La propuesta hace alusión explícita al modelo de “sales tax” de Estados Unidos, un gravamen sobre el consumo que no usa el mecanismo de impuestos descontables.
No son responsables del IVA, las personas naturales que sean minoristas o detallistas, agricultores y ganaderos, así como las personas naturales que presten servicios y que cumplan ciertos requisitos.
Arroz, carne y hortalizas lideran el alza en la canasta básica. El Gobierno reconoce que su reforma tributaria puede sumar hasta 1,1 puntos a la inflación de 2026, golpeando de forma desigual a los hogares.
Los nuevos impuestos no tocan la Canasta Familiar, pero sí aumentan las tarifas de renta para asalariados desde COP$7 millones mensuales. Además, endurece los impuestos para eventos de recreación como cine, teatro, conciertos y fútbol.
Germán Ávila, encargado de la cartera financiera, explicó ante las comisiones económicas del Senado y la Cámara los cambios que presentará el Gobierno en los próximos días.
De acuerdo con la DIAN, el acumulado de los primeros seis meses del año se acerca a los COP$150 billones, mientras que en primer semestre del año pasado no alcanzó los COP$140 billones.
El plan de Trump, de aplicarse, supondría un cambio en la forma en que EE.UU. ha enfocado los aranceles durante casi un siglo y asestaría un duro golpe a las normas del comercio mundial.