Bogotá — El Gobierno de Abelardo De la Espriella ha planteado una reorganización profunda del sistema tributario colombiano, con el propósito de reducir el número de impuestos administrados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y concentrar los esfuerzos de recaudo y fiscalización en los tributos de mayor importancia para las finanzas públicas.
La discusión fue planteada por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien señaló que Colombia tiene un sistema tributario demasiado complejo.
Según explicó, existen numerosos impuestos nacionales, pero una proporción muy alta del recaudo está concentrada en unos pocos.
En una entrevista con El Tiempo, Gómez precisó que, de los impuestos nacionales existentes, cuatro representan alrededor del 95% de los ingresos del Estado: el impuesto de renta, el IVA, los gravámenes asociados al comercio exterior —entre ellos los aranceles y el IVA externo— y el 4x1.000.
“Tenemos otros 15 impuestos pequeños que distraen la fiscalización. La Dian no tiene cómo fiscalizar 19 impuestos”, señaló Gómez durante la entrevista.
La propuesta: concentrar el recaudo
La idea del Gobierno es simplificar la estructura tributaria y evitar que la DIAN tenga que dedicar recursos importantes a administrar y fiscalizar numerosos impuestos que generan una participación relativamente pequeña del recaudo.
En términos generales, la propuesta apunta a que el sistema se apoye principalmente en tres grandes fuentes: renta, IVA y comercio exterior.
El 4x1.000 tendría un tratamiento diferente. Aunque actualmente constituye una fuente importante de recursos para el Estado, el Gobierno ha reconocido que se trata de un impuesto que originalmente tenía carácter temporal y ha planteado una reducción progresiva.
Gómez explicó que la eliminación no podría hacerse de manera inmediata debido al peso que este gravamen tiene actualmente en las finanzas públicas.
Por eso, la alternativa que se estudia es disminuirlo gradualmente.
¿Qué impuestos quedarían en el centro del sistema?
La propuesta parte de una concentración del recaudo en los siguientes tributos:
Impuesto de renta. Es uno de los principales pilares del sistema tributario y grava los ingresos y las rentas obtenidas por personas naturales y empresas, de acuerdo con las reglas establecidas en el Estatuto Tributario.
IVA. El impuesto sobre las ventas continuaría siendo otra de las principales fuentes de ingresos nacionales.
Impuestos al comercio exterior. Aquí se incluyen los aranceles y el denominado IVA externo, relacionados con las operaciones de importación.
4x1.000. El gravamen a los movimientos financieros seguiría siendo relevante en el corto plazo, aunque el Gobierno ha señalado que pretende reducirlo progresivamente.
La diferencia entre los cuatro y la propuesta de tres impuestos es importante: el Gobierno reconoce que el 4x1.000 todavía tiene un peso considerable en el recaudo, pero plantea avanzar hacia una estructura en la que, a largo plazo, el sistema se concentre en renta, IVA y comercio exterior.
¿Cuáles impuestos desaparecerían?
La propuesta no significa que todos los demás impuestos vayan a desaparecer automáticamente ni que exista ya una lista definitiva aprobada por el Congreso.
Lo que plantea el Gobierno es revisar los tributos de menor participación en el recaudo y simplificar el sistema.
La intención es eliminar o desmontar aquellos gravámenes que, según la evaluación del Ejecutivo, generan poca recaudación frente al esfuerzo administrativo y de fiscalización que requieren.
Por ahora, cualquier eliminación tendría que materializarse mediante cambios legales y pasar por el trámite correspondiente en el Congreso.
Esto es especialmente relevante porque la estructura tributaria colombiana puede modificarse únicamente mediante normas aprobadas dentro del procedimiento legislativo correspondiente.
Por tanto, se trata de una propuesta de política fiscal y no de una eliminación automática de impuestos.
El patrimonio también está en la mira
Dentro de las modificaciones planteadas por el nuevo Gobierno también aparece el impuesto al patrimonio.
Miguel Gómez ha señalado que el Ejecutivo busca desmontar el impuesto al patrimonio y las cargas adicionales asociadas a las grandes fortunas.
El argumento expuesto por el ministro es que la política tributaria debe contribuir a recuperar la inversión y evitar que capitales y personas con capacidad productiva abandonen el país.
Esta posición hace parte de una estrategia fiscal más amplia que combina reducción de impuestos con un ajuste del gasto público.
Menos impuestos, pero también menos gasto
La propuesta tributaria del Gobierno no está planteada únicamente como una reducción de impuestos.
El Ejecutivo también busca disminuir el tamaño del Estado y contener el gasto público.
De hecho, el ministro de Hacienda ha insistido en que la prioridad es corregir el desequilibrio de las finanzas públicas y mejorar la eficiencia del gasto.
En septiembre de 2026, Gómez señaló que el Gobierno enfrenta un escenario de elevado déficit y endeudamiento y que se requerirán medidas tanto de ajuste del gasto como de