Bloomberg Línea — Ecopetrol (ECOPETL) tiene dos apuestas en el radar para fortalecer su estrategia de diversificación internacional: la puesta en marcha de una planta de azufre y la importación de gas de Venezuela.
“Estamos dando la apertura a una planta de solidificación de azufre en la Refinería de Cartagena. La transformación del producto nos abre mercados, con métricas tan exigentes como el europeo“, dijo Juan Carlos Hurtado, presidente de la estatal colombiana, en una conversación con medios.
La planta cuenta con una capacidad operativa de 1.000 toneladas diarias de azufre sólido. De este volumen, se proyecta la exportación directa, por parte de Ecopetrol, de 600 toneladas mensuales.
El resto de la producción se destinará al mercado colombiano para el desarrollo de productos agrícolas, farmacéuticos, químicos e industriales.
“Es una oportunidad para generar una nueva línea de negocio para el segmento de refinación, con el que se puede cubrir el 70% del mercado nacional y exportar los excedentes”, especificó Hurtado.
Técnicamente, este proceso permite transformar el azufre líquido que se genera como subproducto de la operación de refinación en pequeñas bolas de azufre sólido,
La Refinería de Cartagena produce actualmente azufre líquido que se distribuye en el mercado nacional a un grupo reducido de clientes.
Venezuela en el corto plazo
El presidente encargado de la estatal colombiana indicó que avanzan en el proceso de obtención de la licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), requisito necesario para que Ecopetrol y el Grupo ISA puedan importar gas de Venezuela y reactivar proyectos energéticos binacionales.
“Como compañía tenemos la competencia para asegurar el restablecimiento de la industria petrolera en Venezuela, desde la operación técnica”, expresó Hurtado.
Ver más: Oro les da brillo a exportaciones de Colombia, pero esconde problemas estructurales
En marzo pasado, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, lideró una reunión de alto nivel con representantes del Gobierno de los Estados Unidos con ese propósito. En el encuentro se habló de la rehabilitación de la interconexión eléctrica por La Guajira y la eventual importación de gas natural desde Venezuela mediante el Gasoducto Antonio Ricaurte, infraestructura que conecta el Lago de Maracaibo con el departamento de La Guajira.
“Estamos avanzando con el gobierno de los Estados Unidos en los aspectos regulatorios necesarios para habilitar a nuestras empresas energéticas a desarrollar proyectos binacionales con Venezuela. Este es un paso clave para fortalecer la seguridad energética de Colombia y de la región”, dijo el ministro Palma tras el encuentro.
De acuerdo con las estimaciones del equipo técnico del Ministerio, la reactivación del flujo de gas podría darse en dos escenarios: el primero es la reposición de un tramo faltante de aproximadamente cinco kilómetros en territorio colombiano, en la frontera con Maracaibo. Lo que tomaría entre tres y cuatro meses.
Y el segundo escenario es una conexión temporal mediante una línea flexible que permitiría habilitar el suministro en un plazo estimado de uno a dos meses.
La tubería necesaria para la reposición del tramo colombiano ya fue trasladada por PDVSA a la zona fronteriza de Paraguachón.













