La estabilidad política es un factor clave que atrae a los inversores extranjeros, y con el objetivo de déficit por debajo del 3% y las elecciones a dos años vista esa tendencia debería continuar.
Francia pretende ahora aplazar la votación al menos hasta enero, cuando sólo quedan un puñado de días laborables en diciembre, según una persona familiarizada con su postura.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, dice que la nueva estrategia de seguridad de Donald Trump es una señal clara de que Europa debe dejar de depender de EE.UU.
Mientras evitaba a China, Takaichi se posicionó como figura destacada del G-20 al estrechar lazos con Meloni y Von der Leyen, en medio de una creciente exposición internacional.
Las consecuencias de una elección en la región central italiana junto al mar Adriático podrían dejarse sentir mucho más allá y alterar el equilibrio de poder en Roma.