Calor extremo amenaza a más de 1.000 millones de personas: así podría mitigarse el impacto

El informe, que se publica en el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, señala que el calor extremo lleva a los sistemas agroalimentarios al límite.

Por

Bloomberg Línea — Los efectos generados por el calor extremo amenazan los medios de subsistencia, la salud y la productividad laboral de más de mil millones de personas en el mundo, según un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El informe, que se publica en el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, señala que entre los más afectados por el impacto del calor figuran sobre todo trabajadores agrícolas y los sistemas agroalimentarios.

En general, el calor extremo genera riesgos para personas, cultivos, ganado y fauna marina.

“El calor extremo dicta cada vez más las condiciones de funcionamiento de los sistemas agroalimentarios”, dijo en un comunicado la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo.

Ver más: Fenómeno de El Niño: mapa de cultivos y países de América Latina que tendrían mayores riesgos en 2026

“Más que un mero peligro climático aislado, se trata de un factor de riesgo combinado que amplifica las debilidades de los sistemas agrícolas. Las alertas tempranas y los servicios climáticos, como las proyecciones estacionales, son vitales para contribuir a la adaptación a la nueva realidad”, señaló.

Efectos del calor extremo

Según las agencias de la ONU, los efectos de los episodios de calor extremo dependen del contexto temporal y espacial en el cual se producen.

En el caso de actividades como la ganadería, el estrés empieza a manifestarse a partir de los 25 °C.

Sin embargo, los autores del reporte advierten que dicho umbral es un poco más bajo en el caso de pollos y cerdos, dado que “carecen de mecanismos de sudoración para reducir la temperatura corporal”.

Asimismo, episodios de calor extremo reducen las concentraciones de oxígeno disuelto para las especies marinas.

Según los especialistas, debido a estos episodios los peces pueden sufrir insuficiencia cardíaca mientras luchan por mantener una frecuencia respiratoria elevada.

En 2025, según el reporte, más del 90 % de la superficie oceánica del planeta experimentó al menos una ola de calor marina.

La mayoría de los cultivos empieza a perder rendimiento por encima de los 30 °C.

En cultivos como la patata y la cebada ese umbral es inferior.

El calor extremo también afecta a los trabajadores agrícolas.

Según el informe, el número de días al año en los que hace demasiado calor para trabajar puede aumentar hasta los 250 en gran parte de Asia meridional, la región tropical del África subsahariana y partes de Centroamérica y Sudamérica.

Además, las olas de calor están estrechamente ligadas a más incendios forestales, con temporadas más largas y fuegos más intensos.

“El peligro que realmente encierra el calor extremo no se limita a sus efectos directos, sino que además debe considerarse su papel como multiplicador de riesgos”, dijeron las agencias de la ONU en un comunicado.

Entre estos riesgos, se refieren en especial al estrés hídrico, las sequías repentinas, y la propagación de plagas y enfermedades.

Mitigar el impacto

Las agencias de la ONU recomiendan acelerar la adaptación agrícola frente al calor extremo.

Entre las medidas sugeridas se refieren a impulsar cultivos más resistentes, ajustar calendarios de siembra y modificar prácticas de manejo para proteger la producción.

También destacan el papel clave de los sistemas de alerta temprana para anticipar impactos, así como el acceso a financiamiento (seguros, transferencias y protección social) para sostener la respuesta del sector.

Advierten que, además de fortalecer la resiliencia en el campo, será necesaria mayor cooperación internacional, voluntad política y una transición hacia economías con menores emisiones para garantizar la seguridad alimentaria.

Según un análisis reciente del Climate Impact Lab, los países pobres podrían sufrir diez veces más muertes por altas temperaturas que los ricos.

Para 2050, estiman que los países vulnerables registrarán un aumento de las muertes relacionadas con el calor equivalente al número actual de fallecimientos por enfermedades comunes.

“Sigo consternado por la desigualdad del cambio climático”, afirmó Michael Greenstone, economista de la Universidad de Chicago, coautor del informe y codirector del Climate Impact Lab, una colaboración entre investigadores centrada en los riesgos emergentes.

“Todas estas muertes adicionales se producirán en lugares que han contribuido muy poco” a las emisiones de gases de efecto invernadero que están calentando la atmósfera, anotó.

En general, más de un tercio de la población mundial reside en regiones donde el calor afecta gravemente la vida diaria, según un artículo publicado en la revista Environmental Research: Health.

“El calor extremo no solo afecta nuestra capacidad de sobrevivir o de realizar trabajos físicamente exigentes, sino también de realizar tareas cotidianas simples y livianas”, dijo Luke Parsons, científico climático de la organización ambiental sin fines de lucro Nature Conservancy y autor principal del artículo.

Ver más: El calor extremo podría matar diez veces más en los países pobres que en los ricos: estudio