El Niño reta el suministro eléctrico de Colombia: apagón costaría hasta COP$204.000 millones por hora

Acolgen advierte sobre la presión que enfrenta el sistema eléctrico ante el próximo fenómeno de El Niño y señala que una hora diaria de racionamiento podría generar pérdidas de hasta COP$204.000 millones.

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Bogotá — El fenómeno de El Niño vuelve a poner a prueba la capacidad del sistema eléctrico colombiano. Un eventual racionamiento de energía podría generar pérdidas económicas de entre COP$175.000 millones y COP$204.000 millones por cada hora, según estimaciones citadas por Acolgen.

El impacto recaería especialmente sobre sectores como manufactura, minería y comercio, que en conjunto representan cerca del 24% del PIB nacional y alrededor del 30% del empleo, de acuerdo con las cifras presentadas por el gremio.

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El costo de volver a los apagones

La advertencia fue planteada durante el Congreso Anual de Energía de Acolgen, en medio de las preocupaciones por la seguridad energética del país y la llegada de un nuevo periodo de menor disponibilidad hídrica.

Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, señaló que Colombia lleva más de tres décadas sin enfrentar apagones por falta de energía, periodo en el que se han realizado inversiones para fortalecer el sistema.

Sin embargo, el gremio advierte que actualmente existen presiones asociadas con el crecimiento de la demanda, el retraso de proyectos de generación y una menor disponibilidad de energía firme.

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El escenario cobra relevancia porque un racionamiento similar al registrado durante la crisis energética de los años 90 podría tener efectos sobre el crecimiento económico y el empleo.

Según un estudio de Fedesarrollo citado por Acolgen, una situación de esas características podría reducir en 1,5 puntos porcentuales el crecimiento de la economía y provocar la pérdida de unos 230.000 empleos.

El reto está en los embalses

Una de las medidas planteadas por Acolgen para enfrentar el fenómeno climático es aumentar el uso de las plantas térmicas y preservar el agua almacenada en los embalses.

El objetivo es llegar a los meses más secos con mayores reservas hídricas y contar con capacidad suficiente para responder a la demanda cuando disminuya la generación hidroeléctrica.

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Esta estrategia, sin embargo, también tiene un efecto sobre los precios. Una mayor participación de las térmicas implica recurrir a combustibles como gas importado, cuyo costo puede presionar al alza el precio de la energía en bolsa.

Acolgen ha señalado que el impacto no necesariamente se trasladaría de forma equivalente a las facturas de los hogares. El gremio estima que los incrementos podrían ubicarse entre 3% y 5%, debido a la estructura de contratación del mercado eléctrico colombiano.

Un problema que va más allá de El Niño

La preocupación del sector no se limita a la duración del próximo fenómeno climático. Acolgen también advierte sobre un problema estructural relacionado con la disponibilidad de energía firme.

Durante el Congreso Anual de Energía, el gremio señaló que el déficit frente a la demanda sería de 5,4% en 2026, subiría a 7,8% en 2027 y llegaría a 7,6% en 2028, según cifras de XM presentadas por su presidenta.

Esto significa que el desafío para el sistema eléctrico no desaparecería necesariamente cuando termine El Niño.

La entrada oportuna de nuevos proyectos de generación y la disponibilidad de combustibles para las plantas térmicas serán factores relevantes para mantener la confiabilidad del suministro.

Acolgen también ha planteado la necesidad de acelerar los proyectos energéticos que están en construcción o en pruebas y garantizar la logística necesaria para disponer de carbón, combustibles líquidos y gas para la generación térmica.

La inversión como parte de la respuesta

El gremio también ha pedido condiciones que permitan recuperar la inversión en generación y acelerar la incorporación de nueva capacidad al sistema.

De acuerdo con Acolgen, sus empresas asociadas representan una parte significativa de la capacidad instalada del país y la matriz eléctrica colombiana mantiene una alta participación de fuentes renovables, principalmente hidráulica.

La discusión, por tanto, combina una necesidad inmediata —superar el periodo de menor disponibilidad de agua— con otra de mediano plazo: garantizar que la oferta de energía crezca al ritmo de la demanda.

Mientras esas inversiones avanzan, el sector también plantea medidas de ahorro y uso eficiente de la electricidad para reducir la presión sobre el sistema durante el fenómeno de El Niño.

El costo potencial de un racionamiento deja así una cifra de referencia: hasta COP$204.000 millones por cada hora sin suministro.

Para Acolgen, evitar que el país vuelva a un escenario de apagones requiere actuar antes de que la reducción de los recursos hídricos limite aún más la capacidad de generación.

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