La intensificación de los ataques amenaza con volver a interrumpir el suministro de combustible en Rusia, justo cuando muchas regiones del país estaban aumentando los límites de venta de gasolina y gasóleo en las estaciones de servicio, o incluso eliminándolos, tras un periodo de escasez.
La visita es vista como una nueva señal de apoyo a pesar de la salida de Keir Starmer como primer ministro. Se espera que los funcionarios británicos ayuden a Zelenskiy a preparar su visita a Estados Unidos en medio de los esfuerzos por reactivar las negociaciones para poner fin a la guerra con Rusia.
El Kremlin ya no estaría dispuesto a devolver parte de los territorios ocupados y buscaría conservar algunas zonas como áreas de amortiguación, tras considerar rotos los entendimientos alcanzados con EE.UU. en la cumbre de Alaska.
El mandatario dijo que Rusia seguirá negociando con Estados Unidos sobre Ucrania, aunque insistió en rechazar iniciativas que, a su juicio, favorecerían el redespliegue de las fuerzas ucranianas.
Los ataques de Ucrania alcanzaron una refinería clave para el suministro de combustible a Crimea, en una nueva ofensiva destinada a debilitar la capacidad logística y energética de Rusia.
Los detractores de la idea de entablar un diálogo con Rusia ahora, incluidos algunos funcionarios de las naciones del E3, afirman que es poco probable que todo esto cambie pronto.
Fuerzas ucranianas han tenido cada vez más éxito con ataques de aviones no tripulados en el interior de Rusia y hay algunos signos de resistencia a la guerra de Putin en los niveles más altos de Moscú.
Ucrania y Rusia intercambiaron ataques aéreos durante la noche, mientras el presidente Volodymyr Zelenskiy celebraba lo que denominó una reunión especial con sus principales asesores para decidir los próximos pasos a seguir.
El gobierno británico busca profundizar la cooperación con Bruselas en materia de defensa y permitir que la industria del Reino Unido participe en el financiamiento militar a Kiev.
Donald Trump aseguró que pidió a Vladimir Putin enfocarse en poner fin a la guerra en Ucrania durante una llamada en la que también se discutieron propuestas sobre Irán y el programa nuclear de Teherán.
Putin ordenó a las fuerzas armadas que “cesaran las operaciones de combate en todas las direcciones durante este período”, según un comunicado del Kremlin publicado a última hora del jueves.
Ucrania advierte que el financiamiento para su defensa solo alcanza hasta junio. Vetos en la UE, trabas del FMI y la falta de apoyo de EE.UU. ponen en riesgo los recursos para salarios, drones y defensa aérea.
El líder ucraniano aseguró que sigue abierta la posibilidad de un acuerdo con Washington sobre drones, pese al rechazo público de Trump, y defendió un modelo de cooperación bajo control estatal.
No hay indicios de que el presidente ruso Vladimir Putin esté dispuesto a llegar a un acuerdo que no conceda sus demandas centrales, según altos funcionarios europeos y de la OTAN.
La necesidad de la Casa Blanca de que los precios no golpeen a la inflación en un año de elecciones de medio término podría favorecer un entorno de menor presión energética.