Europa

Reino Unido en riesgo de ver un mayor caos de alimentos por cese de fertilizantes

CF Industries cerrará su planta de Billingham, en el noreste de Inglaterra, debido al incremento en los precios del gas natural

Un agricultor rocía las plantas de maíz con una niebla de herbicida, fungicida y fertilizante utilizando un pulverizador de Hagie Manufacturing Co. en Kasbeer, Illinois, Estados Unidos, el lunes 13 de junio de 2011.
Por Elizabeth Elkin, Megan Durisin y Áine Quinn
24 de agosto, 2022 | 07:31 PM
Tiempo de lectura: 3 minutos

Bloomberg — El productor de fertilizantes CF Industries Holdings Inc. (CF) detendrá la producción de amoníaco en la planta que le queda en el Reino Unido en respuesta al aumento de los precios del gas natural, en una medida que podría reducir el suministro de dióxido de carbono crucial para la industria alimentaria y añadir más presión al alza de precios.

La planta de CF en Billingham, al noreste de Inglaterra, es la principal fuente de CO2 del Reino Unido, que se utiliza para aturdir a los cerdos y pollos para el sacrificio, así como en el embalaje para prolongar la vida útil y para el hielo seco que mantiene los alimentos congelados durante la entrega. El gas natural es el principal insumo para la mayoría de los fertilizantes nitrogenados, incluido el amoníaco, mientras que el CO2 es un subproducto de la producción de amoníaco.

El cierre temporal, anunciado el miércoles, revivirá los recuerdos de hace un año, cuando CF dejó de producir en el Reino Unido, desatando el caos en toda la cadena de suministro de alimentos. Se instó a los usuarios a que buscaran nuevas fuentes de suministro, aunque no está claro cuánto se ha avanzado. Una repetición de esa crisis podría exacerbar aún más la inflación alimentaria británica, que ya se está disparando al ritmo más rápido de la última década.

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El gobierno del Reino Unido había advertido con antelación del riesgo que suponía la crisis energética para la industria británica, pero sigue enfrentándose a una crisis por el cierre de empresas y la reducción de la producción. Las fábricas de productos químicos y fertilizantes se consideraron especialmente en riesgo, según informes del gobierno. Los futuros del gas natural local están cinco veces más altos que hace un año.

Todo, desde el pollo hasta los fabricantes de refrescos, dependen del suministro del gasdfd

CF cerró sus dos plantas en septiembre del año pasado. A los pocos días, una tienda de comestibles en línea dejó de suministrar productos congelados a los clientes debido a la escasez de hielo seco y la industria cárnica advirtió que los negocios se paralizarían pronto. La ayuda temporal del gobierno y un acuerdo que negoció con la industria para evitar la escasez le ayudaron a reabrir la planta de Billingham.

Desde entonces, CF ha cerrado definitivamente la más pequeña de sus dos instalaciones de fertilizantes en el Reino Unido. Entre las dos representaban hasta el 60% de la producción nacional de CO2. La planta de Billingham tiene una capacidad de 400.000 toneladas al año, según CRU Group.

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Los usuarios de CO2 del Reino Unido ya dependen en gran medida de las importaciones para compensar el déficit desde el cierre de la primera planta de CF, y las empresas europeas de alimentos y bebidas también han estado luchando para asegurar el suministro, ya que los productores de amoníaco en otros lugares de la región redujeron la producción debido al aumento de los precios del gas, dijo el CEO de la Asociación Británica de Procesadores de Carne, Nick Allen.

“Aunque ahora estamos en una posición mucho mejor que hace un año, si CF Industries cumple su amenaza de cerrar Billingham, la industria cárnica británica estará muy preocupada”, afirmó. “Sin un suministro suficiente de CO2, el Reino Unido se enfrentará potencialmente a un problema de bienestar animal con un número creciente de cerdos y aves de corral que no podrán ser enviados para su procesamiento”.

CF dijo que ha notificado a los clientes que compran dióxido de carbono por contrato a Billingham sobre la suspensión temporal prevista. La compañía citó los actuales precios del gas natural, que están subiendo por las interrupciones del suministro tras la invasión rusa de Ucrania, así como el precio del carbono, para el cierre.

“Una vez que la planta de amoníaco esté cerrada de forma segura, la producción de CO2, que es un subproducto del proceso de producción de amoníaco, se detendrá hasta que se reinicie la planta”, dijo la empresa.

Con la asistencia de Katie Linsell y Todd Gillespie.

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