Impulsado por el cobre y la estabilidad macroeconómica local, el peso chileno se apreció con fuerza en 2025. El dólar cerró el año por debajo de los CLP$900.
La moneda chilena y la bolsa local reaccionaron con alzas inmediatas tras el resultado electoral, aunque luego retrocedieron tras la victoria ya descontada de Kast.
Este fortalecimiento del dólar no sería abrupto, sino más bien un proceso de apreciación gradual, consistente con episodios anteriores en los que el dólar recupera terreno después de periodos de debilidad.
El banco de inversión proyecta un cambio estructural en los mercados cambiarios en 2026, con menor protagonismo del dólar y foco en fundamentos macroeconómicos.
El banco proyecta una “segunda ola conservadora” en América Latina que redefiniría los ciclos monetarios y la estabilidad de las monedas locales, con elecciones clave en Brasil, Chile y Colombia en 2026.
En lo corrido del año, el índice DXY refleja la debilidad global del dólar al retroceder un -8,01%. Sin embargo, octubre deja un balance mixto para esta moneda en Latinoamérica.
La divisa local retrocedió luego de que la Fed descartara recortes inmediatos. La cautela domina los mercados pese al acuerdo comercial entre China y Estados Unidos.
La divisa cae tras la decisión del Banco Central de mantener la tasa sin cambios, mientras el mercado sigue atento al cobre y a las señales de la Reserva Federal.
La divisa cayó por el impulso del cobre y el mayor apetito global por riesgo, mientras los inversionistas observan con atención la decisión del Banco Central sobre tasas.