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Aborto en América Latina: estatus legal y cifras tras despenalización en Colombia

En la región mueren 62 mujeres por cada 100.000 abortos en condiciones de riesgo, según Ipas México, es decir, poco más del doble de los decesos en países desarrollados

Foto: Anita Pouchard Serra/Bloomberg
28 de septiembre, 2021 | 11:55 AM

Bloomberg Línea — Colombia marcó un nuevo hito para la lucha feminista esta semana con la despenalización del aborto hasta las 24 semanas de gestación. En las calles de su capital, Bogotá, activistas celebraron la medida la tarde del lunes entre mantas, paliacates y paraguas verdes.

Con la decisión de la Corte Constitucional, Colombia se convirtió en el primer país de América Latina en abarcar un periodo más amplio en torno al reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer: hasta los seis meses de gestación. Causa Justa, el movimiento que impulsó la demanda, reconoció el avance pero lamentó que la Corte no haya dado un paso hacia la eliminación del delito de aborto en su totalidad.

“Este fallo representa un gran progreso para el pueblo de Colombia. Supondrá una gran diferencia, especialmente para quienes viven en zonas rurales, donde el acceso al aborto es más difícil de garantizar, incluso en circunstancias derivadas de la violencia sexual”, dijo Nancy Northup, presidenta y directora general del Centro de Derechos Reproductivos, una de las organizaciones que participaron en la demanda.

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Hacia finales de 2020, la legalización del aborto hasta la semana 14 en Argentina se colocó como referente para retomar los debates en una de las regiones con mayor cantidad de casos de abortos inseguros a nivel global.

Ver más: Especial: cómo las mujeres luchan para recuperar la fuerza económica perdida por la pandemia

En septiembre del año pasado, la Suprema Corte de Justicia (SCJN) en México declaró inconstitucional la penalización de la interrupción voluntaria del embarazo, una decisión histórica en el segundo país con mayor número de católicos de América Latina. La decisión de la Corte obliga a los jueces del país a acatar la orden, y activistas y mujeres en general pueden defender el precedente para combatir por la vía judicial la criminalización del aborto en otros códigos penales que lo prohíben.

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En Chile, Será Ley se convirtió en la primera iniciativa de este tipo que consigue entrar en el debate constitucional en tiempo récord buscando formar parte de la nueva Carta Magna para que se reconozca al aborto como un derecho humano.

“Esta es la ola verde, una ola de frescura, fortaleza y renovación en cuanto a su amplitud. La decisión de la Corte en México y lo que pasó en Argentina es un proceso de transformación generacional dentro de la lucha así como cultural y social que se cocinó a fuego lento en nuestras sociedades latinoamericanas”, compartió con Bloomberg Línea María Antonieta Alcalde Castro, directora para Centroamérica y México de la organización internacional Ipas, que trabaja en cuatro continentes para expandir el acceso al aborto seguro y acabar con los procedimientos inseguros de aborto.

Alcalde dice que “América Latina es una realidad de claroscuros con el gran dilema de fortalecer los sistemas de salud, pero sí vemos ya un movimiento hacia el reconocimiento del derecho de las mujeres”.

Mortalidad materna

Actualmente, en el mundo se practican cerca de 19 millones de abortos inseguros o peligrosos, y se estima que el 13% de las muertes maternas se derivan de esta práctica, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En América Latina mueren 62 mujeres por cada 100.000 abortos practicados en condiciones de riesgo, de acuerdo con Ipas México, una cifra que representa poco más del doble de decesos de los que se registran en países desarrollados.

Las mujeres que se practican abortos inseguros en América Latina representan el 19.5% a nivel global, con una tasa de mortalidad del 12%, según un análisis de Ipas.

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En Argentina, por ejemplo, el aborto inseguro es la principal causa de muerte materna, en Chile, la tercera; mientras que en México es la cuarta. En contraste, en Estados Unidos el aborto legal conlleva un riesgo de muerte de 0.58 por cada 100 mil procedimientos, “lo que lo hace tan seguro en términos sanitarios como una inyección de penicilina”, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). Las cifras son reafirmadas por Alcalde Castro, quien dice que “en los países donde la interrupción del embarazo es legal vemos cero muertes por aborto”.

En la Ciudad de México, donde existe el Programa de Interrupción Legal del Embarazo desde 2007 no se ha registrado una sola muerte relacionada con el procedimiento legal dentro de las 12 semanas de gestación.

Balanza económica

Ipas recoge que el impacto anual global en atención hospitalaria por complicaciones tras la práctica de abortos inseguros asciende a USD$533 millones.

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Despenalizar el aborto es inteligente y estratégico para los sistemas de Salud y representa un ahorro para los mismos al invertir en acciones que permitan reducir sus costos, sobre todo si avanza hacia servicios con la tecnología más avanzada que es ahora aborto con medicamentos o AMEU sin hospitalización ni equipo médico”, puntualiza Alcalde.

Los recursos que gastaría el sistema de salud en tratamientos por complicaciones superaría en 4 a 5 veces el costo de la práctica de aborto seguro, según el estudio. ”Dar acceso al aborto es algo que cuesta muy barato frente al costo que implica recibir mujeres en emergencia”, concuerdan la directora de Ipas y la asesora del Centro de Derechos Reproductivos.

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Más allá de la pandemia, casi todas las leyes y políticas nacionales sobre el aborto están desactualizadas: son restos de los siglos XIX y XX. La mayoría trata a las mujeres como bienes muebles”, refiere el Consorcio latinoamericano contra el aborto (Clacai).

En contraste con las decisiones recientes en Colombia, Argentina y México, la realidad de la región está lejos de moverse de manera uniforme. En países de Centroamérica como El Salvador, Honduras, Nicaragua y el Caribe como República Dominicana y Haití, dice Ipas, se encuentra “la legislación más retrógrada para la interrupción del embarazo en el mundo, lo que habla de una clase política muy insensible hacia las causas de las mujeres y de una fuerza muy establecida de la Iglesia Católica.

“Aunque, estamos viendo ya expresiones de una ola verde con raíces profundas en nuestras sociedades y un movimiento hacia el reconocimiento del derecho de las mujeres”.

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Ver más: Las cuotas de género no impulsan a las mujeres en la política latinoamericana

El detalle de las situaciones en América Latina

Argentina

El 30 de diciembre del 2020 el Senado de la Nación sancionó la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Esta vez la iniciativa contó con el acompañamiento del Gobierno Nacional (Frente de Todos), promovido por el presidente Alberto Fernández. Con el objetivo de lograr consensos, el texto fue luego modificado en el trámite legislativo sin perder su esencia.

Dos años atrás, la historia había sido distinta. En 2018, el presidente Mauricio Macri (Cambiemos) dio lugar al debate, manteniendo una postura neutra. El debate incluyó un tratamiento extenso con 15 jornadas expositivas en las comisiones de Diputados de las que participaron más de 600 oradores. No obstante, el proyecto sería rechazado en el Senado.

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México

Pasaron 12 años entre lo que se pretendía fueran candados legislativos para que otra entidad lograra pasar por la ventana que abrió la Ciudad de México en 2007, y así fue que el estado sureño de Oaxaca, en 2019 se unió a la marea, y desde entonces el impulso de la ola no ha cesado en el país.

En julio de 2021, los estados de Veracruz e Hidalgo se unieron a la despenalización, y así lo hizo Baja California tres meses después.

Por otro lado, la Suprema Corte también concluyó en invalidar, por vacíos jurídicos, tres artículos de la Ley General de Salud que regulaba la objeción de conciencia y garantizaba a medios y personal de salud negarse a determinadas intervenciones por cuestiones ideológicas o religiosas. La Corte calificó de inaceptable el que se validara la práctica del aborto y al mismo tiempo se pretendiera mantener la objeción de derecho de conciencia “como un cheque en blanco” para limitar los derechos de las mujeres y personas gestantes.

Ver más: Pobreza menstrual: Un problema de las mujeres en zonas rurales de Venezuela

Colombia

El más reciente país en despenalizar el aborto en la región, pero en su caso, en hasta seis meses de gestación.

El fallo de la Corte concluye a raíz de una demanda presentada en 2020 por parte del movimiento Causa Justa, conformado por 90 organizaciones, en la que se exigía el fin del uso del derecho penal para regular el aborto.

“Tener el aborto como delito no está evitándolo, solo está alejando a las mujeres y adolescentes más vulnerables del sistema de salud y dejándolas a merced del negocio del aborto inseguro. Debemos abrirles las puertas del sistema para que puedan prevenir futuros embarazos no deseados y tener vidas saludables”, dijo en septiembre del año pasado Mariana Ardila, abogada de Women’s Link Worldwide, organización internacional que forma parte del movimiento Causa Justa.

Chile

La iniciativa popular Será Ley obtuvo el respaldo suficiente para ser tomada en cuenta en discusión constitucional y que quede plasmada en la nueva Carta Magna el “reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en condiciones de igualdad y sin discriminación, incluyendo el aborto sin interferencia de terceros, instituciones o agentes del Estado.

La iniciativa deberá pasar a la discusión en el pleno de la Convención Constitucional y si obtiene las dos terceras partes de los votos, quedará dentro de la propuesta de Constitución que será sometida a la consulta nacional.

Ecuador

La Asamblea Nacional aprobó el 17 de febrero el acceso al aborto para casos de violación dentro de determinados plazos. Las mujeres víctimas de violación mayores de 18 años podrán abortar hasta las 12 semanas, mientras que el periodo se amplía a las 18 semanas para las menores de edad, adolescentes y mujeres indígenas y provenientes de áreas rurales.

La interrupción del embarazo en casos de violación ya estaba despenalizada desde el año pasado por un pronunciamiento de la Corte Constitucional, pero estaba pendiente legislar el texto que fijara los requisitos. El primer proyecto que buscaba 16 semanas de despenalización para mujeres adultas fue rechazado.

Venezuela

En enero del año pasado, el debate se encendió por el caso de una menor de 13 años que interrumpió su embarazo de 12 semanas, luego de haber sido abusada sexualmente. La activista Vanessa Rosales, que asistió a la adolescente, fue encarcelada y las autoridades venezolanas dejaron libre al violador por falta de pruebas.

El caso causó indignación entre la opinión pública que rechazó la detención de la también profesora y quien se convirtió en un emblema de la criminalización de las defensoras de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Rosales fue liberada en julio tras ocho meses privada de su libertad.

Brasil

Brasil es uno de los países más restrictivos de la región. A fines de 2020, al comentar sobre la legalización del operativo en Argentina, el presidente Jair Bolsonaro dijo que el aborto “nunca será aprobado” mientras se encuentre en la Presidencia.

En agosto de ese año, las discusiones volvieron a las páginas de los periódicos. Según Folha de S. Paulo, la ministra de Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves, actuó entre bastidores para evitar que una niña de 10 años (víctima de violación de su tío) fuera sometida al procedimiento. La jefa del ministerio habría enviado representantes a la ciudad natal de la niña (Espíritu Santo) para retrasar la cirugía.

A principios de febrero, la también pastora evangélica criticó las peticiones de aborto que llegan a realizar los padres ante el Ministerio de Salud:“‘Resuelva, mi hija quedó embarazada’, después de que dejó a su hija ir a TikTok para vender su cuerpo. Una cosa está muy vinculada a la otra”.

El estatus legal del aborto en América Latina

  • México: crisol federal

Legal y despenalizado a nivel federal por violación y otras causales dependiendo las entidades.

Entidades donde es legal con despenalización sin causales:

Hidalgo

Oaxaca

CDMX

Veracruz

Baja California

  • Legal:

Argentina

Colombia

Uruguay

Cuba

Guyana

Guyana Francesa

Puerto Rico

  • Prohibido

El Salvador

Honduras

Nicaragua

República Dominicana

Haití

Surinam

  • Despenalización bajo causales

Panamá - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro, por alteración fetal y violación

Guatemala - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro

Venezuela - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro

Brasil - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro, violación y cuando el feto sufre de anencefalia

Paraguay - En caso de que la vida de la mujer corra peligro

Chile - En caso de que la vida de la mujer corra peligro, por violación o alteración fetal

Perú - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro

Ecuador - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro o en caso de violación

Belice - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro, por razones socio-económicas y por alteración fetal

Costa Rica - En caso de que la vida o la salud de la mujer corra peligro

Bolivia - Por violación, incesto, estupro, riesgo para la salud de la mujer, alternación fetal incompatibles con la vida, mujeres estudiantes o con menores, personas mayores o discapacitadas a su cargo

El aborto de las niñas y adolescentes no recibirá sanción en ninguna etapa del embarazo

--Con asistencia de Maolis Castro, Andrés Garibello, Mariano Espina, Andreína Itriago y Kariny Leal*

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