Vínculos de Ortega y Murillo con Irán exponen a Nicaragua a más sanciones de EE.UU.

El vínculo político y simbólico de Daniel Ortega y Rosario Murillo con Irán podría costarle caro a Nicaragua, tras el anuncio de Trump de imponer un arancel del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con la República Islámica.

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Bloomberg Línea — El reciente anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán significa una nueva amenaza para los socios comerciales de la República Islámica.

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“Cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% sobre todas y cada una de las transacciones que realice con los Estados Unidos de América”, afirmó el mandatario en Truth Social el 12 de enero.

La medida afectaría principalmente a países con un elevado comercio con Irán, como China, Turquía e India, y llega en medio de protestas que, hasta el 22 de enero, habían causado unas 4.902 muertes, según la Human Rights Activist News Agency, citada por Bloomberg.

Para Nicaragua, la advertencia de Washington supone un nuevo factor de incertidumbre comercial, pese al escaso intercambio económico con Irán.

El vínculo con Irán

La cercanía entre Nicaragua e Irán se remonta en 1979, con sus respectivas revoluciones, pero se han fortalecido en el plano político y simbólico durante los últimos años, especialmente desde 2023, cuando el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo firmó varios acuerdos de cooperación en áreas como salud, justicia, comercio y tecnología, durante una visita oficial del entonces presidente iraní, Ebrahim Raisí, a Managua.

Estos convenios fueron ratificados por la Asamblea Nacional nicaragüense y presentados como parte de una alianza estratégica entre ambos países.

Sin embargo, los datos oficiales muestran que el intercambio comercial entre ambos es marginal. Según cifras del Banco Central de Nicaragua y del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Irán no figura entre los principales destinos de exportación del país centroamericano ni entre sus mercados relevantes.

En 2024, las exportaciones nicaragüenses alcanzaron los US$7.521 millones, de los cuales casi el 48,4% tuvo como destino Estados Unidos, su principal socio comercial. Irán, en cambio, no aparece entre los 55 mercados analizados oficialmente.

El único registro reciente de comercio bilateral corresponde a una compra puntual de café nicaragüense por parte de Irán en 2024, por un valor inferior a US$130.000.

Riesgo económico desproporcionado

El anuncio de Trump ha generado preocupación en Nicaragua, en la medida en que podría sumarse a la serie de sanciones comerciales y medidas restrictivas que Estados Unidos ha venido aplicando al Gobierno nicaragüense desde la crisis de abril de 2018.

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Actualmente, el país ya enfrenta un arancel del 18% impuesto por Washington, además de un esquema de aumentos graduales vinculados a una investigación bajo la Sección 301, relacionada con violaciones a derechos laborales y humanos. De concretarse un nuevo gravamen, la carga arancelaria podría superar el 40% para ciertos productos.

“En este escenario, mantener el vínculo con Irán se convierte en un riesgo económico insostenible”, dijo el defensor Enrique Martínez a Nicaragua Actual.

En un análisis, Miguel Mendoza, periodista nicaragüense y desterrado en 2023, afirmó que un eventual nuevo arancel “terminaría de sacar de la competencia a los exportadores nicaragüenses y sería un golpe rotundo a la economía del país”.

Según Mendoza, la relación del régimen nicaragüense con Irán y otros gobiernos sancionados por Estados Unidos se enmarca en una estrategia del Ejecutivo de alinearse con actores adversarios de Washington, pese a que esa postura, advirtió, “no deja ningún tipo de beneficio” para la población nicaragüense.

La presión de EE.UU. sobre Nicaragua se reforzó el 22 de enero, cuando el encargado de negocios de Estados Unidos en Managua, Elias Baumann, afirmó que empresarios de ambos países le han transmitido “los retos a los que se enfrentan cada día”, muchos de los cuales, agregó, fueron señalados en el informe de la investigación del Gobierno de EE.UU. sobre las prácticas comerciales de Nicaragua publicado en diciembre.

Baumann recordó que Washington espera avances por parte del Gobierno nicaragüense en la resolución de estas preocupaciones y subrayó que “la innovación florece cuando hay libertad de expresión, libertad académica e instituciones independientes”.

Por otra parte, Ortega y Murillo han reaccionado con cautela ante acontecimientos internacionales recientes, como la operación militar estadounidense en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), los copresidentes han evitado mencionar directamente a EE.UU. y, al mismo tiempo, excarcelaron a un grupo de presos políticos.

El informe subraya que, ante las tibias reacciones de aliados como Rusia y China frente a Venezuela, sumado a la situación crítica que atraviesa Irán, el gobierno nicaragüense ha internalizado que su margen de acción frente a presiones externas es limitado.