Argentina

Inflación junio 2022: el IPC argentino se volvió a acelerar y crece la presión en julio

El indicador en mayo había registrado una baja, pero el ajuste de las tarifas energéticas provocó un rebote en el sexto mes del año. ¿Qué se espera para este mes?

Photographer: Chris Ratcliffe/Bloomberg
14 de julio, 2022 | 04:02 PM
Tiempo de lectura: 2 minutos

Buenos Aires — En lo que fue el último mes de Martín Guzmán al frente del Ministerio de Economía de Argentina, la inflación volvió a acelerarse en junio y se ubicó en 5,3%, de acuerdo con datos oficiales publicados por el INDEC.

De ese modo, a lo largo del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) escaló a 36,2%, mientras que en la medición interanual llegó a 64%.

Fuente: INDEC.dfd

El registro de junio expuso un salto, dado que en mayo el indicador había sido de 5,1%, mes en el que se había experimentado una leve baja frente a abril.

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Los aumentos, rubro por rubro

El instituto de estadísticas informó que las principales subas fueron registradas por Salud, con 7,4%; seguido por Vivienda, con 6,8% y bebidas alcohólicas y tabaco con 6,7%.

Fuente: INDEC.dfd

Luego se ubicaron Restaurantes y hoteles, con 6,2%; Equipamiento y mantenimiento del hogar con 6% y Prendas de vestir y calzado con 5,8%.

La inflación que viene

La renuncia de Martín Guzmán y la disparada de los dólares paralelos tendrán impacto en la inflación de julio, de acuerdo con las estimaciones del sector privado. A ello, se deben sumar los incrementos pautados en tarifas, prepagas y transporte.

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En ese sentido, analistas y economistas ya estiman un IPC en el orden del 7%, si no hay cambios que agraven la situación económica del país.

“Teniendo en cuenta la inestabilidad con la que empezó julio, que difícilmente logre moderarse en el corto plazo, corregimos nuestra proyección anual, asumiendo una inflación piso del 90% anual a diciembre”, señaló la consultora LCG.

En el grupo financiero Aurum Valores coinciden. “Estamos proyectando una inflación mensual que, por ahora se ubicaría arriba del 7%”, señaló Pablo Repetto, jefe de Research de la entidad. “Para todo el año, estamos proyectando en torno a 90%”, puntualizó.

Aldo Abram, director de la fundación Libertad y Progreso, manifestó que la elevada inflación en el país es “fruto del desmanejo monetario” y pronosticó que el número de julio “va a confirmar que, en realidad, hay una aceleración y no una desaceleración como quería mostrar el Gobierno”.

Va a estar, seguramente, en el piso del 6,5%”, proyectó y aseguró que “se espera que las expectativas se sigan moviendo”. “Esto no es raro que pase porque el Banco Central viene emitiendo muchísimos pesos”, expresó.

De ese modo, indicó que “se desplomó la demanda de pesos y eso quiere decir que la pérdida de poder adquisitivo cayó más aún, por lo que es lógico que ello se refleje en todos los precios de bienes y servicios, incluso en el de los dólares paralelos”.

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Expectativas desfavorables

Los cambios en el Gabinete no convencen al mercado, por lo que no se espera una solución a la inflación en el corto plazo. “Los vagos y poco específicos anuncios hechos por la ministra Silvina Batakis con respecto a la consolidación fiscal carecen de credibilidad”, sostuvo Alberto Ramos, economista jefe de Goldman Sachs para América Latina.

“El presidente Alberto Fernández es políticamente débil y la vicepresidenta (Cristina) Kirchner y su campo político han dejado muy claro que creen que la política fiscal debe ser expansiva para apoyar la economía y evitar una mayor erosión del capital político del campo peronista/kirchnerista antes de las elecciones del próximo año”, indicó.

En ese sentido, consideró que “cumplir con los objetivos del FMI será difícil, ya que la administración aún debe demostrar que está dispuesta a hacer sacrificios para reequilibrar la macroeconomía”. “Incluso, dosis más altas de represión financiera no solucionarán el problema de la alta inflación y el desajuste de la moneda, ni ningún otro desequilibrio macro y micro”, apuntó.

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