Bloomberg — Travis Kalanick, cofundador de Uber Technologies Inc., ha lanzado una nueva empresa que se centrará en la creación de “robots productivos” para las industrias alimentaria, minera y del transporte.
Kalanick está reestructurando su empresa inmobiliaria, City Storage Systems, propietaria de CloudKitchens, operadora de cocinas fantasma, y la rebautizará como Atoms, según un manifiesto publicado en el sitio web de la nueva compañía. Además de su actividad en el sector alimentario, Atoms, con sede en Los Ángeles, se está expandiendo al ámbito de la robótica aplicada a la minería y el transporte automotriz.
Ver más: La marca suiza On abre una fábrica de zapatillas de 32 robots en Corea del Sur
Kalanick declaró el viernes en el programa de entrevistas tecnológicas TBPN, transmitido en directo, que Atoms ha operado prácticamente en secreto durante ocho años y que cuenta con “miles” de empleados.
Kalanick fue destituido como director ejecutivo de Uber en 2017 y abandonó el consejo de administración en 2019, rompiendo así, en aquel momento, sus últimos vínculos con la empresa que él mismo fundó. En la página web de Atoms, con un lenguaje a veces emotivo, describió la nueva compañía como su siguiente gran proyecto tras su destitución.
“Sangré, pero no perecí”, escribió Kalanick. “Me levanté y luché para volver a la arena”.
El año pasado, CloudKitchens retrasó sus planes para la salida a bolsa de su negocio en Medio Oriente, según informó Bloomberg News en diciembre, en el marco de una desaceleración generalizada de las cotizaciones en la región. La compañía había contemplado previamente una doble cotización en Abu Dabi y Arabia Saudita, prevista para 2026.
Kalanick escribió en el sitio web de Atoms que la compañía fabricará “robots especializados con funciones productivas que aporten abundancia a sus propietarios y a la sociedad en general”. Esto incluirá “infraestructura para una mejor alimentación”, escribió, así como “minas más productivas para impulsar las industrias de la Tierra”, además de “bases de ruedas para robots” en el transporte.
Ver más: Hyundai sorprende con su robot Atlas: ¿será el nuevo rival del Optimus de Elon Musk?
“El tema industrial es probablemente nuestro principal obstáculo”, dijo en TBPN. “Una vez que logras dominar el movimiento en el mundo físico, hay mucha gente que quiere tener acceso a eso”.
Las ambiciones de Kalanick en el campo de la conducción autónoma se remontan a cuando aún dirigía Uber hace una década, ya que veía el incipiente proyecto de coches autónomos de Google —que luego se convirtió en Waymo— como una amenaza creciente. En 2020, tras la marcha de Kalanick, Uber vendió su división de coches autónomos a Aurora Innovation Inc.
En Atoms, Kalanick ha recurrido a un equipo de colaboradores habituales para liderar iniciativas clave. Eric Meyhofer, exprofesor de robótica de Carnegie Mellon que dirigió la unidad de vehículos autónomos de Uber, está al frente de Lab37, la división de robótica alimentaria de la compañía, en Pittsburgh, según declaró Kalanick en TBPN. El laboratorio fabrica una máquina de ensamblaje de alimentos llamada Bowl Builder, según su sitio web.
Kalanick también afirmó ser el mayor inversor en Pronto, una startup de camiones autónomos que actualmente se centra en instalaciones cerradas como minas. Indicó que el acuerdo con el cofundador y director ejecutivo de Pronto, Anthony Levandowski, podría cerrarse “hoy o mañana”. The Information informó previamente que Kalanick estaba en conversaciones para adquirir Pronto. Levandowski no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios. Atoms muestra el logotipo de Pronto en su sitio web junto con el de sus otras unidades.
Ver más: EE.UU. recibirá una comisión de US$10.000 millones por el acuerdo de TikTok, según el WSJ
Los vínculos comerciales entre Levandowski y Kalanick se remontan a 2016, cuando Kalanick reclutó al ingeniero, miembro fundador del proyecto de automóviles de Google, para trabajar en el desarrollo interno de vehículos autónomos de Uber. Ambos forjaron una estrecha relación, y Kalanick describió a Levandowski como un “hermano de otra madre” en una entrevista con Bloomberg Businessweek en 2017.
Posteriormente, Google demandó a Uber por el presunto robo de información confidencial. Levandowski fue declarado culpable de robo de secretos comerciales, pero evitó la cárcel gracias al indulto del presidente Donald Trump.
Lea más en Bloomberg.com