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Seis avances climáticos de 2022 hacia las cero emisiones

Durante el año surgió un camino claro de esperanza climática. A continuación, una lista de seis acontecimientos alentadores de un año muy trascendental

Un arco iris sobre el Monumento a Washington en el National Mall de Washington, D.C.
Por Leslie Kaufman y Laura Millan Lombraña
30 de diciembre, 2022 | 08:14 AM

Bloomberg — El daño causado por el cambio climático durante el año pasado fue a veces tan inmenso que era difícil de comprender. Solo en Pakistán, las inundaciones extremas del verano mataron a miles de personas, desplazaron a millones de habitantes y causaron más US$40.000 millones en pérdidas. Las inundaciones de otoño en Nigeria mataron a cientos de habitantes y desplazaron a más de 1 millón de personas. Las sequías en Europa, China y Estados Unidos secaron ríos que anteriormente fueron muy caudalosos y desaceleraron los flujos de comercio en las principales arterias, como el Misisipi y el Rin.

Frente a estas condiciones climáticas extremas, la respuesta humana fue, en el mejor de los casos, desigual. El consumo de carbón, el combustible fósil más sucio, se recuperó en 2022. Países como Reino Unido y China parecieron alejarse de las principales promesas climáticas. Pero todo este pesimismo vino con más de un lado positivo. De hecho, es demasiado fácil pasar por alto los progresos hacia un mundo con menos carbono en medio de catástrofes que llamaron más la atención.

Durante el desarrollo de 2022, surgió un camino claro de esperanza climática. El avance de nuevas políticas tiene el potencial de desbloquear un enorme progreso en el esfuerzo por frenar y revertir el aumento de la temperatura terrestre. A continuación, se muestra una lista de seis acontecimientos alentadores de un año muy trascendental, a medida que las naciones eligieron Gobiernos con mayor orientación ambiental y promulgaron nuevas iniciativas para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero.

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1. Victoria del presidente Biden lo cambia todo

Justo cuando parecía que Washington estaba irremediablemente paralizado, en agosto la Administración Biden y una estrecha mayoría demócrata en el Congreso lograron aprobar la Ley para la Reducción de la Inflación. Esta nueva ley estadounidense, respaldada por unos US$374.000 millones en gasto climático, es la medida más agresiva en términos de legislación ambiental en la historia del país. Sus disposiciones aseguran que, en las próximas décadas, se destinarán miles de millones de dólares a la transición energética, lo que facilitará el despliegue de energía renovable, la construcción de tecnologías ecológicas y el subsidio para la adopción por parte de los consumidores de todo, desde automóviles eléctricos hasta bombas de calor. Los expertos en modelado energético predicen que la ley eliminará 4.000 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero.

2. UE grava el dióxido de carbono en su frontera

La Unión Europea comenzó a cumplir su compromiso de reducir las emisiones en un 55% en 2030 (desde los niveles de 1990). Los 27 miembros del bloque llegaron a un acuerdo histórico para establecer el Mecanismo de Ajuste Fronterizo de Carbono, una tasa emisiones en algunas importaciones que están destinadas a proteger las industrias europeas intensivas en carbono que se ven obligadas a cumplir con las reglas cada vez más estrictas de la región. Una vez que entre en vigor, se impondrán costos adicionales a los bienes importados de países que no cuentan con las restricciones de la UE sobre la contaminación que calienta el planeta.

Otro hito separado de 2022 marcó la mayor revisión del mercado de carbono de la UE, la que lo extenderá al transporte por carretera, el transporte marítimo y la calefacción. Esta expansión de la política también acelerará el ritmo al que las empresas, desde los productores de energía hasta los fabricantes de acero, deben reducir la contaminación. El acuerdo brindó certeza a las empresas e inversionistas, elevando los precios del carbono en Europa a un récord para el año.

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3. Aves, abejas y biodiversidad experimentan un gran alivio

Solo dos semanas antes de que terminara 2022, los negociadores de la Conferencia de Biodiversidad de las Naciones Unidas COP15 en Montreal obtuvieron una victoria sorpresiva proveniente de un compromiso de 195 naciones para proteger y restaurar al menos el 30% de la tierra y el agua del planeta para 2030. Las naciones ricas también se comprometieron a pagar un estimado de US$30.000 millones por año para 2030 a las naciones más pobres, en parte a través de un nuevo fondo de biodiversidad.

4. Naciones ricas acuerdan financiar pérdidas y daños, y transición energética

El logro respecto de la biodiversidad se produjo un mes después de otro momento histórico observado en una conferencia respaldada por la ONU. Los delegados de la COP27 en Sharm El-Sheikh, Egipto, llegaron a un acuerdo de última hora para crear un fondo de pérdidas y daños para ayudar a los países en desarrollo afectados por el cambio climático, una demanda de décadas de las naciones que menos han contribuido al calentamiento del planeta.

Otra forma de financiamiento climático, la Asociación para la Transición Energética Justa (JETP, por sus siglas en inglés), también se usó más ampliamente en 2022. El mecanismo está destinado a ayudar a las economías emergentes que dependen en gran medida del carbón a alejarse del combustible fósil más contaminante de una manera que no deje atrás a los trabajadores y las comunidades. La JETP de US$8.500 millones de Sudáfrica, anunciado en 2021, se convirtió en un modelo para estos acuerdos. Los acuerdos adicionales realizados en 2022 están configurados para movilizar US$20.000 millones para Indonesia y US$15.500 millones para Vietnam.

5. Cambio de líderes, cambio de actitudes

Los votantes produjeron grandes cambios en el liderazgo en varios países clave. En Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo la presidencia en parte por prometer reducir la deforestación de la Amazonía. Los partidos ambientalistas también tuvieron una alta votación en las elecciones de Australia.

Mientras tanto, en noviembre, el presidente Joe Biden se reunió con el líder chino, Xi Jinping, y reiniciaron la relación que había sido interrumpida por un enfrentamiento diplomático sobre Taiwán. La cooperación entre las dos principales economías (y emisores de gases de efecto invernadero) ha sido esencial para consolidar avances climáticos anteriores como el Acuerdo de París de 2015. El Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que a ambas naciones les interesa abordar el cambio climático de manera cooperativa.

6. Tomar más en serio el metano

El mundo ha tardado en comprender los peligros del metano, un gas particularmente potente que atrapa el calor. Pero desde la COP26 del año pasado en Glasgow, las naciones han comenzado a suscribir un compromiso global para reducir esas emisiones, que pueden provenir de pozos de petróleo y gas, vetas de carbón, vertederos y ganado. En el período previo a la COP27 en Egipto, por ejemplo, más naciones (como Australia) se unieron al compromiso y elevaron el número total de países que han firmado el acuerdo a más de 150. Mientras tanto, en EE.UU. la Administración Biden impulsó reglas más estrictas que requerirían que las compañías de energía hicieran más para sofocar las fugas de metano.

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