La entidad mantiene la calificación C para los bonos soberanos de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y advierte que la acumulación de impagos persistirá sin una reestructuración integral.
La deuda venezolana protagoniza uno de los mayores repuntes del mercado emergente, mientras los inversionistas recalibran riesgos ante un posible proceso de reestructuración tras el giro político.
La caída de Nicolás Maduro reconfigura el riesgo país y fortalece la visión optimista de Citi sobre los bonos venezolanos, mientras se perfilan cambios graduales.
El mercado de bonos reaccionó con fuerza ante el cambio político en Caracas, pero las estimaciones de recuperación siguen limitando el entusiasmo de fondo.
Tras la caída de Maduro, Barclays ajustó su visión sobre los bonos venezolanos, pero advierte que la recuperación dependerá de la transición política, el alivio de sanciones y la inversión en petróleo.
El banco advierte que una transición política en Caracas podría alterar el suministro global de crudo. Aunque anticipa un choque inicial, prevé una rápida recuperación y expansión de la producción.
Los bonos, que vencen en 2020, subieron cuatro centavos por dólar el martes y cotizaron a la par por primera vez desde que se vendieron en una operación de intercambio en 2016, según los datos.
La exención concedida el martes por el Departamento del Tesoro es similar a la que la compañía operó durante el primer mandato del presidente Donald Trump.
La productora estatal Petróleos de Venezuela, conocida como PDVSA, ordenó a Chevron que devolviera a puerto los buques Carina Voyager y Dubái Attraction.