Uruguay

Bankingly: cómo se proyecta en México y Colombia startup uruguaya que levantó US$11M

El fundador y CEO Martín Naor explicó a Bloomberg Línea los planes de inversión y además habló sobre la tensión entre las fintech y la banca tradicional

La empresa recibió el apoyo de Dalus Capital y BID Lab entre otros inversores. Foto: Bankingly
10 de mayo, 2022 | 05:00 AM

Montevideo — La startup uruguaya Bankingly anunció la semana pasada el cierre de una ronda de inversión Serie A por US$11 millones, con la que buscará profundizar su expansión en América Latina, así como lograr mayor penetración en Asia y África.

El fundador y CEO de la empresa, Martín Naor, detalló en entrevista con Bloomberg Línea los objetivos de la nueva etapa, que incluyen incrementar su presencia en mercados como México, Colombia y Ecuador, donde la plataforma advierte puede explotar sus posibilidades para instituciones financieras medianas y pequeñas, y cooperativas, que busquen progresar en la digitalización de sus productos.

El objetivo es avanzar en ese segmento dentro de los mercados emergentes, en los que LatAm advierten presenta “muchísimo” mercado, y por eso invertirán en cobertura comercial y en mejoras de producto.

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“Desde el punto de vista del negocio nos da un super empuje para seguir buscando ser el líder de canales digitales en mercados emergentes. Hoy en día nosotros creemos que no hay grandes competidores globales, sino que hay muchos competidores locales, y nosotros estamos tratando de construir rápida y agresivamente ser el líder global en mercados emergentes”, dijo Naor sobre el destino de los fondos.

Acerca de la tensión de las fintech con la banca tradicional, el empresario consideró que continuará, sobre todo en la puja por los clientes que más utilizan los servicios financieros.

La siguiente entrevista fue editada por motivos de extensión y claridad.

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¿Qué implica para Bankingly esta ronda de inversión?

Para nosotros tiene dos líneas. Una es el set de inversores que logramos que se subieran al proyecto en esta ronda, que para nosotros es una mezcla bien interesante de capital de riesgo tradicional, capital de riesgo que no solamente miran el retorno financiero sino también el impacto, y después dos socios que son particularmente interesantes porque van al mismo segmento que nosotros que son el BID Lab y Oikocredit. Por un lado fue un impacto gigante ese set de socios que nos van a acompañar de ahora en adelante. Y desde el punto de vista del negocio nos da un super empuje para seguir buscando ser el líder de canales digitales en mercados emergentes. Hoy en día nosotros creemos que no hay grandes competidores globales sino que hay muchos competidores locales, y nosotros estamos tratando de construir rápida y agresivamente ser el líder global en mercados emergentes.

¿En cuántos mercados están hoy en día y a cuántos apuntan?

Hay dos grandes vertientes sobre en qué vamos a usar el dinero. Una es la expansión geográfica. Al principio del año estábamos en 15 países, hoy ya estamos en 30 y la idea es llegar a 40 cerca del final del semestre. Un lado de la implicancia de la ronda tiene que ver con esa expansión geográfica y el otro tiene que ver con la expansión del offering. Apuntamos a desarrolladores, diseñadores, producto, para poder ampliar nuestro offering no solamente en lo global sino con algunas cosas que sean importantes a nivel local. Nosotros somos una plataforma global pero después hacemos las integraciones con sistemas locales existentes o las ampliaciones de nuestros productos para que sea relevante a nivel local. Esas son las dos grandes vertientes de inversión.

¿En LatAm cómo se proyectan?

En varios de los países donde arrancamos temprano ya somos líderes en nuestro segmento que es el de las instituciones financieras medianas y pequeñas, pero nos queda muchísimo por hacer. En México hay más de 1.000 instituciones que están dentro de nuestro target, en Colombia hay más de 1.000, en Ecuador hay 400. Mercado hay muchísimo y nuestro foco es seguir invirtiendo no solamente en cobertura comercial sino también en especificidades de producto. Por ejemplo conectándonos con los switchers de pagos locales que son más críticos, con proveedores, y con aquellos que te hacen relevante a nivel local. En muchos casos nuestros clientes ya tienen una conexión y en otros nosotros se lo podemos traer integrado, y así solucionarle el problema de manera directa.

¿Cómo cree que va a evolucionar la pulseada entre fintechs y bancos tradicionales en la región?

Por un lado en el segmento que nosotros estamos hay menos presión, porque típicamente las fintechs e incluso la banca tradicional se enfocan en el cliente más afluente posible. Lo que veo es la batalla por market share entre fintechs y bancos ocurriendo en el high end tanto de afluencia como de modernidad. Los neobancos y las fintechs van primero a captar al usuario más joven, digital, y que le resulta esto más natural. Los veo batallando por ese espacio, que no es nuestro espacio. Nosotros estamos más en el espacio de la inclusión financiera, ayudando a la cooperativa a que no pierda el cliente cuando la persona tiene que emigrar del campo a la ciudad para poder encontrar trabajo. Históricamente la cooperativa que estaba en el pueblo perdía al cliente porque la persona se iba a la ciudad a buscar trabajo, no podía ir a la sucursal, y no lo podía atender más. Nosotros le damos esas capacidades digitales para mantener a ese cliente más allá de que se vaya de esa región. Entonces, creo que la tensión entre fintechs y bancos va a seguir. Las fintechs van a seguir ampliando su oferta de productos.

¿Los usuarios siguen siendo reticentes al cambio digital o hay una mayor apertura? ¿Qué experiencia han tenido?

Todavía hay ciertos segmentos que se resisten un poco más al cambio. No es una cuestión que se resisten a lo digital, sino que simplemente están acostumbrados a ir a la sucursal, a hacer las cosas de cierta manera como retirar el dinero apenas cobran el sueldo y después vivir en efectivo. Creo que hay ciertas resistencias pero sobre todo es una cuestión de cambio cultural. No es un problema con lo digital per sé. Es un problema con el cambio. Y lo vemos no solamente en el cliente final sino también en las instituciones. Muchas veces te dicen: yo tengo 60 años como institución financiera, soy razonablemente exitoso, crezco un poco todos los años, no tengo problema de morosidad en mi cartera, ¿por qué me voy a complicar la vida? Pero la pandemia dejó cristalinamente claro la necesidad de poder ser un poco más independiente del contacto y la geografía, y creo que por otro lado es una tendencia que va ocurriendo de manera natural y que todas las tendencias que van ocurriendo ayudan en ese sentido. La gente se va moviendo más al WhatsApp, a las redes sociales, y cuando alguien usa Instagram o Facebook para interactuar, nadie le tiene que enseñar a hacerlo. Cuando la persona siente la necesidad va y soluciona su problema. Y con los servicios financieros ocurre lo mismo. Yo no tengo que explicar cómo usar la app. Lo que tengo que explicar es que esta es una mejor manera de solucionar el problema, porque pagar la factura de la luz de manera digital es infinitamente más práctico que tomarse un ómnibus, hacer cola en la sucursal, y pagar. Cuando logras hacer eso, ese es el cambio que precisas. Lo que cambia es el comportamiento y lo digital es una anécdota.

Hay un contexto internacional con impacto sobre las tecnológicas en particular, y al mismo tiempo la suba de tasas por parte de la FED, ¿cree que esto puede afectar las rondas de inversión?

Hay un dicho en inglés que dice “it’s better to be lucky than good”. La verdad que nosotros tuvimos mucha suerte en haber cerrado la ronda justo antes que empezara toda esta tensión hacia abajo en las valuaciones, con lo cual no tengo experiencia directa. Pero todo lo que escucho y leo entre las startups es que está muy complicado. En un blog de uno de los fondos veía que uno de los post era “the flat round, is the new up round”. Como que no te descorazones si tenés que hacer un flat round. En este mercado eso se considera aumento igual. Creo que vamos a pasar por un momento de evaluación baja e incluso de rondas que no se puedan cerrar. Por otro lado lo que me da la impresión es que después, tarde o temprano, el capital tiene que ser alojado. Porque podés apretar un poco pero tarde o temprano ese capital te empieza a pesar y lo tenés que mover. Entonces creo que esto va a ser duro, pero va a ser duro no por un período extremadamente prolongado.

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