Bloomberg Línea — El Gobierno del presidente Abelardo De la Espriella impulsará el desmonte progresivo del impuesto del 4X1.000, adelantó esta semana el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, en conversación con RCN.
“Es un impuesto muy eficaz, era un impuesto que debería haberse reducido y estamos mirando en una ley la posibilidad de ir reduciéndolo”, reveló el jefe de la cartera de Hacienda. “No podemos eliminarlo de la noche a la mañana”.
Esta reducción, junto con la eliminación del impuesto al patrimonio, serían incluidas en la Ley de Rescate, que el Gobierno De la Espriella espera radicar en el Congreso en la segunda quincena de octubre.
“Este será el primer Gobierno que, en muchos años, en lugar de decir ‘voy a aumentar los impuestos’, dice primero: ‘voy a reducir el gasto’”, agregó el ministro Gómez Martínez.
El 4x1.000, también conocido como gravamen de movimientos financieros (GMF), cobra COP$4 por cada COP$1.000 a la mayoría de las operaciones bancarias en Colombia. Aunque es recaudado por los bancos, es administrado por la DIAN y llega directamente a las arcas del Estado.
Cada ciudadano puede tener una cuenta bancaria marcada como exenta del impuesto, siempre que los movimientos mensuales no superen las 350 unidades de valor tributario al mes (UVT), es decir, COP$18.330.900 en 2026.
También están exentas, hasta cierto tope, las cuentas de los pensionados, y los depósitos de bajos montos —como Nequi o Daviplata— siempre que las operaciones no superen los 65 UVT mensuales, equivalentes a COP$3.404.310.
“No tiene sentido meterle la mano al bolsillo a los colombianos cuando tenemos tanta riqueza”, decía De la Espriella en campaña. Hoy, partiendo de esa premisa, su Gobierno busca reducir el 4X1.000, si bien ahora mismo se conocen los detalles.
Un impuesto temporal que terminó arraigándose
El 4x1.000 fue creado por el expresidente Andrés Pastrana en 1998, durante su primer año de mandato, como una medida temporal para contrarrestar la crisis bancaria, pero 28 años después no solo persiste, sino que es más alto.
En un comienzo, el GMF en realidad fue de 2X1.000, y pese a su carácter temporal, en 1999 fue extendido como respuesta a la emergencia del terremoto de magnitud 6,1 que sacudió al Eje Cafetero.
Ya en el 2000, la Ley 633 lo estableció como un gravamen a los movimientos financieros (GMF) permanente y lo modificó de tal manera que quedara en 3x1.000. Hoy, tras una serie de reformas, es de 4x1.000.
Solo en el primer semestre de 2026, la DIAN recaudó alrededor de COP$8,4 billones por cuenta del GMG.
“Entiende uno las necesidades fiscales del país, pero es un impuesto que es muy regresivo, le hace daño a la gente que menos tiene”, dijo este viernes David Vélez, CEO y fundador de Nubank, al ser preguntado en el Latam Fintech Market 2026. “Es un impuesto que es caro y tiene un gran coste para la sociedad”.













