Bloomberg Línea — El potencial del puerto de Puerto de Chancay para impulsar el desarrollo y la integración con los centros productivos de los Andes y la Amazonía enfrenta límites estructurales, según un informe privado.
El reporte ‘Desde Chancay a la Amazonía: panorama de expectativas, retos y oportunidades’ plantea el reto de que no solo la empresa portuaria aproveche el potencial de Chancay, sino también los diferentes sectores productivos en las regiones.
“Las grandes agroexportadoras ya vienen capitalizando esta oportunidad sobre todo en la costa, el desafío ahora es que se sumen más pequeñas empresas y centros productivos de los Andes y la Amazonía”, dijo a Bloomberg Línea Omar Narrea, coautor del reporte e investigador del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico en la Universidad del Pacífico.
Esto, a su vez, resalta la necesidad de promover políticas productivas que impulsen el desarrollo sin generar deforestación ni generar daños en los ecosistemas, apuntó.
El reporte fue elaborado por el Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (Cechap), la ONG Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR) y el Centro de Estudios sobre la Extracción de Recursos Naturales y Sociedad de Clark University, de Estados Unidos.
Narrea dice que la agroindustria es un sector que ya despegó en la costa y mantiene buenas perspectivas de expansión en los mercados asiáticos.
Asimismo, con la llegada de inversión china para el parque industrial de Ancón, ubicado a unos 50 kilómetros de distancia del puerto, se abre la posibilidad de impulsar la manufactura con valor agregado, “un sector muy débil en la economía peruana”.
Sin embargo, ve necesario fortalecer la conectividad entre el puerto de Chancay y otras áreas como el norte de Lima.
Además, se requiere aumentar la provisión de servicios industriales, especialmente energía y sistemas de agua, para sostener un crecimiento productivo más diversificado.
El documento indica que el país aún no está preparado para capitalizar plenamente sus oportunidades del puerto ante la falta de infraestructura logística, planificación estratégica y marcos regulatorios sólidos.
Esto un contexto donde persisten riesgos ambientales y brechas que ponen en duda un desarrollo sostenible.
El megapuerto de Chancay, que fue construido por la naviera estatal china Cosco, superó ampliamente su meta al movilizar 286.255 TEU (unidad equivalente a veinte pies) entre noviembre de 2024 y el mismo mes de 2025, según un informe de la Universidad del Pacífico.
En su primer año de operaciones, Chancay se consolidó como el cuarto puerto del país en volumen de carga contenerizada.
La meta inicial del puerto, que demandó una inversión de US$1.300 millones y fue inaugurado en noviembre de 2024, era mover 200000 TEU en ese período.
Oportunidad para integrar a la Amazonía
Narrea indica que ya existe un corredor en la IIRSA Norte que une regiones amazónicas, ubicadas a 1.200 kilómetros del puerto de Paita, con mercados internacionales para la agroindustria de productos selváticos como el café o cacao.
Sin embargo, integrar el potencial del puerto de Chancay con el de las regiones amazónicas abriría una ventana de oportunidades mayor.
“Chancay permitirá integrar este corredor hacia los mercados asiáticos y, además, abrirá la posibilidad de impulsar nuevos ejes logísticos, como el corredor de la Selva Central hasta Pucallpa y, por el sur, otro corredor amazónico articulado con la IIRSA Sur, inclusive hasta la frontera brasileña”, apuntó.
El proyecto de investigación Conexión Chancay Amazonía identifica la alta expectativa ha despertado iniciativas vinculadas a grandes proyectos, como la mejora de puertos de cabotaje e incluso propuestas ferroviarias.
Si bien estos proyectos requieren ser evaluados con mayores elementos sobre su rentabilidad económica e impactos, también es indispensable incluir inversiones de carácter regional que fortalezcan las actividades productivas de los empresarios locales, indicó Narrea.
Por ejemplo, dijo que “es fundamental ampliar la cobertura de energía en las ciudades amazónicas, mejorar los sistemas de agua potable y fortalecer la oferta de institutos técnicos, de modo que la producción de las familias y empresas eleve sus capacidades productivas y la actividad económica alcance estándares que requieren los mercados internacionales”.
Inversiones estratégicas
“Desde una óptica logística, se requieren diversas inversiones en infraestructura complementaria que permita una conectividad confiable y eficiente entre el puerto y diferentes puntos de interés, zonas productivas y mercados del país”, dice el estudio ‘Desde Chancay a la Amazonía: panorama de expectativas, retos y oportunidades’.
“Desde un punto de vista territorial, hace falta un plan estratégico nacional, un acondicionamiento total del territorio, con medidas de protección necesarias para que los impactos negativos indirectos no perjudiquen a la población ni amplifiquen brechas existentes”, añade el documento.
Según Narrea, el Estado central “ha sido el gran rezagado”, pues, a pesar de aprobar presupuestos para obras, no se ha logrado iniciar los contratos necesarios.
Además, “ha descuidado los servicios públicos en Chancay, considerando que la llegada de empresas y la mayor actividad económica han incrementado la demanda por servicios que el propio Estado debe proveer”.
El informe explica que el puerto de Chancay ha intensificado y acelerado la demanda de una cartera de proyectos de infraestructura de conectividad para que la capital, regiones y países vecinos aprovechen una nueva puerta de acceso a Asia.
“Este interés por la conectividad con el puerto de Chancay ha llevado a Brasil y China a suscribir un MOU para desarrollar un tren bioceánico que atraviese la Amazonía; tal entusiasmo, sin embargo, supera los presupuestos de inversión de entidades regionales y nacionales”, indica.
Para los autores, el riesgo radica en que las propuestas de inversión abran la puerta a nuevos instrumentos de financiamiento privado y terminen superando los presupuestos de Perú y de países vecinos.
En ese contexto, advierten que la selección de proyectos debe ir acompañada de salvaguardas, dado que las áreas de influencia de estas infraestructuras interactúan con ecosistemas frágiles y poblaciones vulnerables. Los autores proponen incorporar evaluaciones de impacto ambiental, de manera que las nuevas infraestructuras sean sostenibles y acordes con sus entornos ecosistémicos.
“La expansión de infraestructura de acceso, especialmente la construcción de carreteras en la Amazonía, está frecuentemente asociada con un desarrollo desordenado que incluye la deforestación, nuevos asentamientos humanos, la agresiva expansión de la frontera agrícola y la actividad minera ilegal. Juntos, estos impactos amenazan los ecosistemas y poblaciones más vulnerables”, expone el reporte.