El metal se fortalece como refugio ante riesgos fiscales, deuda global y tasas reales a la baja. JPMorgan y UBS mantienen perspectivas alcistas, destacando el rol de los bancos centrales.
La demanda global de oro alcanzó un récord trimestral entre julio y septiembre, impulsada por flujos de inversión y compras sostenidas de bancos centrales.
Los bancos centrales alertan sobre una burbuja bursátil en IA que podría estallar, con riesgo de correcciones abruptas y frenar el crecimiento global. Inversores y políticos seguirán de cerca reuniones del FMI, BCE y datos económicos clave.