Bloomberg Línea — La inteligencia artificial está atravesando una transformación estructural. Si la primera ola estuvo dominada por los modelos generativos y los asistentes conversacionales, la siguiente fase se proyecta como una revolución física.
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Según el último informe de BofA Global Research, la transición desde algoritmos digitales hacia sistemas que operan en el mundo real, como robots humanoides, vehículos autónomos y drones, marca una nueva frontera en la monetización de la inteligencia artificial.
Los avances en modelos fundacionales multimodales, la caída de los costos de hardware y las tensiones estructurales en los mercados laborales están acelerando esta evolución. El informe destaca que en 2025 se invirtieron más de US$41.000 millones en empresas vinculadas a la IA física. En contraste, la inversión global en startups de IA generativa cayó a US$25.000 millones en 2025, según PitchBook. Estas cifras reflejan un cambio de foco: del desarrollo de modelos hacia el control del hardware y la ejecución a escala.
“La primera ola de IA fue la generativa: creación de contenido y chatbots. La siguiente es la IA física: sistemas que interactúan, manipulan y operan en el mundo real. Esta transición de la inteligencia digital a los sistemas incorporados está impulsada por los avances en IA, la caída de los costos del hardware y la escasez estructural de mano de obra”, dicen los analistas de BofA.
Robots humanoides: de prototipos a producción industrial
El informe identifica a los robots humanoides como la expresión más visible de esta transición. Más de 50 empresas están desarrollando plataformas humanoides, y las proyecciones apuntan a un crecimiento en los envíos de unidades desde 20.000 en 2025 hasta 10 millones en 2035. En ese año, el mercado podría superar los US$100.000 millones.
La mayoría de los desarrollos actuales se concentra en aplicaciones industriales. En 2025, más del 80% de las instalaciones se realizaron en China. Empresas como Agibot y Unitree lideraron los volúmenes de producción con una participación conjunta superior al 70%. No obstante, compañías estadounidenses como Tesla, Figure AI y UBTech también están ampliando su capacidad de fabricación. Tesla anunció que dejará de producir los modelos S y X para convertir esa línea en una planta dedicada a su robot Optimus.
“Las mejoras en la inteligencia artificial, la reducción de costos de hardware y la escasez estructural de mano de obra están impulsando la adopción de robots humanoides”, concluyen los analistas de BofA. Esta integración se está dando principalmente en sectores como el automotor y la aeronáutica. En 2025, los robots de Figure colaboraron en la fabricación de 30.000 vehículos BMW y, en 2026, Airbus adquirió seis unidades de UBTech para integrarlas en sus líneas de ensamblaje.
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En términos de inversión, el informe muestra un aumento desde US$700 millones en 2018 a US$4.300 millones en 2025. Sin embargo, para alcanzar escala comercial, aún se requieren avances en eficiencia energética, destreza, fiabilidad y estándares regulatorios. Los componentes más costosos siguen siendo los actuadores, que representan más del 50% del costo de materiales.
Aunque varias empresas han anunciado humanoides para el entorno doméstico, el informe aclara que estas aplicaciones aún enfrentan desafíos en seguridad, movilidad y manipulación de objetos delicados. No se hace una recomendación explícita de inversión en estas compañías, aunque sí se destaca el creciente flujo de capital hacia este segmento.
Movilidad autónoma: del automóvil al modelo robotaxi
La movilidad representa el primer campo de pruebas masivo para la inteligencia artificial física. El informe describe cómo los vehículos están evolucionando desde productos mecánicos hacia sistemas inteligentes definidos por software. Esta transformación está impulsada por la integración de arquitecturas computacionales centralizadas, modelos de IA y sensores avanzados.
Según los datos de BofA, el 85% de los vehículos nuevos en China contará con sistemas de asistencia avanzada al conductor (ADAS) para 2030. Un 8% tendrá capacidad completamente autónoma. Actualmente, operan 158 proyectos piloto de robotaxis a nivel global, y 9 servicios están activos de forma comercial las 24 horas. “Waymo triplicó sus viajes semanales en 2025 y se espera que los cuadriplique en 2026”, indicaron los analistas.
Precisamente, empresas como Waymo, Zoox y Tesla están liderando la carrera en Estados Unidos, mientras que en China destacan Baidu Apollo, WeRide y Pony.ai. Estos actores están probando modelos de negocio híbridos que combinan flotas propias, licencias de software y participación en plataformas de ride-hailing como Uber y Lyft. El informe estima que el mercado direccionable para los sistemas autónomos en vehículos de consumo y comerciales podría superar los US$760.000 millones.
“El coche definido por IA ya está aquí. La inteligencia, y no solo el código, es lo que define la funcionalidad y la diferenciación”, señalaron los analistas de BofA. Esta evolución también está afectando a los proveedores, que buscan nuevas fuentes de ingresos a lo largo del ciclo de vida del vehículo, como actualizaciones de software, servicios y operaciones logísticas.
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Por fuera del segmento de pasajeros, los vehículos comerciales autónomos están empezando a escalar. Más de 90 pilotos de camiones y vehículos de reparto están en marcha, con siete cercanos a la operación sin conductor de seguridad. Serve Robotics, por ejemplo, opera más de 1.000 robots de entrega en cinco ciudades de EE.UU. y ha completado más de 100.000 envíos.
El informe no ofrece recomendaciones de inversión directa en estas empresas, pero sí presenta los desarrollos como parte de una infraestructura de IA compartida, reutilizable y escalable, lo que representa una oportunidad estructural para los actores que controlen los componentes clave.
Drones autónomos: la prueba aérea de la IA física
Los drones representan un entorno de validación intensiva para la inteligencia artificial física. Su operación requiere planificación en tiempo real, percepción autónoma y decisiones seguras en condiciones de baja latencia y limitaciones de energía. Estas características los posicionan como vehículos estratégicos tanto en el sector comercial como en el de defensa.
Más de 3 millones de entregas con drones se han completado en todo el mundo, y se espera un aumento acelerado a partir de 2026. Empresas como Zipline, Wing y Manna lideran las operaciones en servicios de reparto de paquetes y alimentos. En defensa, la creciente asimetría entre el costo de despliegue y el costo de intercepción está transformando el concepto de superioridad aérea. Skydio obtuvo un contrato por US$400 millones con el Departamento de Defensa de EE.UU. en 2025 para operaciones de vigilancia.
“Los drones están obligando a los gobiernos a repensar cómo controlan el espacio aéreo, protegen la infraestructura y gestionan el riesgo”, explicaron los analistas de BofA. En este contexto, se espera una expansión del mercado combinado comercial y militar desde US$69.000 millones hasta US$150.000 millones hacia 2035.
El informe también detalla el surgimiento de sistemas antidron como un segmento de inversión relevante. Las soluciones más comunes incluyen interferencia de radiofrecuencia, sistemas láser, redes de captura y drones interceptores. En 2026, el gobierno de EE.UU. estableció una oficina dedicada a acelerar la adquisición de tecnologías de detección y neutralización, con énfasis en eventos de alto riesgo como el Mundial de Fútbol.
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“La seguridad aérea está pasando de ser reactiva a proactiva, con el espacio aéreo bajo gestión digital y estructurada”, según el análisis de BofA. La convergencia entre seguridad pública y tecnología militar está generando una nueva capa de infraestructura física y digital, destinada a gobernar todo lo que se mueve en el cielo.
En el plano comercial, los avances en autonomía están permitiendo operaciones fuera de línea visual (BVLOS) bajo marcos regulatorios más flexibles. El desarrollo de simuladores y entornos de entrenamiento virtual está acelerando la validación de sistemas sin necesidad de pruebas costosas o peligrosas en el mundo real.