Por qué el idioma francés está en medio de la guerra comercial entre Canadá y EE.UU.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, dice que a Estados Unidos le parece “irritante” la cultura francófona. Donald Trump lo señala de mentiroso.

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Bloomberg Línea — El idioma francés está en medio de la disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá, agudizada el pasado viernes, cuando ambos países rompieron las negociaciones y, lejos de apaciguar los ánimos, anunciaron una nueva tanda de aranceles.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que el equipo de Estados Unidos introdujo “cambios de última hora” a los acuerdos, hecho que llevó a su país a rechazarlos y levantarse de la mesa de negociación.

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Los cambios, o mejor, los planteamientos de Estados Unidos, fueron calificados el sábado por Carney como “amenazas a la lengua y la cultura francesas”.

Pero, ¿qué fue puntualmente lo que abordó la administración del presidente Donald Trump?

Carney sostuvo que Estados Unidos cuestionó los subsidios canadienses destinados al apoyo de la cultura francófona, así como el etiquetado bilingüe en los productos que se comercializan en el país y el contenido en francés en las plataformas en línea.

“Para los estadounidenses, el idioma francés, la cultura francófona y la cultura canadiense son elementos irritantes. Aquí, en Quebec, aquí en Canadá, son derechos”, detalló Carney el lunes, durante una conferencia de prensa.

Sus declaraciones fueron brindadas en Lévis, Quebec, la provincia canadiense más grande y la única donde la mayoría de sus habitantes habla en francés.

En la actualidad, debido a una ley federal, las etiquetas de los productos comercializados en Canadá están tanto en inglés como en francés, toda vez que ambos son sus idiomas oficiales.

Además, las plataformas de streaming están obligadas a promocionar los contenidos canadienses, incluyendo el francófono, en el público de la frontera con Estados Unidos.

Eso, al parecer, fue lo que incomodó a los negociadores de Trump.

“En las últimas horas de las negociaciones, se trataba de la facilidad de búsqueda en las plataformas de streaming; si al querer ver algún programa de televisión, es fácil o no encontrar programas en francés y de Quebec”, expuso Carney. “Gracias a la legislación de Quebec, ahora es más fácil. Pero para los estadounidenses, eso es un inconveniente. No, es una ley”.

Carney añadió que el etiquetado en francés “también está en la lista de cosas que molestan a los estadounidenses. Y el gobierno responde cada vez: No, no, no. Se acabó la broma. No es gracioso. No es un ‘dato curioso’. Es un derecho”.

Estados Unidos desmiente esta versión

Trump negó las afirmaciones de Carney, a quien calificó como mentiroso, y aseguró ser un amante de los “canadienses francófonos”. Lo hizo en Truth Social.

“¡Jamás interferiría con los canadienses que hablan francés! De hecho, ni siquiera se me ha pasado por la cabeza hacer semejante estupidez. Esta mentira la inventó un primer ministro débil e ineficaz en un intento por obtener apoyo político", escribió.

Cada país se ha culpado mutuamente del fracaso de última hora de las negociaciones comerciales la semana pasada. Esta disputa supone un nuevo desafío para Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, que sin duda dependerán de la percepción que tengan los votantes sobre la economía, en particular sobre el elevado costo de la vida.

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Las elecciones de medio término en los Estados Unidos serán claves para los republicanos si quieren mantener las mayorías en la Cámara de Representantes y para los demócratas en busca de reponer el terreno perdido en el Legislativo.

Recientemente, AtlasIntel preguntó a los encuestados por quién votarían con mayor probabilidad si las elecciones de medio término fueran hoy. El 54,6% respondió que por un candidato demócrata y el 40,1% por un aspirante republicano, mientras que el 2,8% dijo que no sabe y el 2,5% aseguró que no votaría.