El oro, la plata y el cobre marcarán el nuevo paradigma de precios hasta 2026, impulsados por tensiones geopolíticas, acumulación de reservas y menor dependencia del dólar.
Otros países en la región tienen un bajo porcentaje de sus reservas en oro porque tienen dólares, no porque “desprecien” el metal precioso, explica un analista.
El equipo de Kast ha dicho que la producción minera podría aumentar hasta un 20% durante el próximo año o dos, dando un impulso muy necesario a un mercado ajustado.
El BCB explicó que la anterior administración del Banco Central realizó cuatro operaciones en “ventas forward” de oro, un tipo de operación que permite obtener liquidez sin la entrega inmediata del metal.
La escalada arancelaria, la debilidad del dólar y los cuestionamientos a la independencia de la Reserva Federal impulsaron la demanda de activos refugio.