Mercados

Acciones de Famsa caen a mínimo de enero ante incertidumbre por su futuro

Famsa ha enfrentado por más de dos años problemas provocados por los manejos irregulares de su banco que se han visto reflejado en la pérdida de valor

Famsa cerró 33 tiendas en el tercer trimestre y entre octubre y noviembre cerrará 31 más.
04 de diciembre, 2022 | 12:02 PM

Ciudad de México — Las acciones de Famsa, una minorista mexicana, siguen cotizando en la Bolsa Mexicana de Valores en medio de una nueva alerta de sus administradores de problemas financieros para continuar con su operación.

Los títulos de Famsa se cotizan en MXN$0,70 por unidad, niveles observados en enero de este año, antes de que concluyera su proceso de Concurso Mercantil.

Famsa presentó, de manera extemporánea, su reporte del tercer trimestre de 2023, donde alertaba de una “iliquidez significativa”. La publicación de esta información permitió que sus títulos no fueran suspendidos de la Bolsa Mexicana de Valores, a diferencia de lo que sucedió con otras emisoras que pasan por problemas financieros como Unifin.

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Si bien los títulos de la minorista cotizan por debajo de un peso por unidad, desde el anuncio de la entrega extemporánea, los títulos bursátiles volvieron a mostrar una tendencia negativa. A la fecha acumulan una pérdida superior al 25%.

El último precio máximo de Grupo Famsa registrado en la Bolsa de Valores fue en enero de este año en MXN$1,80 por unidad, desde esa fecha a la sesión del 1 de diciembre, la emisora acumula una pérdida de 61,11%.

La falta de recursos para operar y para pagar a sus acreedores es el reto más reciente para Famsa que desde 2020 se ha enfrentado a problemas que han generado incertidumbre sobre su futuro.

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Famsa pierde licencia bancaria

La pérdida de la licencia bancaria de su banco Banco Ahorro Famsa, en julio de 2020, y el Concurso Mercantil, que concluyó en febrero de 2022, han sembrado dudas sobre el futuro de la compañía. Esos eventos se han visto reflejados en el precio de sus acciones que han perdido de su valor desde diciembre de 2019.

La decisión más reciente sobre la suerte de su negocio minorista, vuelve a generar incertidumbre sobre la empresa.

El primer gran golpe para Famsa, fundada en 1970 por el regiomontano Humberto Garza González, fue la revocación de la licencia de su brazo financiero Banco Ahorro Famsa a finales de junio de 2020.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) tomó la decisión debido a la identificación de una gestión inapropiada de riesgos, operaciones y créditos otorgados a personas relacionadas con Famsa por encima de los límites regulatorios.

La pérdida de la licencia eliminó un brazo importante del modelo de negocio de Famsa. La compañía ofrecía préstamos para la compra de línea blanca y artículos del hogar. La cartera de crédito del banco fue dividida en seis paquetes y puesta a licitación.

En junio de este año la directora de Relación con Inversionistas de Grupo Famsa, Mayte Renteria, dijo a Bloomberg Línea que planeaban seguir otorgando créditos de bienes durables.

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“Nuestro modelo de negocio sigue siendo la venta de bienes durables en esquemas de crédito porque ese es el target que nosotros hemos visto para la segmentación del mercado al cual nos dirigimos”, señaló.

Lo anterior luego de informar al mercado que estarían por recibir una línea de crédito por hasta MXN$600 millones para capital de trabajo.

Actualmente, la imposibilidad de ofrecer créditos directamente o a través de terceros, está siendo uno de los problemas para generar liquidez suficiente para la operación de la empresa.

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Los intentos de ofrecer créditos a los clientes de Famsa a través de Crédito Real, Grupo Financiero Afirme y Karum, no han dado los resultados esperados.

Afirme tiene limitaciones respecto al manejo de los créditos al consumo dirigidos al segmento de la población que es atendido por Famsa. Mientras que Crédito Real también pasa por sus propios problemas financieros que la han llevado a un proceso de disolución, por ahora en pausa.

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Por su parte, Karum, quien iba a sustituir a Crédito Real en esa función requiere un fondeo externo. Famsa propuso a sus bancos acreedores otorgar un financiamiento a Karum, pero no se ha recibido respuesta positiva.

Concurso Mercantil

Tras la debacle del banco siguió un proceso de reestructuración de Grupo Famsa. La compañía inició un par de procedimientos en México y EE.UU. para reestructurar con sus acreedores a los que dejó de pagar.

La empresa también activó procesos similares para su subsidiaria operativa Famsa México e Impulsora Promobien, la compañía detrás de un programa de financiamiento a consumidores, disponible para empleados de empresas afiliadas.

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La empresa, con sede en Monterrey, recibió en febrero el aval de la mayoría de sus acreedores para la reestructuración de sus pasivos por más de MXN$10.000 millones.

El proceso generó un cambio de dueños. Los acreedores de Famsa se convirtieron formalmente en mayo de 2022 en los accionistas mayoritarios de la compañía tras el Concurso Mercantil.

Los acreedores bancarios de Famsa recibieron poco más de 402,3 millones de acciones. La mayor parte, 373,6 millones, fueron entregadas en propiedad y representan 65,57% del capital social. Las 28,6 millones de acciones restantes fueron entregadas en garantía.

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El acuerdo con los acreedores también incluye la inyección de recursos de Famsa por MXN$1.200 millones para impulsar el negocio, que al parecer no fueron suficientes para revivir a la empresa.

Vuelven los problemas de liquidez

En octubre, Famsa lanzó un llamado de auxilio a sus accionistas para capitalizar a la empresa. De no lograrlo, la empresa podría caer en una disolución.

El llamado no tuvo el eco suficiente de los accionistas que no lograron el quórum necesario para votar sobre el futuro de la empresa.

En los primeros nueve meses del año, Famsa registró un flujo operativo negativo de MXN$1.223 millones. En esa cifra se incluye la provisión que hizo en el primer trimestre por MXN$755 millones ante una sentencia definitiva en contra por el pago de multas al Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Los problemas de liquidez de Famsa la ha llevado a aplazar el pago de algunos arrendamientos y servicios. La empresa cerró 33 tiendas en el tercer trimestre y entre octubre y noviembre cerrará 31 más.

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