Ciudad de México — México compite con más de una decena de países por inversiones petroleras en un ambiente de tensión energética en el mercado internacional, advirtió la Asociación de Empresas Mexicanas de Hidrocarburos, un lobby petrolero conocido como Amexhi.
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“Hay, al menos, 14 países con rondas abiertas compitiendo por el mismo capital sin contar a México ni lo que pudiera reactivarse en Venezuela”, advirtió el presidente del grupo petrolero, Alberto de la Fuente, durante su convención anual en la Ciudad de México.
Países como Brasil, Argelia, Argentina, Estados Unidos, Ecuador, Nigeria, Trinidad y Tobago son algunas de las naciones que han ofertado rondas para subastar bloques petroleros desde 2025 y durante 2026, de acuerdo con una revisión hecha por Bloomberg Línea.
Los contratos con participación de empresas privadas aportan 9% de la producción petrolera de México, que ronda los 1,6 millones de barriles diarios, señaló el directivo.
Empresas como la británica BP, la noruega Equinor y la china CNOOC han abandonado el negocio de exploración y producción en México por la falta de descubrimientos comerciales.
El Gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha reactivado la participación del sector privado en la industria petrolera, luego de seis años de parálisis y críticas del expresidente nacionalista Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), pero en condiciones menos favorables, tras una profunda reforma constitucional en 2024 que privilegia a la empresa estatal Pemex.
En febrero de 2026 Pemex detalló, en una presentación para analistas, la adjudicación de contratos con petroleras para impulsar la extracción de hidrocarburos bajo el nuevo modelo denominado contratos mixtos, aunque el Gobierno anunció la presunta firma de contratos desde septiembre de 2025.
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Las compañías petroleras, dijo de la Fuente, también presidente de Shell en México, buscan certidumbre jurídica, condiciones competitivas y capacidad de ejecución mientras la seguridad energética se ha vuelto una prioridad global.
“México tiene una gran oportunidad recursos, talento, ubicación estratégica infraestructura y una empresa nacional clave para su desarrollo: Pemex”, dijo el directivo.
De la Fuente ejemplificó con los campos marinos Trion y Zama, operados por la australiana Woodside Energy y la británica Harbour Energy en sociedad con Pemex, que representan inversiones en México por US$20.000 millones, de los cuales, la mitad es capital privado.
Pemex enfrenta una de las deudas financieras más abultadas de la industria con pasivos en el orden de US$85.200 millones, aunque ha logrado reducirla en el último año gracias a un plan de rescate del Gobierno de Sheinbaum, mientras su producción ha caído al nivel más bajo en cuatro décadas.
México tiene como objetivo elevar la producción de hidrocarburos a 1,8 millones de barriles diarios y 5.000 millones de pies cúbicos diarios de gas hacia 2030.