El calor extremo sobrecarga los sistemas de salud, intensifica sequías e inundaciones, acelera huracanes y derrite glaciares, afectando el agua y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria global, señaló la OMM.
Meteorólogos de Estados Unidos elevaron la probabilidad de un fenómeno de El Niño en los próximos meses, con riesgos de impactos extremos sobre cultivos, energía y temperaturas globales.
Alerta por el fenómeno de El Niño. La Organización Meteorológica Mundial espera que para los meses de mayo, junio y julio las temperaturas de la superficie terrestre sean superiores a lo normal en casi todo el planeta.
El informe, que se publica en el marco de la conmemoración del Día de la Tierra, señala que el calor extremo lleva a los sistemas agroalimentarios al límite.
El estudio, publicado este miércoles, tiene como objetivo ayudar a las ciudades y comunidades a comprender y hacer frente a los peligros que les plantea el aumento de las temperaturas.
Científicos determinaron que, en promedio, las personas mayores de 65 años experimentan un mes al año en que el calor les impide realizar actividades rutinarias.
El pescado en conserva tiene una de las huellas de carbono más pequeñas entre las proteínas animales, pero su abastecimiento es cada vez más difícil debido al cambio climático.
El calor de los gases de efecto invernadero contrarrestó esa influencia de enfriamiento lo suficiente como para que el año siguiera figurando entre los más cálidos.
Esa tendencia de temperaturas por encima de la media podría prolongarse hasta septiembre y el inicio del invierno en Europa central, según un análisis estacional de Meteo France.
El turismo excesivo y el cambio climático han creado un peligroso bucle de retroalimentación que pone en peligro la industria turística del sur de Europa.
Un incendio forestal sigue ardiendo en una zona inaccesible de la isla egea de Quíos, donde el miércoles los barcos guardacostas sacaron a la gente de las playas para ponerla a salvo.
Los científicos están trabajando para encontrar señales atmosféricas de alerta que puedan proporcionar un mayor margen de tiempo para pronosticar dónde y cuándo llegará el calor extremo.
El cambio climático está incrementando la intensidad y frecuencia de las olas de calor, sobrecargando los sistemas eléctricos y amenazando la salud de millones de personas.