A pesar del reciente repunte del dólar, los fundamentales de las monedas de Latinoamérica, incluyendo un carry trade atractivo, les permitirían seguir ganando terreno.
El banco prevé un dólar más débil en 2026, con divergencias crecientes entre monedas de América Latina, presiones políticas en Estados Unidos y mayor volatilidad en los mercados.
La segunda presidencia de Trump coincide con un giro en la percepción del dólar: la pérdida de confianza, el debate sobre la independencia de la Fed y la expectativa de tasas más flexibles debilitaron su papel como refugio.
Solo por efecto cambiario, cada carga de café ha perdido del orden de COP$500.000 a COP$550.000 frente a lo que habría recibido el productor hace un año.
El banco alerta sobre una posible corrección del peso colombiano ante el aumento del riesgo político, el sobrecalentamiento económico y una política fiscal expansiva bajo el gobierno Petro.
El peso colombiano es la moneda más fuerte en Latinoamérica y entre los mercados emergentes frente al dólar. A los cafeteros les preocupa esta situación.
La tensión entre fundamentos económicos sólidos y choques geopolíticos protagonizados por Donald Trump reabre el debate sobre el estatus del dólar como refugio global.
Ante la expectativa de que el dólar retome algo de fuerza en el segundo semestre, las monedas de Latinoamérica se mantienen sólidas en el comienzo del año.