaremos piedra sin remover”, dijo.
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