El calor de los gases de efecto invernadero contrarrestó esa influencia de enfriamiento lo suficiente como para que el año siguiera figurando entre los más cálidos.
Esa tendencia de temperaturas por encima de la media podría prolongarse hasta septiembre y el inicio del invierno en Europa central, según un análisis estacional de Meteo France.
El turismo excesivo y el cambio climático han creado un peligroso bucle de retroalimentación que pone en peligro la industria turística del sur de Europa.
Un incendio forestal sigue ardiendo en una zona inaccesible de la isla egea de Quíos, donde el miércoles los barcos guardacostas sacaron a la gente de las playas para ponerla a salvo.
Los científicos están trabajando para encontrar señales atmosféricas de alerta que puedan proporcionar un mayor margen de tiempo para pronosticar dónde y cuándo llegará el calor extremo.