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7 claves que debes saber de cara a las elecciones en Brasil

El resultado de las elecciones tendrá profundas implicaciones para la nación más grande y poblada de América Latina. A continuación, lo que debe saber antes de que abran las urnas

Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva
Por Simone Preissler Iglesias
02 de octubre, 2022 | 01:23 PM

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Bloomberg — Las elecciones presidenciales de Brasil se han convertido en una competencia entre dos enormes figuras que representan los extremos opuestos del espectro político del país: el presidente en ejercicio, Jair Bolsonaro, y Luiz Inácio Lula da Silva, quien gobernó el país de 2003 a 2010. Si bien hay otros nueve contendientes en la carrera presidencial, ninguno de ellos tiene posibilidades reales de ganar. El resultado de las elecciones tendrá profundas implicaciones para la nación más grande y poblada de América Latina.

A continuación, 7 claves a saber antes de que abran las urnas:

1. ¿Por qué esta elección es tan determinante?

Lula, un exdirigente sindical, fue declarado culpable de lavado de dinero y corrupción en 2017 y condenado a casi 10 años de prisión, lo que le impidió presentarse a las elecciones que llevaron a Bolsonaro al poder hace cuatro años. Fue puesto en libertad en 2019 después de un cambio en las leyes de apelación y el tribunal supremo del país anulara su condena por motivos procesales en 2021, allanando el camino para un regreso político. Sobreviviente de cáncer y de 76 años de edad, Lula es reverenciado por quienes le atribuyen la implementación de políticas sociales que sacaron a millones de personas de la pobreza durante sus dos mandatos y vilipendiado por otros que lo ven como un símbolo de corrupción. Bolsonaro —de 67 años y excapitán del ejército que fue apuñalado durante la campaña electoral en 2018 y ha sido hospitalizado varias veces como resultado de ese ataque— es igualmente controvertido. Sus partidarios lo consideran un guardián de los valores familiares tradicionales y un cruzado contra la corrupción, mientras que sus opositores lo han tildado de autoritario de extrema derecha y lo acusan de fomentar el sexismo, el racismo y la homofobia.

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¿Qué está en juego?

El próximo Gobierno tendrá que responder a la creciente indignación pública por el alza del costo de vida y el aumento de la pobreza y el hambre a raíz de la pandemia, incluso mientras trata de convencer a los inversionistas de que está comprometido con políticas fiscales sólidas. Bolsonaro ha prometido que, de ser reelecto, privatizará la compañía petrolera estatal Petróleo Brasileiro SA y el servicio postal nacional, reducirá los impuestos corporativos en un intento por impulsar la inversión, aprobará leyes a favor de las armas y dificultará que las mujeres aborten. Lula ha dicho que cambiaría las reglas que limitan el gasto público, reformaría el sistema tributario para que los ricos paguen más y los pobres paguen menos, aseguraría que Brasil sea autosuficiente en petróleo y combustibles, y protegería la selva amazónica. La votación también será una prueba clave para las instituciones brasileñas, ya que Bolsonaro parece estar sentando las bases para cuestionar un resultado que, según las encuestas, estará en su contra.

Los candidatos presidenciales de Brasil: Jair Bolsonaro (PL), Padre Kelmon (PTB), Luiz Felipe D’Ávila (NOVO), Soraya Thronicke (União Brasil), Luiz Inácio Lula da Silva (PT), Simone Tebet (MDB) y Ciro Gomes (PDT) dfd

3. ¿De qué manera cuestiona Bolsonaro la integridad de las elecciones?

Bolsonaro ha declarado que solo Dios podría destituirlo de su cargo y durante la mayor parte de sus cuatro años en el Gobierno ha tratado de socavar las instituciones que imponen controles y equilibrios a sus poderes. En repetidas ocasiones ha puesto en duda la confiabilidad del sistema de votación electrónica del país, incluso afirmando sin pruebas que las elecciones de 2018 fueron manipuladas en su contra porque no ganó en la primera vuelta. También se teme que pueda imitar los intentos de Donald Trump en 2020 en Estados Unidos por anular el resultado. A fines de julio, altos ejecutivos bancarios y empresariales, juristas, economistas y otros profesionales brasileños firmaron una carta en defensa del sistema de votación del país y dijeron que los ataques injustificados en su contra representaban un “enorme peligro” para la democracia. Los más de 60.000 firmantes no mencionaron a Bolsonaro por su nombre. El presidente ha negado que consideraría hacer un golpe de Estado si pierde las elecciones y, más recientemente, se ha comprometido aceptar el resultado de las elecciones en un intento por ganarse el favor de los votantes moderados.

4. ¿Qué muestran las encuestas?

A medida que se acerca la votación del 2 de octubre, las encuestas sugieren que Lula está cada vez más cerca de tener el apoyo suficiente para llegar a más del 50% de los votos válidos necesarios para imponerse en primera vuelta. Una encuesta del 23 de septiembre realizada por DataFolha mostró que Lula obtendría el 47% de las preferencias en la primera vuelta, mientras que Bolsonaro se mantuvo estable con el 33% de las intenciones de voto. Otras encuestas también mostraron que Lula ganó impulso en los últimos días de la campaña y, aunque una segunda vuelta sigue siendo el escenario más probable, las posibilidades de una victoria absoluta han ido en aumento.

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5. ¿Cuál es el atractivo de Lula?

Ha evocado recuerdos de un período dorado para Brasil, cuando las políticas gubernamentales financiadas por un auge de los productos básicos redujeron con éxito el hambre, redujeron la pobreza e incrementaron la clase media; buenos tiempos que se comprometió a revivir. También es considerado como la única alternativa viable a Bolsonaro por quienes acusan al presidente de haber tenido un mal manejo de la pandemia y socavar las instituciones democráticas y los derechos civiles.

Un mitin electoral durante el Día de la Independencia de Bahía en Salvador en julio.dfd

6. ¿Qué ha hecho Bolsonaro para mejorar su posición?

Bolsonaro ha gastado mucho para aliviar el impacto del Covid-19 y, más recientemente, para moderar el aumento del costo de la vida de los brasileños vulnerables. Su popularidad alcanzó un récord durante la pandemia cuando el Gobierno entregó 600 reales (US$111) en efectivo a los pobres. Mientras la tasa de inflación supera el 10%, Bolsonaro ha encabezado una legislación para aumentar temporalmente las subvenciones para unos 18 millones de familias. También entregará dinero en efectivo temporalmente a los conductores de camiones y taxis para protegerlos contra el aumento de los precios de los combustibles. Si bien las medidas son populares y la inflación se ha desacelerado significativamente, hasta ahora no ha sido suficiente para cerrar la brecha con Lula en las encuestas.

7. ¿Cómo va la economía brasileña?

El estado de la economía es, con bastante margen, la principal preocupación de los votantes brasileños y muestra signos de mejora en los últimos meses. El crecimiento superó las expectativas en el segundo trimestre y el desempleo está en su nivel más bajo desde 2015, aunque todavía está por encima del 9%. Ahora, los economistas prevén que Brasil terminará el año con una expansión del producto interno bruto del 2,7% y una inflación que se desacelerará a 5,88%, lo que es una perspectiva mucho mejor que a principios de 2022. La gran pregunta es si hay suficiente tiempo antes de la próxima elección para que estas mejoras influyan en suficientes votantes como para fortalecer aún más la candidatura de Bolsonaro.

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