Bloomberg Línea — El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que Honduras ha logrado preservar la estabilidad macroeconómica pese a los choques externos y climáticos de los últimos años, pero advierte que el país centroamericano necesita profundizar sus reformas fiscales, monetarias, energéticas e institucionales para fortalecer su crecimiento y reducir sus vulnerabilidades.
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En su evaluación correspondiente a la Consulta del Artículo IV de 2026, concluida el 1 de noviembre tras una misión que permaneció en Tegucigalpa desde el 20 de octubre, el organismo destacó el desempeño favorable de la economía hondureña, aunque señaló que persisten riesgos asociados a la incertidumbre internacional, la inflación y las debilidades estructurales.
La evaluación coincidió con un acuerdo a nivel del personal técnico del FMI y las autoridades hondureñas sobre la sexta y última revisión de los programas respaldados por el Servicio Ampliado del FMI (SAF) y el Servicio de Crédito Ampliado (SCA), que podría permitir al país acceder a unos US$120 millones, una vez que el Directorio Ejecutivo apruebe la revisión, prevista para finales de diciembre.
La misión, encabezada por Emilio Fernández Corugedo, jefe de misión del FMI para Honduras, señaló que las políticas macroeconómicas prudentes han permitido a Honduras enfrentar importantes perturbaciones, entre ellas el encarecimiento de la energía asociado al conflicto en Medio Oriente y una sequía relacionada con El Niño.
La economía hondureña creció un 3,7% durante el primer semestre de 2026, pero el FMI proyecta que el crecimiento se moderará al 3,4% al cierre del año, en un contexto internacional que continúa presentando desafíos.
A ese escenario se suma el comportamiento de los precios. La inflación general alcanzó el 6,3% en septiembre, impulsada por el encarecimiento de los alimentos y la energía, mientras que la inflación subyacente se situó en el 3,5%, según los datos del organismo.
En el sector externo, Honduras registró un superávit de cuenta corriente equivalente al 4,1% del producto interno bruto durante el primer semestre, aunque el FMI prevé que ese resultado se transforme en un déficit del 2,2% del PIB para el conjunto de 2026.
Las reservas internacionales netas, por su parte, alcanzaron aproximadamente US$11.500 millones en octubre, respaldadas por las sólidas remesas familiares y los precios favorables de las exportaciones, lo que, según el Fondo Monetario, refuerza la capacidad del país para enfrentar un entorno externo complejo.
Sector eléctrico
En materia fiscal, el FMI considera apropiada la meta de déficit del Sector Público No Financiero equivalente al 1% del PIB para 2026 y 2027, respaldada por previsiones prudentes de ingresos, planes de gasto realistas y una estrategia de financiamiento que considera creíble.
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Sin embargo, advirtió que mantener esa disciplina requiere reducir la carga financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) sobre las finanzas públicas, debido a los riesgos que representa para la sostenibilidad fiscal y la disponibilidad de recursos destinados a otras prioridades.
El organismo reconoció como avances la reciente aprobación de la Ley de Justicia Energética y una mejor focalización de los subsidios, pero insistió en que Honduras debe sostener los esfuerzos para reducir las pérdidas eléctricas y los atrasos financieros de la empresa estatal, fortalecer su gobernanza y promover una mayor competencia en el sector.
También recomendó que las ayudas sociales y los subsidios destinados a amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía y los combustibles sean temporales y estén dirigidos a los hogares que más los necesitan, sin debilitar los incentivos para el ahorro energético.
El Fondo consideró igualmente necesario mejorar la administración de las finanzas públicas y la recaudación tributaria para mejorar la eficiencia, transparencia y calidad del gasto público.
Entre las medidas señaladas figuran la aplicación efectiva de la Ley Orgánica del Presupuesto, el fortalecimiento de la Cuenta Única del Tesoro, un mayor control del gasto mediante el Sistema de Administración Financiera Integrada (SIAFI) y mejoras en los procesos de contratación e inversión pública y el fortalecimiento de la Oficina Normativa de Contratación y Adquisiciones del Estado (ONCAE).
En materia tributaria, el FMI planteó modernizar las administraciones fiscal y aduanera mediante auditorías basadas en riesgos, una mejor recuperación de atrasos, la consolidación del Sistema de Información Integrado del SAR y la implementación de la facturación electrónica.
Reformas monetarias y cambiarias
La evaluación también puso énfasis en la necesidad de preservar la estabilidad de precios y fortalecer el funcionamiento del mercado cambiario.
El FMI destacó que los ajustes aplicados durante el programa han contribuido a mejorar el funcionamiento del mercado de divisas y respaldar la acumulación de reservas internacionales.
Asimismo, señaló que el aumento de la tasa de política monetaria (TPM) en septiembre, de 5,75% a 6%, reflejó el compromiso de las autoridades con la estabilidad de precios y la posición externa del país.
Como parte de las reformas pendientes, las autoridades prevén avanzar de manera gradual hacia un mecanismo de asignación de divisas más basado en el mercado y establecer las bases para adoptar un esquema de metas de inflación, acompañado de un tipo de cambio que responda a las condiciones del mercado.
Según el organismo, esos cambios permitirían mejorar la eficacia de la política monetaria y contribuir a mantener ancladas las expectativas de inflación.
Clima de inversión
Más allá de los indicadores macroeconómicos, el FMI advirtió que las reformas institucionales serán determinantes para reducir las vulnerabilidades, atraer inversión y favorecer un crecimiento sostenible a mediano plazo.
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En ese ámbito, señaló la importancia de avanzar en la Estrategia Nacional de Transparencia y Anticorrupción de Honduras (ENTAH), mejorar la eficacia del sistema judicial y fortalecer el Estado de Derecho y la seguridad jurídica para generar mayor confianza entre los inversionistas.
El organismo también destacó la necesidad de poner en funcionamiento el registro de beneficiarios finales y aplicar las reformas aprobadas y pendientes en materia de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
Estas medidas serán relevantes para la evaluación del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) prevista para 2027 y, de acuerdo con el FMI, contribuirán a reforzar los controles frente a la corrupción y los flujos financieros ilícitos.
El organismo concluyó que los objetivos del programa respaldado por el SAF y el SCA se han alcanzado en gran medida y que el desempeño macroeconómico hondureño continúa siendo sólido, aunque los riesgos derivados de la incertidumbre mundial y la exposición a fenómenos climáticos siguen siendo elevados.
El acuerdo técnico para completar la sexta y última revisión será sometido al Directorio Ejecutivo del FMI a finales de diciembre.
Su aprobación permitiría a Honduras acceder a unos US$120 millones y completar la etapa de financiamiento prevista en los acuerdos suscritos en 2023.