El S&P 500 avanza y el crudo retrocede en medio de expectativas de tregua entre EE.UU. e Irán

Los mercados bursátiles estadounidenses avanzaron con cautela mientras los inversionistas reaccionan a señales mixtas sobre un posible acuerdo entre Washington y Teherán

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Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos cerraron la jornada del miércoles con avances moderados, en un mercado que continúa oscilando al compás de las señales contradictorias en torno a un posible alto al fuego entre Washington y Teherán.

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El S&P 500 logró su segunda subida en la semana, apoyado por una renovada expectativa de desescalada geopolítica que logró imponerse, al menos parcialmente, sobre la persistente incertidumbre derivada del rechazo inicial de Irán a la propuesta estadounidense.

El tono positivo en la renta variable contrastó con la volatilidad observada a lo largo del día, reflejo de un entorno en el que cada titular sobre el conflicto en Medio Oriente desencadena movimientos bruscos en múltiples activos. Aun así, la percepción de que existen canales diplomáticos activos, respaldada por declaraciones de la Casa Blanca sobre conversaciones “productivas” en los últimos días, fue suficiente para sostener el apetito por el riesgo.

El comportamiento del crudo fue particularmente ilustrativo del momento actual. El WTI cerró cerca de los US$90 por barril, alejándose de los máximos recientes, en un movimiento que sugiere que el mercado comienza a descontar, aunque con cautela, un eventual alivio en las tensiones. Sin embargo, la trayectoria intradía evidenció caídas de hasta 7% antes de estabilizarse, lo que da cuenta de la fragilidad del equilibrio actual.

Los operadores, según diversos analistas, están reduciendo exposición tras semanas de posicionamiento alcista, mientras evalúan si la reapertura del estrecho de Ormuz podría materializarse en el corto plazo.

En este contexto, la narrativa dominante sigue siendo geopolítica. Desde Washington se ha planteado un esquema de negociación que incluiría el desmantelamiento de capacidades nucleares iraníes a cambio de alivio en sanciones, mientras que Teherán ha respondido con exigencias propias, entre ellas garantías de no agresión y compensaciones económicas.

La aparente contradicción entre el discurso diplomático y el despliegue militar adicional en la región, incluido el envío de tropas y unidades navales, ha incrementado el escepticismo entre los inversores.

“Los mercados se están posicionando para una resolución del conflicto, pese a la ambigüedad estratégica persistente”, señaló Elias Haddad, de Brown Brothers Harriman, al subrayar que la reacción definitiva dependerá de la respuesta iraní a la apertura negociadora de Estados Unidos. En la misma línea, estrategas de Bespoke Investment Group advirtieron que la falta de claridad sobre el estado real de las negociaciones anticipa episodios adicionales de volatilidad en el corto plazo.

A pesar de este entorno incierto, la resiliencia del mercado accionario ha sido uno de los elementos más destacados. Según Mark Hackett, de Nationwide, la ausencia de correcciones profundas sugiere que los inversionistas minoristas continúan aprovechando las caídas para incrementar posiciones, lo que podría amplificar un eventual repunte si las tensiones se reducen.

De acuerdo con estimaciones de Bloomberg Intelligence, las empresas del S&P 500 registrarían un crecimiento de utilidades de 11,9% en el primer trimestre, por encima del 10,9% previsto antes del inicio de la guerra. Este ajuste al alza, junto con revisiones positivas en ventas y beneficios para los próximos trimestres, ha contribuido a sostener al mercado incluso en medio del encarecimiento de la energía.

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Según datos recopilados por Morgan Stanley (MS), se espera que las ganancias del S&P 500 crezcan 20% en los próximos 12 meses, un nivel que históricamente sólo se ha observado en fases de salida de recesión. Mike Wilson, estratega jefe de renta variable estadounidense del banco, señaló que esto respalda la “postura de que la probabilidad de que este repunte del petróleo ponga fin al ciclo económico sigue siendo baja”.

En el frente de metales preciosos, el oro avanzó con fuerza, acumulando ganancias tras romper una racha de caídas, en un movimiento que refleja tanto la búsqueda de refugio como la percepción de que existe una “salida” potencial al conflicto en las próximas semanas.

Creemos que la trayectoria alcista a largo plazo del oro se mantiene intacta, y pronosticamos que el metal precioso alcanzará los US$5.900 por onza a finales de este año”, dijo Mark Haefele, director de inversiones de UBS Global Wealth Management. “Los inversores con afinidad por el oro deberían considerar una asignación de un porcentaje de un dígito medio, dado su papel fundamental como cobertura y como instrumento esencial para la diversificación de carteras”.

¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?

Los mercados de divisas continúan dominados por la incertidumbre geopolítica, en un entorno donde las señales contradictorias entre riesgos y avances diplomáticos generan cambios rápidos en el sentimiento inversor. El dólar se mantuvo con pocos cambios.

Los analistas del BBVA señalan que “los mercados de divisas siguen impulsados principalmente por factores geopolíticos, con un sentimiento que cambia rápidamente”, lo que sugiere que la volatilidad seguirá elevada y altamente dependiente de los titulares.

Las monedas de América Latina tuvieron un desempeño mixto. El peso argentino (USDARS), el real brasileño (USDBRL) y el sol peruano (USDPEN) avanzaron, mientras que el peso chileno (USDCLP) y el mexicano (USDMXN) retrocedieron. El peso colombiano (USDCOP) varió poco.

Al igual que en el resto del mundo, en la región las divisas mantienen una elevada sensibilidad al conflicto y a la volatilidad del petróleo. BBVA señala que “el sentimiento de riesgo y el petróleo continúan siendo volátiles y tienden a arrastrar a las divisas de la región”, aunque los movimientos recientes han sido más contenidos, lo que sugiere cierto ajuste de posiciones.

Las noticias corporativas del día:

- Las acciones de Pop Mart International Group registraron una caída récord de 23% luego de que sus resultados de 2025 evidenciaran una fuerte dependencia de su franquicia estrella Labubu, generando preocupación entre inversionistas sobre la sostenibilidad del crecimiento. La compañía reportó ingresos por 37.100 millones de yuanes (US$5.400 millones), por debajo del consenso de 38.000 millones de yuanes (US$5.500 millones), aunque el beneficio neto se disparó 309% hasta 12.800 millones de yuanes (US$1.900 millones), superando ligeramente previsiones.

- PDD Holdings (PDD), matriz de Temu, reportó una caída de 11% en su beneficio neto trimestral hasta 24.500 millones de yuanes (US$3.600 millones), quedando aproximadamente 16% por debajo de las estimaciones del mercado. Los ingresos crecieron 12%, en línea con lo esperado, pero el desempeño general decepcionó a los inversionistas, presionando inicialmente la acción.

- Danone lidera una ola de emisiones en el mercado de deuda europeo, aprovechando una mayor estabilidad financiera impulsada por avances diplomáticos en Medio Oriente. La compañía planea colocar dos bonos en euros y un tramo en libras esterlinas, ofreciendo una prima inicial de entre 40 y 50 puntos básicos para atraer inversionistas.

- On Holding, la marca suiza de calzado deportivo respaldada por Roger Federer, anunció que sus cofundadores Caspar Coppetti y David Allemann asumirán como co-CEOs a partir de mayo, en reemplazo de Martin Hoffmann. La decisión busca mantener la agilidad y velocidad de crecimiento de la compañía, en un contexto de expansión global. Fundada en 2010 en Zúrich, On ha registrado un crecimiento acelerado en Europa, Estados Unidos y Asia, impulsado por su posicionamiento en running y su diversificación hacia tenis, outdoor y apparel.

Esta historia fue actualizada al cierre de los mercados.