Chile

Reforma de pensiones en Chile es menos pro ahorro que actual sistema: gremio de AFP

“La centralización del sistema contribuye a monopolizar la administración de fondos”, dijo la presidenta de la Asociación de AFP, Alejandra Cox, a Bloomberg Línea

Personas pasan frente a una oficina AFP (administradora de fondos de pensiones) en Santiago, Chile.
03 de noviembre, 2022 | 09:52 PM

Santiago — Luego de varios meses de expectativas, el presidente Gabriel Boric presentó su proyecto de reforma de pensiones que será ingresado en el Congreso la próxima semana para ser discutido. “Las AFP, en esta reforma, se terminan. Existirán nuevos gestores de inversión privados con el objeto exclusivo de invertir fondos previsionales y, además, existirá una alternativa pública, lo que permitirá promover la competencia con la entrada de nuevos actores”, dijo el mandatario en una cadena televisada el miércoles.

De ser aprobado este proyecto de ley por legisladores, las Administradoras de Fondos de Pensiones concluirían su rol en un plazo de dos años. “Es un retroceso respecto a lo que espera la ciudadanía. Las personas han sido claras en señalar que desean mantener la libertad de elección y la capitalización individual para la nueva cotización”, aseguró la presidenta de la Asociación de AFP de Chile y economista, Alejandra Cox.

Alejandra Cox, presidenta de la Asociación de AFP de Chile. Foto: Asociación de AFP de Chiledfd

BLOOMBERG LÍNEA: En general, ¿cómo observan desde las AFP la propuesta de reforma de pensiones impulsada por el Gobierno?

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ALEJANDRA COX: Es una propuesta de mucha complejidad. Se propone aumentar las cotizaciones y destinarlas a un fondo colectivo solidario. Esto es un cambio fundamental al sistema existente en el cual las contribuciones obligatorias se han destinado íntegramente a las cuentas individuales, y donde la solidaridad se ha financiado con impuestos generales.

Se propone centralizar en un organismo público la recaudación, administración de cuentas, atención de afiliados, y atención de pensionados, bajo el supuesto que esta reorganización reducirá el costo de administración del sistema. Las AFP, que han estado encargadas de estas funciones por mandato legal por más de 40 años, dejan de existir. La centralización del sistema contribuye a monopolizar la administración de fondos. La justificación que se da es un supuesto ahorro de costos, argumento que no se sustenta en la teoría de organización industrial ni en la evidencia empírica.

Además, se propone crear un organismo autónomo, sin fines de lucro, que gestione el fondo colectivo y que compita con organismos privados por la gestión financiera de las contribuciones obligatorias individuales. Estas cotizaciones se depositarían en cuentas individuales manejadas por el nuevo organismo autónomo, a no ser que los trabajadores decidan desviarlas hacia gestores privados.

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Se propone redistribuir un 30% de la nueva cotización desde trabajadores de mayores ingresos hacia trabajadores de menores ingresos. Además, el fondo solidario permitiría destinar parte de estos fondos hacia mejoras inmediatas en las pensiones de los actuales y futuros pensionados. En régimen, o para los trabajadores que entran al sistema después de la reforma, el 6% de cotización adicional entregará un aumento en pensión en función de los aportes y rentabilidades a esta nueva cuenta nocional, incluido un beneficio que mejora las pensiones de las mujeres.

Se suman a estos, cambios a las opciones que existen para los trabajadores en su etapa de acumulación de ahorros, como las existentes para la forma en que se retiran los fondos, incluyendo la eliminación del retiro programado.

¿Evaluarán acciones legales en contra del Gobierno de concretarse el fin de las AFP?

Esto es algo que cada una de las AFP puede considerar.

¿Cuál es la situación financiera de las AFP?

Hasta el momento, la situación de las administradoras de fondos de pensiones es adecuada para cumplir con el mandato legal, que entre muchas tareas incluye: la recaudación y cobranza de las cotizaciones; la administración de cuentas y entrega de servicios a los afiliados activos; la gestión de fondos incluyendo el cumplimiento de la normativa legal; y el pago de beneficios a los pensionados y a sus sobrevivientes.

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¿Cómo observa el clima de negocios en Chile?

Los inversionistas están en compás de espera. Hay definiciones importantes en temas impositivos a partir de la reforma tributaria y de la reforma de pensiones. El aumento a la cotización obligatoria destinada a un fondo solidario significa un aumento en el costo de contratación formal, que se suma a otros cambios en discusión. Lo último es preocupante porque va en contra de lo que debemos urgentemente mejorar, la formalización del mercado laboral. El gran talón de Aquiles del pilar de contribuciones obligatorias es la falta de continuidad de éstas.

¿Cuál podría ser el impacto de la reforma de pensiones en el mercado de capitales y la economía chilena?

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Tenemos que comparar la reforma propuesta con una en la cual el 6% adicional se destinará completamente a ahorro de largo plazo. Esto permitiría una recuperación más rápida de los fondos de pensiones, los cuales hoy están por debajo del nivel de septiembre de 2016. La reforma es menos pro ahorro y menos pro empleo que el sistema existente.

¿Están de acuerdo con aumentar las pensiones en Chile? ¿Cómo creen que debería llevarse a cabo este incremento?

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Estamos de acuerdo con un aumento de las pensiones para los actuales pensionados, lo cual se avanzó en buena medida con la nueva Pensión Garantizada Universal que sustituyó el pilar solidario existente en enero del 2022. Creemos que la Pensión Solidaria puede ser más alta, diferenciada entre hombre y mujeres, e incluso premiar por año de contribución. Creemos que es preferible continuar con la solidaridad desde los ingresos generales de la nación, cuidando la creación de empleo y especialmente el empleo formal.

También es importante que el pilar contributivo, sumado a la base que entrega la PGU, genere mejores tasas de reemplazo. Esto requiere en primer lugar, que todos los trabajadores, independientemente de su forma de trabajo, incluso durante los periodos de desempleo, puedan ahorrar para su pensión. Aumentos a la tasa de cotización obligatoria ayudan a mejorar las pensiones, pero solo en la medida en que los trabajadores y sus empleadores cumplen con esta obligación. Creemos que para lograr mejores pensiones es prioritario avanzar hacia la formalización del mercado de trabajo.

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