La salida a bolsa de SpaceX impulsa una fiebre bursátil en la economía espacial

La inminente salida a bolsa de SpaceX coincide con una fuerte revalorización de las acciones espaciales, un aumento de los flujos hacia fondos especializados y señales de mejora en los ingresos.

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Bloomberg Línea — Las acciones vinculadas a la economía espacial llegan a una semana decisiva. La salida a bolsa de SpaceX (SPCX), programada para el jueves, coincide con un momento en el que los analistas detectan un cambio en los fundamentos del sector, una aceleración de los flujos de inversión y una revalorización bursátil que se ha extendido mucho más allá de una sola compañía.

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Los movimientos ya son visibles en los mercados. Deutsche Bank identifica 50 empresas espaciales cotizadas en todo el mundo con una capitalización conjunta de US$402.000 millones, una cifra que multiplica por 3,5 el valor registrado un año antes. En 2026, la capitalización bursátil media de estas compañías acumula una subida del 138%, frente al avance del 15% del Nasdaq.

La expectativa en torno a SpaceX llega después de varios años en los que gran parte del sector estuvo centrado en desplegar infraestructura, lanzar satélites y construir capacidad.

Ahora, según Shirley Wong y Charles Bond, de Bloomberg Intelligence, las empresas espaciales, tras construir infraestructura básica entre 2021 y 2023, han “alcanzado un punto de inflexión, pasando a la monetización con flujos de caja libres estabilizándose e ingresos compuestos”, una evolución que coincide con el creciente interés de los inversionistas por activos vinculados al espacio.

Del despliegue de infraestructura a la monetización

La mejora de los fundamentales es uno de los elementos que más peso tiene detrás del reciente comportamiento bursátil.

El índice Bloomberg Space Economy acumula una subida del 85% en los últimos doce meses, impulsado por compañías que operan en áreas tan diversas como observación orbital, comunicaciones satelitales, lanzamiento de cohetes y análisis de datos espaciales.

Wong y Bond observan diferencias importantes entre segmentos. Las empresas dedicadas al seguimiento orbital y la vigilancia espacial muestran los fundamentos más sólidos, apoyadas en contratos de defensa de largo plazo y financiación gubernamental estable.

En el extremo opuesto aparecen las compañías centradas en datos espaciales e inteligencia artificial, cuyos ingresos crecen con rapidez, aunque mantienen márgenes negativos y valoraciones muy elevadas.

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La evolución también varía por regiones. Las compañías europeas presentan los mejores indicadores de rentabilidad, con márgenes netos medianos del 6,9% y una mejora generalizada de los flujos de caja. Las estadounidenses, por su parte, continúan destinando recursos significativos a investigación y desarrollo.

Wong y Bond destacan que las empresas espaciales de Estados Unidos han destinado a investigación y desarrollo “el 9,1% de las ventas en promedio durante los últimos cinco años, el nivel más alto entre las regiones”, una estrategia que impulsa la innovación, aunque mantiene la presión sobre los beneficios y podría requerir nuevas inyecciones de capital.

Ese contraste ayuda a explicar parte del comportamiento reciente de las valoraciones. Mientras algunos inversionistas siguen apostando por el potencial de crecimiento futuro, otros empiezan a prestar más atención a la capacidad de convertir ese crecimiento en flujo de caja.

La OPI de SpaceX acelera el interés por todo el sector

La expectativa generada por SpaceX no se limita a la propia compañía.

Bloomberg Intelligence considera que el ecosistema de inversión espacial ha cambiado de escala en pocos meses. Hasta septiembre de 2025, los fondos cotizados especializados en espacio habían captado apenas US$734 millones en entradas netas acumuladas. Menos de nueve meses después, esa cifra alcanzó US$8.900 millones.

Los analistas atribuyen parte de esa aceleración a la expectativa creada por la salida a bolsa de SpaceX. Según Bloomberg Intelligence, el interés de los inversionistas se intensificó tras la confirmación de Elon Musk en diciembre de 2025 de una posible oferta pública inicial, un anuncio que puso de relieve la escasez de activos espaciales cotizados.

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La evolución también aparece reflejada en los datos de Deutsche Bank. El banco señala que el mejor valor espacial acumula una subida cercana al 2.300% este año, mientras que incluso el rendimiento mediano del sector supera ampliamente al mercado tecnológico estadounidense.

La subida se ha extendido además a distintas áreas de actividad. Deutsche Bank calcula avances interanuales del 220% para las empresas de lanzamiento y exploración, del 240% para conectividad satelital, del 296% para observación terrestre y del 349% para fabricantes de componentes espaciales y otras actividades vinculadas al sector.

Los analistas de New Street Research sostienen que el interés por SpaceX también está impulsando a varias compañías ya cotizadas que ofrecen exposición directa a distintas áreas de la economía espacial. La firma inició cobertura formal sobre diez valores del sector y considera que el mercado está empezando a diferenciar entre los ganadores potenciales de la próxima fase de expansión y aquellas empresas más expuestas al aumento de la competencia.

ASÍ SE HA COMPORTADO LA ACCIÓN DE ROCKET LAB

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Entre las compañías mejor posicionadas figura Rocket Lab (RKLB). New Street la describe como “uno de los tres grupos que probablemente ofrecerán servicios competitivos de lanzamiento en el futuro próximo”, una posición que le permitiría competir con SpaceX y Blue Origin en un mercado donde la capacidad de acceso al espacio se ha convertido en un activo estratégico.

La casa de análisis también identifica oportunidades en operadores satelitales como Viasat (VSAT) y Space42. Según New Street, ambos grupos poseen activos de espectro que el mercado todavía no valora completamente, en un contexto en el que la conectividad espacial gana relevancia para aplicaciones comerciales, gubernamentales y de defensa.

No todas las compañías espaciales, sin embargo, se benefician por igual del entusiasmo inversor. New Street mantiene una visión más cautelosa sobre Eutelsat y Telesat al considerar que la expansión de capacidad liderada por Starlink podría ejercer presión sobre los precios en los próximos años.

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Los analistas estiman que la capacidad mundial de banda ancha satelital aumentará 25 veces hasta 2032 y advierten de que SpaceX aportará cerca del 90% de ese crecimiento, una dinámica que podría reforzar la concentración del mercado alrededor de los operadores con mayor escala.

El espacio busca convertirse en una industria de escala

Más allá del comportamiento bursátil inmediato, algunos analistas sostienen que la historia de inversión está vinculada a una transformación económica de mayor alcance.

Pierre Ferragu, James Ratzer y David Barden, de New Street Research, sostienen que la economía espacial podría capturar entre US$4 billones y US$16 billones de ingresos directos hacia 2040, impulsada por sectores como telecomunicaciones, defensa, observación terrestre, manufactura avanzada y centros de datos orbitales.

Los analistas escriben que “el espacio está preparado para capturar billones de dólares de crecimiento económico durante las próximas dos décadas, transformando y expandiendo múltiples industrias terrestres”, una visión que ayuda a explicar por qué algunas valoraciones se han expandido incluso antes de que muchas compañías alcancen una rentabilidad sostenida.

La tesis de New Street se apoya en un factor concreto: la caída de los costos de lanzamiento.

El informe sostiene que “el colapso de los costos de lanzamiento es el habilitador de la economía espacial”, ya que permite desplegar satélites con mayor frecuencia, ampliar la capacidad de comunicaciones y abrir nuevas aplicaciones comerciales.

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SpaceX ocupa una posición central dentro de esa visión. New Street estima que la capacidad mundial de banda ancha satelital aumentará 25 veces hasta 2032 y que aproximadamente el 90% de ese crecimiento procederá de la compañía.

Los analistas añaden que la capacidad disponible de banda ancha “está creciendo 25 veces hacia 2032 con SpaceX aportando aproximadamente el 90% de este aumento”, una previsión que sitúa a la empresa en el centro de gran parte de las expectativas sobre el futuro de la industria.

La relación cada vez más estrecha entre espacio y defensa también aparece como uno de los motores del sector. Bloomberg Intelligence calcula que el 42% de las posiciones incluidas en su universo espacial tienen exposición simultánea a actividades de defensa, impulsadas por programas relacionados con vigilancia orbital, seguimiento de misiles y comunicaciones seguras.

Esa convergencia entre inversión pública, presupuestos militares y capital privado ha ampliado el universo de oportunidades para compañías que hace apenas unos años dependían casi exclusivamente de contratos gubernamentales.

La atención de los mercados se concentrará ahora en el debut bursátil de SpaceX y en la valoración que los inversionistas estén dispuestos a asignar a la compañía. También será relevante observar si la operación impulsa nuevas salidas a bolsa, amplía el universo de inversión espacial o provoca una reevaluación de las empresas ya cotizadas.