Bloomberg Línea — El Banco Mundial anunció la reanudación de sus relaciones con Venezuela, tras seis años de suspensión, en una decisión respaldada por el proceso de consulta del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Guiado por el resultado del proceso de consulta del FMI, el Grupo del Banco Mundial anunció la reanudación de sus relaciones con el Gobierno de Venezuela, bajo la administración de la presidenta interina Delcy Rodríguez”, informó el organismo en un comunicado.
Esta decisión marca un giro en la relación financiera con el país, miembro del organismo desde 1946 y que no recibía préstamos desde 2005.
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El anuncio se dio poco después de que el Fondo Monetario Internacional también ha informara en el marco de las Reuniones de Primavera que reanudará el contacto formal con Venezuela.
Esto podría allanar el camino para que el gobierno interino recupere el acceso al financiamiento del organismo.
La mayoría de los miembros del FMI respaldaron la reanudación del contacto en una encuesta que evaluaba las relaciones de los miembros con el gobierno de Venezuela, según informó el Fondo en un comunicado.
Estados Unidos es el mayor accionista del FMI, con aproximadamente el 16% del poder de voto.
Bloomberg recordó que en 2019 Venezuela perdió el acceso a unos US$5.000 millones en reservas de Derechos Especiales de Giro, después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitiera una declaración de censura contra el país el año anterior.
El FMI no ha realizado su revisión anual habitual de la economía venezolana —conocida como la consulta del Artículo IV— desde 2004.
Venezuela retomó las relaciones diplomáticas con Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez acusó el jueves al “extremismo venezolano” de supuestamente intentar frenar el regreso del país al FMI.
“Es muy lamentable, tengo que decirlo responsablemente, que el extremismo venezolano se dio a la tarea de visitar capitales de Europa y otros países para tratar de impedir este paso tan importante para nuestra economía”, manifestó Rodríguez en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
En 2025, Venezuela fue el país de la región con los mayores niveles de deuda pública sobre PIB (308,7%), según los datos del FMI.
En el conjunto de economías emergentes, la deuda pública se mantiene en niveles elevados, con ratios cercanos a 57,5% del PIB, en un contexto donde el acceso a financiamiento y las condiciones externas siguen siendo determinantes para la estabilidad fiscal.
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Reestructurar la enorme deuda de Venezuela
La pesada deuda hace extremadamente compleja cualquier reestructuración en Venezuela, advirtió en un reciente reporte el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), la asociación global del sector financiero.
“Los importantes intereses impagos y una deuda elevada y compleja en relación con una economía débil, harían extremadamente desafiante cualquier reestructuración”, según un informe firmado por María Paola Figueroa y Martín Castellano, de IIF.
Moody’s calculó en un reporte que los montos adeudados por concepto de intereses no pagados sobre los bonos globales alcanzan los US$22.100 millones.
A eso se suman otros US$15.100 millones correspondientes al principal no amortizado, lo que lleva el total acumulado de atrasos a US$37.200 millones.
“Estos valores continuarán acumulándose hasta la conclusión de una reestructuración integral”, según Moody’s.
El perfil crediticio soberano de Venezuela permanece estancado en una zona de alto riesgo.
Desde que el país incurrió en default en noviembre de 2017, los compromisos impagos continúan en expansión sin señales de resolución en el horizonte.
Moody’s advirtió que el perfil crediticio de Venezuela sigue siendo frágil, con una carga de impagos acumulados desde 2017 que continúa en aumento y sin avances concretos hacia una reestructuración.
“Continuamos asignando una calificación C con perspectiva estable a un número limitado de bonos sénior no garantizados en moneda extranjera, reflejando el default prolongado y la falta de progreso en la reestructuración de la deuda”, según el informe de Moody’s.
Moody’s mantiene la calificación más baja posible dentro de su escala para ciertos instrumentos de deuda venezolana.
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