México encara ríspida revisión del T-MEC y más exigencias de seguridad en segundo año de Trump

Expertos señalan que la revisión del tratado estará enmarcada en tensiones geopolíticas que obligan a México a barajar distintos escenarios.

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Ciudad de México — México encara una ríspida revisión del T-MEC que el presidente Donald Trump aprovechará para exigir a la presidenta Claudia Sheinbaum más acciones en seguridad y combate al narcotráfico durante su segundo año en la Casa Blanca y con elecciones de medio mandato en Estados Unidos.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sobrevivió al primer año de Trump, aunque a costa de aranceles que el presidente utilizó como arma de negociación. Ahora, viene una revisión enmarcada en tensiones geopolíticas que obligan a México a barajar un escenario de un acuerdo comercial bilateral, dijeron expertos.

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“Los negociadores mexicanos van a tener que ser muy estrategas porque será una negociación muy compleja, muy ríspida y difícil, nada que ver con la que fue hace seis años”, dijo a Bloomberg Línea Luis Masse, vicepresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior (IMECE).

“Va a haber un golpeteo incesante que lo vamos a tener que vivir y que se va a traducir en la imposibilidad de llegar a una buena revisión del T-MEC y más exigencias en materia de seguridad que seguramente ya están en la mesa”, dijo en conferencia Verónica Ortiz, analista política en el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Riesgos para el T-MEC

Masse consideró que, si bien hay actualmente tensiones geopolíticas, Estados Unidos no intervendrá en México como lo hizo con Venezuela, ya que el país comparte una frontera kilométrica, 20 aduanas, un tratado de libre comercio con tres décadas de antigüedad y empresas que implican una fuerte actvidad comercial.

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Sin embargo, reconoció que los próximos seis meses serán de presión política por parte de Trump en el contexto de la revisión del T-MEC y existe el riesgo de que el 1 de julio de 2026, la fecha en la que las partes deben decidir si continúa el tratado, Estados Unidos decida abandonar el acuerdo y opte por revisiones anuales.

“El principal riesgo es que Trump diga que se hagan revisiones anuales y que en cualquier momento pueda cancelar el acuerdo, o que en algún momento determinado decida salirse del tratado y establecer acuerdos bilaterales con México y con Canadá por separado”

Luis Masse, vicepresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior.

El directivo del IMECE dijo que al equipo negociador deberá unirse Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública de México, ante la relevancia que ha cobrado para Trump el tema de seguridad, incluso, el director de Pemex, Víctor Rodríguez, podría sumarse a la luz del tema petrolero tras la incursión en Venezuela.

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Por su parte, Ortiz dijo que si la revisión del T-MEC termina en revisiones anuales, México estaría “al filo de la navaja” cada año con las repercusiones que ello implica en incertidumbre para los inversionistas. Otro escenario es que se decida un tratado bilateral.

No obstante -añadió- ningún escenario garantiza a México estabilidad, ya que Trump es un presidente que usa al comercio y los aranceles como arma para obtener otros fines y es ahí donde el Gobierno mexicano está entrampado.

Además, la analista del IMEF anotó que Estados Unidos vivirá en noviembre un proceso electoral, lo que anticipa un Trump haciendo campaña y tomando a México y países de América Latina como Venezuela o Cuba en sus discursos, ya que son países que le reditúan políticamente.

“Lo estamos viendo en la política de Trump es que no hay decisiones basadas en evidencias. Cuando Trump tiene problemas domésticos voltea a los países que son más débiles y vulnerables y, desafortunadamente, México le reditúa políticamente, no nos va a soltar”

Verónica Ortiz, analista política en el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas.

Cabeza fría y colaboración con EE.UU.

En el inicio de su Gobierno, Trump impuso aranceles de 25% a mercancías mexicanas condicionados a que se frenara el tráfico de fentanilo y los flujos migratorios. Sheinbaum ha optado por una estrategia de “cabeza fría” y diálogo, lo que le ha favorecido parcialmente para eximir de las tarifas a los bienes que cumplan con las reglas del T-MEC y en colocar a México en una mejor posición relativa en el mundo en cuanto a aranceles.

El 1 de febrero de 2026 cumple un año la orden de Trump de imponer este arancel de 25% justificado en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), la cual califica de “amenaza” a los migrantes y las drogas, incluido el mortífero fentanilo.

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Pero en el camino se sumaron otro tipo de aranceles: a automoviles y autopartes de 25% y otros más severos que pesan sobre el acero, aluminio y cobre de 50%, además, Estados Unidos puso sobre la mesa un listado de barreras comerciales no arancelarias que México debía resolver antes de iniciar la revisión del T-MEC.

Sheinbaum ha dicho repetidamente que colaborará con Estados Unidos en el marco de la soberanía nacional, pero sin subordinación.

Bajo este dogma, Sheinbaum hizo el primer guiño a Trump en febrero de 2025 cuando México entregó a 29 narcotraficantes pertenecentes a cárteles de la droga designados como organizaciones terroristas extranjeras, con el fin de aminorar la amenaza de los aranceles.

Tras la incursión de Estados Unidos en Venezuela, Trump amaga a México con intervenir con tropas estadounidenses en territorio nacional para ayudar a combatir el crimen organizado. La respuesta de Sheinbaum ha sido el envío de 37 reos vinculados con los cárteles de la droga en un gesto más de colaboración.

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Trump empezó a presionar a México desde inicio de su administración para que hubiera fuerzas estadounidenses en el país, ya que él sostiene que México está dominado por los cárteles de la droga. Sheinbaum siempre tiene una misma respuesta a esa tentación: “Colaboramos, pero no nos subordinamos”.

Las muestras de colaboración con Estados Unidos también han ocurrido en el ámbito comercial, ya que México impuso aranceles a China y otros países con los que México no tiene tratados comerciales. A partir del 1 de enero de 2026, el Gobierno mexicano cobra aranceles de entre 5% y 50% a 1.463 fracciones, entre las que encuentran autopartes, autos, metales, textiles, entre otros.

La última llamada telefónica entre Trump y Sheinbaum ocurrió el 12 de enero, nueve días después de la incursión en Venezuela y en medio de las declaraciones de Trump sobre que “algo se tiene que hacer con México”.

En la comunicación, la presidenta dijo que se habló de la seguridad con respeto a las soberanías, la disminución del tráfico de drogas, el comercio y las inversiones. La colaboración y la cooperación en un marco de respeto mutuo siempre dan resultados.