Ciudad de México — La inflación en México se está ubicando en niveles mínimos no vistos en seis años, sin embargo sigue teniendo una piedra en el zapato.
El índice de precios al consumidor ha sorteado presiones sobre los precios por el Mundial y el conflicto en Medio Oriente, pero la convergencia sostenible hacia el 3% -que es el objetivo de Banco de México- dependerá de un componente que se ha convertido en su talón de Aquiles: una persistente inflación de los servicios.
La inflación de servicios se define como aquellos productos que generalmente tienen la característica de ser intangibles, ser prestados a los consumidores al momento de su producción, y además no se pueden establecer derechos de propiedad sobre ellos.
Los genéricos que componen a los servicios son vivienda, educación (colegiaturas) y otros, donde se encuentran loncherías, fondas y taquerías, restaurantes y similares, servicio de telefonía móvil, mantenimiento de automóvil, consulta médica y servicios turísticos en paquete.
En julio de 2026, la inflación general se ubicó en 3,12% anual, un dato acorde con el proceso desinflacionario que proyectó el banco central hacia el verano de este año y el nivel más bajo registrado desde mayo de 2020.
Al deshebrar la inflación general, el dato luce frágil.
El componente subyacente ha permanecido estancado ante la persistencia del subcomponente de servicios, mientras Banxico volvió a retrasar la convergencia de la inflación. Ahora espera alcanzar la meta del 3% en el cuarto trimestre de 2027, en lugar del segundo trimestre.
La inflación de servicios se ubicó en 4,36% anual en julio de 2026 y se ha mantenido arriba de 4% desde diciembre 2021, el año de la post pandemia. Esto quiere decir que ha estado de forma persistente por encima de 4% durante cuatro años y ocho meses.
“La inflación subyacente ha mostrado bastante resistencia y el subcomponente de servicios ha estado presionado en el país, pero también a nivel mundial y ahí yo creo que está la clave”, dijo a Bloomberg Línea Aranxa Sánchez, economista principal de Bankaool.
“Los servicios en México, en Estados Unidos y en la Unión Europea han tenido estas resistencias”.
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En noviembre de 2022, el año del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania que desató disrupciones en las cadenas de suministro, la inflación subyacente tocó un máximo de 8,51% anual y después descendió durante dos años hasta bajar a 3,58% anual en noviembre de 2024, un nivel dentro del rango de variabilidad de Banxico que es 3% +/- un punto porcentual.
En mayo de 2025, la subyacente volvió a colocarse ligeramente por encima del 4% y, aunque en julio de 2026 bajó a 3,95% anual, dentro del rango del banco central, prácticamente se ha mantenido estancada y la persistencia del subcomponente subyacente está detrás de ello.
Si se considera un nivel de 5% anual, la inflación de servicios se mantuvo encima de ese nivel de agosto de 2022 a septiembre de 2024, es decir, durante dos años con 2 meses.
Banxico inició su ciclo de recortes en marzo de 2024 y lo concluyó en mayo de 2026 con un nivel de tasa de interés de 6,50%.
Inflación de servicios preocupa a Banxico
El subgobernador de Banxico, Gabriel Cuadra, dijo en junio a Bloomberg Línea que el banco central enfrenta el reto de persistencia de la inflación subyacente, pero en particular de la inflación de servicios.
Reconoció que ha disminuido, pero ha sido una reducción gradual y en los últimos meses no se habían visto avances.
“Es posible que en este entorno de debilidad económica siga descendiendo la inflación de servicios, pero tenemos el riesgo de que el descenso sea más gradual del que pudiéramos pensar”.
La Minuta de Banxico de la decisión monetaria de junio de 2026 mostró que un miembro de la Junta de Gobierno dijo que, de no iniciarse una rápida desaceleración de la inflación de servicios, la postura del banco central debería permanecer en su nivel actual (tasa de 6,50%) por un periodo prolongado.
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El economista Arturo Espinosa dijo en un artículo que la inflación general de julio es un buen dato que merece cautela, ya que la inflación de servicios permanece en 4,36% anual, con presiones particularmente elevadas en educación (5,93% anual) y otros servicios (4,85% anual).
Aunque el reporte de julio es indudablemente favorable para Banxico, si los precios agropecuarios simplemente dejan de caer, parte del impulso desinflacionario de los últimos meses desaparecerá, apuntó Espinosa.
¿Por qué persiste la inflación de servicios en México?
La economista principal de Bankaool dijo los componentes de la inflación de servicios han mostrado desde los años 2022 y 2023 variaciones diferentes respecto de la prepandemia, lo que implica que hay una modificación de precios en el mediano plazo.
Sánchez señaló que los servicios enfrentan tres diferentes problemáticas que han mantenido los precios presionados: acceso a vivienda y su financiamiento, el cambio de matrícula en educación y el cambio de comportamiento económico relacionada con el mercado laboral que pasa por la disponibilidad para hacer alimentos dentro del hogar.
Apuntó que el acceso a vivienda ha sido peor desde la pandemia y las variaciones que ha tenido ese subcomponente rozan en promedio alrededor del 0,18% quincena con quincena, aunque han aumentado sustancialmente desde el 2024. En 2026 las variaciones se mantienen por encima de 0,20%, cuando previo a la pandemia eran de 0,10%.
“El acceso a vivienda responde a la falta de regulación que hay a nivel nacional. La mayoría de la gente está rentando en condiciones asimétricas y los precios se han manejado arbitrariamente, mientras el sector hipotecario ha estado con desempeños mixtos que refleja cuántas personas pueden acceder a créditos hipotecarios”, explicó.
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En el caso del subcomponente de educación, la estratega dijo que sigue muy marcada la estacionalidad de los aumentos en colegiaturas en las primeras tres quincenas del año y en agosto y septiembre con el inicio del ciclo escolar, sin embargo, en los últimos 5 años las variaciones han sido de 0,36% y en los últimos dos años de 0,46%.
“La tendencia de este subcomponente es al alza”, afirma Sánchez. Explica que la matrícula de las escuelas ha cambiado desde la pandemia, ya que se optó por generar estudios en línea y esa tendencia sigue existiendo, aunado a ello, hay un cambio poblacional que se refleja en el tamaño de los hogares.
En 2005 un hogar lo formaban cuatro personas, en 2010 lo integraban 3,9 personas y en 2020 bajó a 3,6 personas, lo que quiere decir que hay menos infancias y adolescentes que podrían estar tomando clases y eso pues disminuye la matrícula. “Cuando una escuela está operando con menor matrícula va a necesitar subir los precios”.
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Sánchez mencionó que en el subcomponente de otros servicios este año han sobresalido las loncherías, fondas, torterías y taquerías por el alza de precios. En su opinión, esta presión ocurre porque en los hogares hay menos mujeres que asuman el rol de preparar los alimentos debido a que muchas de ellas han salido a trabajar en múltiples jornadas para buscar un ingreso.
“Podríamos asumir que las personas que están con múltiples jornadas ya no tienen el tiempo necesario para cocinar los alimentos dentro del hogar y están consumiendo alimentos fuera de la casa y esto está generando una mayor presión”, refirió.
Las loncherías, fondas y torterías son establecimientos que han aparecido de forma constante en los comunicados quincenales del Inegi como uno de los genéricos con alza en precios desde la pandemia. Los aumentos en el Gas LP, energéticos y productos agropecuarios también han impactado a esos negocios.
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La economista principal de Bankaool consideró que atender las tres problemáticas de los servicios implica acciones de políticas públicas que le corresponden a otras entidades más allá del banco central, ya que, por 4 años, quincena tras quincena, la inflación de servicios ha estado por arriba de 4% anual.
“La inflación de servicios es un elemento del que se debe de estar muy pendiente. Hay elementos que la Junta de Gobierno puede cambiar y hay elementos que no, Banco de México tiene que posicionarse viendo esta trayectoria”, subrayó Sánchez. “Me parece que sí estamos en una trayectoria descendente, vamos a ver variaciones lentas, pero seguras”