El oro digital apunta a US$170.000 millones en 2031: qué es y qué impulsa su expansión

La tokenización del oro plantea nuevas alternativas de acceso al metal precioso y abre interrogantes sobre el origen de la demanda. Un estudio del World Gold Council examina las perspectivas del mercado.

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Bloomberg Línea — El mercado del oro digital podría más que triplicar su tamaño hacia 2031, hasta alcanzar los US$170.000 millones, impulsado por nuevas formas de invertir en el metal precioso, la expansión de las plataformas financieras y el interés de una nueva generación de inversionistas.

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La proyección del World Gold Council (WGC) contempla un crecimiento anual cercano al 27%, desde un mercado estimado actualmente entre US$45.000 millones y US$55.000 millones. El organismo identifica, además, una demanda potencial de hasta US$700.000 millones a largo plazo, cuya materialización dependerá de avances regulatorios, menores costos y nuevas aplicaciones financieras.

El organismo considera que buena parte de esos recursos no procederá de inversiones tradicionales en oro, sino de ahorros, otros activos financieros y una generación de inversionistas familiarizada con las plataformas digitales.

David Tait, director ejecutivo del WGC, sostiene que “la tokenización y la infraestructura digital serán las arquitecturas a través de las cuales se construirá un nuevo mercado global”.

¿Qué es el oro digital y en qué se diferencia de un ETF?

El oro digital permite comprar oro físico sin tener que llevarse un lingote a casa. El metal permanece guardado en una bóveda y el inversionista puede consultar desde su celular cuánto posee, de manera similar a como revisa el saldo de una cuenta bancaria.

La diferencia frente a un ETF, o fondo cotizado en bolsa, está en lo que se compra. En un ETF, el inversionista adquiere una participación en un fondo que invierte en oro. Con el oro digital, compra una cantidad de metal que permanece bajo custodia de un tercero.

“Los ETF básicamente llevaron el oro al supermercado de las inversiones (las bolsas de valores) que la mayoría de los inversionistas ya utilizaba. Eso ha sido fundamental para su crecimiento”, explicó Jordan Eliseo, gerente general de ABC Bullion, en el informe del WGC.

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El World Gold Council (WGC) distingue dos modalidades. La primera funciona como una cuenta de oro: una empresa guarda el metal en una bóveda y el cliente consulta sus existencias mediante una aplicación, sin necesidad de recibirlo físicamente.

La segunda es el oro tokenizado. En este caso, la cantidad de oro adquirida se representa mediante un token, una especie de certificado digital que acredita los derechos del comprador sobre el metal. Ese registro puede transferirse a otras personas mediante una tecnología llamada blockchain, que permite registrar y verificar operaciones.

En ambos casos existe oro físico como respaldo, pero las condiciones para recuperarlo dependen del proveedor. Algunas plataformas permiten solicitar la entrega del metal, aunque pueden exigir cantidades mínimas o cobrar por el servicio.

Un ETF también puede estar respaldado por lingotes, pero su comprador posee participaciones del fondo y no necesariamente puede reclamar directamente una cantidad específica de oro.

La tokenización ofrece además otras posibilidades: algunos tokens pueden transferirse entre usuarios, utilizarse para realizar pagos o entregarse como garantía para solicitar préstamos, siempre que la plataforma permita estas operaciones.

¿Cuánto podría crecer el mercado del oro digital?

El mercado mundial de oro digital tiene actualmente un valor estimado de entre US$45.000 millones y US$55.000 millones, equivalente a unas 370 toneladas, según el WGC.

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Esa cifra representa aproximadamente el 0,4% del mercado de oro físico de inversión, cuyo valor ronda los US$13 billones. Por su parte, los ETF respaldados por oro administran alrededor de US$600.000 millones.

El 89% del mercado digital corresponde a cuentas respaldadas por oro custodiado, mientras el 11% restante está representado por productos tokenizados. China, India e Indonesia concentran más de la mitad del primer segmento.

El crecimiento más acelerado se registra en los tokens. Desde finales de 2024, el valor del oro tokenizado pasó de US$1.200 millones a US$6.000 millones, principalmente por la expansión de Tether Gold y Paxos Gold.

Durante el primer trimestre de 2026, los tokens respaldados por oro acumularon operaciones al contado superiores a US$90.000 millones, una cifra mayor que el volumen registrado durante todo 2025.

Este volumen refleja la actividad de negociación y no equivale a entradas netas de capital, porque un mismo token puede comprarse y venderse varias veces.

El WGC proyecta que el mercado de oro digital podría alcanzar entre US$160.000 millones y US$170.000 millones en 2031, bajo su escenario central. Esto supondría una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 27%.

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En el escenario más favorable, el valor del mercado se situaría entre US$270.000 millones y US$280.000 millones. Si persisten las principales barreras de adopción, alcanzaría entre US$70.000 millones y US$80.000 millones.

La oportunidad de US$700.000 millones identificada por el organismo tiene un horizonte distinto. Corresponde a la demanda potencial de largo plazo si se superan los obstáculos de confianza, acceso, costos y utilidad.

¿De dónde vendría el dinero para impulsar el oro digital?

El World Gold Council calcula que cerca del 65% de la demanda potencial provendría de personas que todavía no invierten en oro. Entre quienes ya poseen el metal, el 53% recurriría a recursos ajenos a sus inversiones actuales en oro o a dinero sin invertir.

Entre los actuales inversionistas, un 27% financiaría sus compras digitales principalmente con ETF de oro y un 21% con metal físico. Otro 26% utilizaría ahorros, un 10% vendería otras inversiones, un 5% aportaría dinero nuevo y un 11% combinaría fuentes.

La capacidad de atraer nuevos compradores aparece en los resultados de la encuesta que realizó el WGC. El 52% de los propietarios de oro digital no había invertido antes en el metal y, entre ellos, el 92% adquirió posteriormente otras modalidades de oro.

Jordan Eliseo, gerente general de ABC Bullion, asegura que no tiene “ninguna duda de que hay personas que han comprado Tether o Paxos que nunca habrían comprado un ETF de oro ni un lingote de oro físico”.

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La demanda también presenta diferencias generacionales. El 73% de los encuestados entre 25 y 34 años consideraría invertir en oro digital, frente al 28% de los mayores de 65 años.

En su escenario central, el WGC estima que el mercado generaría unos US$95.000 millones de demanda nueva de oro hasta 2031, una vez descontados los recursos trasladados desde otras inversiones en el metal.

CoinShares y Token Terminal encontraron que los depósitos de activos tradicionales tokenizados aumentaron de US$2.300 millones a US$7.400 millones en un año, mientras los depósitos totales en finanzas descentralizadas disminuyeron alrededor del 15%.

Jean-Marie Mognetti, cofundador y director ejecutivo de CoinShares, sostiene que “los inversionistas no están dejando atrás las finanzas tradicionales. Están trasladando activos tradicionales a una infraestructura que liquida en segundos y no cierra por la noche”.

Los obstáculos que definirán la entrada de capital

La encuesta del World Gold Council, realizada entre 12.365 inversionistas, encontró que casi nueve de cada diez considerarían comprar oro digital si se superaran las principales barreras de acceso, confianza y utilidad.

La confianza es determinante. Un 33% exige mayor transparencia sobre las reservas físicas y un 35% reclama reglas y protecciones más claras para los inversionistas.

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James Steel, analista jefe de metales preciosos de HSBC, recuerda que “uno de los mayores desafíos que enfrentaron los ETF fue asegurar a los clientes que, de hecho, había oro físico respaldando los productos”.

La distribución también influye. En mercados donde los bancos y las aplicaciones de pagos ofrecen oro digital, su penetración puede ser hasta siete veces mayor. India supera los 120 millones de clientes que han realizado transacciones e Indonesia alcanza cinco millones.

Otro factor es la posibilidad de utilizar oro tokenizado como garantía de préstamos y obtener rendimientos mediante operaciones de crédito, aunque estas aplicaciones todavía tienen un desarrollo limitado.

El WGC calcula que superar las principales barreras elevaría la participación de inversionistas en 13 puntos porcentuales y la asignación de cartera en 2,5 puntos. La regulación, la custodia y la posibilidad de retirar oro físico condicionarán ese avance.