Mercados

Operadores que “buscan sobrevivir” se refugian en pila de efectivo de US$5 billones

Un rendimiento de entre el 2 y el 4% puede no parecer mucho a primera vista, pero sería aceptable mientras el entorno macro se aclara un poco, dicen estrategas

Operadores en el piso de remates de la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE) en Nueva York, Estados Unidos, el viernes 18 de mayo de 2018.
Por Liz Capo McCormick, Alexandra Harris y Mary Biekert
26 de septiembre, 2022 | 05:11 PM

Bloomberg — Desde las acciones a los bonos, del crédito a las criptomonedas, los administradores de dinero que buscan un lugar donde resguardarse de la tormenta generada por la Reserva Federal de los Estados Unidos que golpea prácticamente a todos los tipos de activos, están encontrando refugio en un denostado rincón del mercado: el efectivo.

En los fondos de inversión del mercado monetario de EE.UU., los inversores tienen US$4,6 billones, mientras que los fondos de bonos ultracortos tienen actualmente unos US$150.000 millones. Y el monto está creciendo. El efectivo recibió US$30.000 millones en la semana hasta el 21 de septiembre, según datos de EPFR Global. Anteriormente, esa reserva no rendía prácticamente nada, ahora la mayor parte gana más del 2%, con bolsas que pagan el 3%, el 4% o más.

Los repentinos y respetables rendimientos son una de las razones por las que los operadores no se han apresurado a desplegar su capital en activos de mayor riesgo, incluso con los precios en niveles mínimos de varios años. La otra es que, mientras la Reserva Federal sigue subiendo las tasas de interés para frenar la inflación, los participantes del mercado se están dando cuenta de que es poco probable que el banco central abandone su política agresiva en un futuro próximo, lo que hace que el efectivo sea el activo preferido para capear el temporal.

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“No creo que sea el momento de ser un héroe”, dijo Barbara Ann Bernard, fundadora del fondo de cobertura Wincrest Capital. “La razón por la que tengo tanto dinero en efectivo es porque sólo quiero sobrevivir y terminar el año al alza. Este va a ser un entorno complicado durante un tiempo”.

Las tasas de interés de los valores de tipo efectivo y de corto plazo se han disparadodfd

Entre el 2 y el 4% puede no parecer mucho a primera vista, especialmente con una inflación que supera el 8%.

Pero en un mundo en el que los bonos se encuentran en un mercado bajista, las acciones mundiales están en su punto más bajo desde 2020 y la Fed ha dejado claro que está dispuesta a frenar la economía estadounidense para controlar el alza de los precios, esos pocos puntos porcentuales de rentabilidad positiva son cada vez más atractivos.

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Esto es especialmente cierto si se tiene en cuenta que, hace tan sólo un año, el rendimiento a siete días de los fondos monetarios sujetos a impuestos, según el seguimiento de Crane Data, era de una media de tan sólo el 0,02%.

“La mayoría de los participantes en el mercado ven por ahora que, oye, el efectivo está rindiendo un 4%, ¿por qué no quedarse en el efectivo mientras el entorno macro se aclara un poco?”, dijo Anwiti Bahuguna, jefe de estrategia multiactiva de Columbia Threadneedle Investments. “Lo que no se sabe es cuánto tiempo va a mantener la Fed. Hasta que no tengamos esa claridad, la gente no quiere jugarse el cuello”.

Bahuguna dijo que está añadiendo gradualmente acciones y bonos después de la reciente venta, como parte de un juego a largo plazo dada su opinión de que la inflación comenzará a moderarse lentamente.

Los fondos del mercado monetario de EE.UU. siguen siendo multimillonarios a pesar de la caída de los precios de los activosdfd

Los fondos monetarios, los bancos y otras entidades están tan llenos de efectivo que están inyectando cantidades récord en la facilidad de recompra inversa a un día de la Reserva Federal, un instrumento a corto plazo que, tras el alza de 75 puntos básicos del banco central la semana pasada, paga ahora una tasa del 3,05%.

Si miramos más allá, hay otros US$18 billones en depósitos en los bancos comerciales estadounidenses, según los datos de la Fed. De hecho, los bancos estadounidenses cuentan con un excedente de liquidez de US$6,4 billones , es decir, un exceso de depósitos en relación con los préstamos, frente a los US$250.000 millones de 2008.

Si bien la mayor parte está en cuentas corrientes y de ahorro que ganan mucho menos que los fondos del mercado monetario, es un testimonio tanto de la gran cantidad de estímulo distribuido durante la pandemia, como de la indecisión de la gente a la hora de invertirlo.

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La creciente diferencia entre lo que los bancos pagan por los depósitos y lo que ofrecen los fondos monetarios ha llamado la atención de los responsables de formular la política de la Reserva Federal, que han observado que es probable que los fondos monetarios atraigan más flujos de entrada en el futuro, empujando el uso de la facilidad RRP aún más.

“Hay una confluencia de factores en la que el exceso de efectivo, el exceso de liquidez en el sistema financiero y una cantidad significativa de incertidumbre sobre la trayectoria de la tasa de los fondos federales hicieron que el efectivo fuera atractivo como clase de activo”, dijo Dan LaRocco, un gestor de fondos monetarios en Northern Trust Asset Management, que supervisa US$1 billón. “La facilidad de repo inverso de la Fed es un lugar atractivo para poner ese exceso de liquidez a trabajar”.

Los rendimientos del mercado monetario siguen el ritmo de las subidas de tipos de interés de la Feddfd

Por supuesto, la otra cara de la moneda es que todo este dinero en espera significa que hay mucho polvo seco listo para desencadenar una oleada de compras en caso de que el sentimiento del mercado mejore, o de que los precios de los activos caigan a niveles demasiado atractivos para dejarlos pasar.

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Bill Eigen, que supervisa el Fondo de Oportunidades de Ingresos Estratégicos de JPMorgan Asset Management, está atento a esto último.

Él ha recortado el riesgo de su cartera este año y ha aumentado su posición de efectivo hasta el 74% desde finales de agosto, frente al 65% de principios de junio. En los últimos meses ha vendido valores respaldados por hipotecas que no son de agencia, y dijo que otro 14% de la cartera se encuentra en valores de grado de inversión a muy corto plazo y de tipo flotante.

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Eigen, que tiene su sede en Boston y supervisa US$9.300 millones para el fondo y US$11.200 millones en total, ha asignado en ocasiones hasta el 75% de los activos a bonos de alto rendimiento. Pero está esperando a que los diferenciales se amplíen aún más antes de desplegar de nuevo sus tenencias de efectivo.

“El catalizador será cuando la gente empiece a darse cuenta de que la inflación no va a desaparecer y de que sus sueños de una Reserva Federal moderada no se están cumpliendo”, dijo Eigen. “Cuando la gente empiece a fijar el precio del crédito en línea con el rumbo de esta Fed, que es de halcón y no se detendrá pronto, y cuando la gente se dé cuenta de que la inflación está afianzada, ésa será la fase de abandono, y cuando mi liquidez resulte útil”.

Con la asistencia de Eddie van der Walt.

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