Economía

Guerra en Ucrania dejará más pobres y más desempleados en América Latina: Cepal

El incremento en la inflación golpeará a los hogares más pobres y podría crear un clima de inestabilidad social, advirtió el organismo de las Naciones Unidas

Cepal hizo énfasis en que los alimentos más costosos obligarán a los hogares más pobres a reducir o sustituir el consumo de bienes esenciales, lo que no necesariamente ocurrirá en los hogares más ricos. Foto: Banco Mundial
06 de junio, 2022 | 04:11 PM
Tiempo de lectura: 4 minutos

Bloomberg Línea — La guerra en Ucrania, que ya completó más de 100 días, impactará en Latinoamérica en forma de un menor crecimiento económico, el cual perjudicará la creación de empleo y la lucha contra la pobreza, según informó este lunes la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

El organismo alertó además que este escenario puede originar un clima de inestabilidad social que termine por golpear la inversión extranjera en la región.

La Cepal ahora calcula que la región tendrá un crecimiento anual promedio del 1,8%, una cifra aún más baja que la desaceleración del 2,1% que ya preveía para el año en mayo. Este rendimiento, añadió el organismo adscrito a las Naciones Unidas, no solo demuestra que la reactivación económica después de la pandemia “se agotó”, sino que las tasas de crecimiento volverán al nivel que tuvieron entre 2014 y 2019.

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“Lo que nos preocupa es que durante 2014 se crecía a un 0,3% anualmente, que es poco. La región necesita crecer mucho más, diversificar mucho más, invertir mucho más. Si vemos la salida que tuvimos de la pandemia, el rebote, y la tendencia de las expectativas a la baja, la situación no hace que haya un clima de crecimiento a largo plazo”, dijo el secretario ejecutivo interino de la Comisión, Mario Cimoli.

El agravante está en que los países se enfrentarán a una combinación de factores negativos: un contexto externo caracterizado por la invasión de Rusia a Ucrania, la persistencia del Covid-19 y el incremento en los precios de la energía y los alimentos como consecuencia de ambos shocks. Por otro lado, un contexto interno con una fuerte desaceleración económica, aumentos de la inflación y la “lenta e incompleta” recuperación de los mercados laborales.

Este panorama ya se veía reflejado en las estimaciones de principios de mayo, y que mostraron que las economías de América del Sur crecerían un 1,5%; las de Centroamérica y México, un 2,3% y las del Caribe, un 4,7% excluyendo a Guyana.

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El menor desempeño económico afectará la recuperación de la pobreza, que subió tras los confinamientos que hubo durante la pandemia. La Cepal calculó que, de persistir este escenario, 7,8 millones de personas se sumarían durante el 2022 a las 86,4 millones que se encuentran en situación de pobreza extrema.

“Hoy, una vez que los incentivos, las ayudas de los Gobiernos se sacan otra vez las tasas de pobreza comienzan a tomar una senda de crecimiento. El retroceso de la pobreza es evidente”, advirtió Cimoli.

El incremento de la pobreza se daría a causa de la aceleración de la inflación. El escenario base de la Cepal considera un incremento de 2 puntos porcentuales adicionales a las expectativas de inflación vigentes en el primer trimestre de 2022. Vale recordar que la inflación anual de la región en abril de 2022 fue de un 8,1%, un alza de 1,5 puntos porcentuales respecto al cierre de 2021.

Esta subida pesará sobre todo en el bolsillo de las personas más pobres debido al encarecimiento de los alimentos, el transporte y la vivienda, que destinan un mayor porcentaje de sus ingresos a estos sectores. La Cepal hizo énfasis en que los alimentos más costosos obligarán a los hogares más pobres a reducir o sustituir el consumo de bienes esenciales, lo que no necesariamente ocurrirá en los hogares más ricos.

Menos trabajo y más malestar

El menor crecimiento económico también afectará a la recuperación del mercado laboral, que de todas formas ya venía generando puestos de trabajo a un ritmo lento. Según las cuentas del organismo, solo a partir del cuarto trimestre de 2021, el número de ocupados en la región superó el nivel registrado al cierre de 2019 cuando la tasa de desocupación logró caer 2,3 puntos porcentuales a un 8%.

Esta caída implica que, a finales de 2021, 25,2 millones de personas se encontraban sin empleo. Aunque la Cepal no especifica cuál es el pronóstico para este año, sí dijo que este número podría crecer pues la dinámica de la creación de empleo se reduciría en 2022, en concordancia con la desaceleración esperada del ritmo de la economía.

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Ese menor rendimiento, añadió el organismo, golpeará especialmente a las mujeres, que son quienes han salido en mayor proporción del mercado laboral durante la pandemia.

Además, el incremento de la inflación deteriorará el ingreso real de los trabajadores, encarecerá la estructura de costos de las empresas y generará mayores tasas de interés por parte de los bancos centrales que podrían frenar la actividad económica.

Este panorama, con más desempleo y una inflación más alta, afectará las posibilidad de consumo de la población lo que podría subir los niveles de malestar, dijo la Cepal. Esta inestabilidad social podría perjudicar los mercados de capitales y las desiciones de inversión. La alta inflación también obligaría a los gobiernos a recortar el gasto público, lo que podría añadir otro factor para que incremente el malestar social.

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