Bogotá — Jaguar Uranium, una minera canadiense con operaciones en Caldas alertó al Gobierno colombiano que su proyecto Berlín encaja dentro de la alianza del país con Estados Unidos en torno a minerales críticos.
“Este perfil de múltiples materias primas encaja perfectamente con la creciente cooperación estratégica entre Colombia y Estados Unidos en materia de cadenas de suministro seguras de minerales críticos y energía nuclear”, afirmó Steven Gold, presidente y consejero delegado.
Jaguar Uranium reportó la presencia de óxidos de tierras raras asociados con mineralización de uranio, vanadio y fosfato en su proyecto Berlín, ubicado en el departamento de Caldas, Colombia.
Los resultados corresponden a un programa de remuestreo de núcleos de perforación históricos y apuntan a un sistema polimetálico que la compañía busca estudiar con mayor detalle.
“Los resultados iniciales indican que los elementos de tierras raras se encuentran asociados a la mineralización de uranio, fosfato y vanadio en los intervalos seleccionados del núcleo de Berlín”, agregó Steven Gold.
Así mismo, sostuvo que la empresa tiene revisto utilizar estos resultados, junto con las zanjas, los estudios geofísicos y las perforaciones, para perfeccionar el modelo geológico y evaluar la continuidad de la mineralización.
Las tierras raras magnéticas son relevantes para la fabricación de imanes permanentes.
En el caso de las muestras analizadas por Jaguar Uranium, el indicador MREO agrupa los equivalentes de óxidos de praseodimio, neodimio, terbio y disprosio.
La empresa aclara que las cifras de TREO corresponden a una suma estequiométrica de los óxidos de los elementos analizados y no representan una recuperación metalúrgica ni las características de un producto comercializable.
El proyecto Berlín se encuentra en etapa de exploración y cuenta con más de 20.000 metros de perforaciones históricas reportadas.
Jaguar Uranium busca determinar si los nuevos resultados de tierras raras pueden incorporarse a futuros modelos geológicos y trabajos de estimación de recursos, para lo cual serían necesarios nuevos estudios, perforaciones adicionales y una evaluación de la continuidad de la mineralización.
La compañía también destacó que el proyecto combina diferentes minerales, entre ellos uranio, tierras raras, vanadio y fosfato.
Jaguar vinculó este perfil con el marco de cooperación entre Colombia y Estados Unidos anunciado el ocho de septiembre de 2026 para minerales críticos, tierras raras y energía nuclear civil.
Sin embargo, Jaguar Uranium advierte que los resultados corresponden exclusivamente a exploración y no constituyen el descubrimiento de un recurso mineral o una reserva mineral.
La continuidad, geometría y extensión de la mineralización todavía deben ser evaluadas y tampoco se ha establecido la viabilidad económica o la recuperación metalúrgica de los elementos identificados.
Entre los resultados más destacados figura un intervalo de 0,63 metros que registró 3.570 partes por millón (ppm) de óxidos totales de tierras raras (TREO), equivalentes a 0,357%, junto con 607 ppm de óxidos de tierras raras magnéticas (MREO). Este fue el valor más alto de TREO reportado dentro de los intervalos seleccionados para el programa de remuestreo.
Otros intervalos analizados también mostraron concentraciones de estos elementos. Uno de 1,53 metros registró 2.267 ppm de TREO y 329 ppm de MREO, mientras que otro de 0,50 metros presentó 2.532 ppm de TREO y 414 ppm de MREO. La compañía señaló además enriquecimiento de neodimio, praseodimio, terbio y disprosio dentro del horizonte analizado.
Jaguar Uranium Corp. es una empresa de exploración de uranio centrada en Sudamérica que desarrolla una cartera de prometedores proyectos en zonas ya explotadas en Colombia y Argentina.
El proyecto Berlín de la empresa, situado en la provincia de Caldas (Colombia), es un sistema polimetálico de escala regional alojado en formaciones sedimentarias del que, según datos históricos, se sabe que contiene uranio, vanadio, níquel, fosfato, molibdeno, renio y zinc.
En Argentina, Jaguar está desarrollando el proyecto Laguna Salada, en la provincia de Chubut, y la histórica mina de uranio Huemul, en la provincia de Mendoza.