Bloomberg Línea — Brasil consolida en 2026 su liderazgo en la producción de petróleo y gas en América Latina gracias al desarrollo de yacimientos en aguas profundas.
El crecimiento de la producción de petróleo y gas en Brasil se explica principalmente por las fuertes inversiones de la estatal petrolera Petrobras (PTR4) y la incorporación de nuevas plataformas, especialmente en campos como Búzios y Mero.
Durante 2026, esta expansión ha continuado no solo gracias a la entrada en operación de nuevas plataformas sino también al aumento gradual de la producción de las que ya estaban funcionando.
“Esto le ha permitido aumentar la producción de crudo y, al mismo tiempo, extraer más gas natural, ya que buena parte se obtiene junto con el petróleo”, explicó a Bloomberg Línea Felipe Oyarzún, analista de mercados de la ‘app’ de inversiones XTB.
Solo entre mayo y agosto, Brasil pasó de producir 4,3 a 4,6 millones de barriles diarios de petróleo, mientras que la extracción de gas también aumentó, desde 206 a 221 millones de metros cúbicos diarios.
Para 2027, Oyarzún dice que Petrobras tiene prevista la incorporación de tres nuevas plataformas en Búzios, las P-80, P-82 y P-83, lo que permitiría seguir ampliando su capacidad productiva.
El desafío estará en acompañar ese crecimiento con más infraestructura para transportar y procesar el gas, de manera que una mayor parte pueda llegar al mercado.
Con estas inversiones, anotó, Brasil tiene buenas perspectivas para mantener su liderazgo petrolero, aunque en gas cree que deberá seguir de cerca la expansión de Vaca Muerta en Argentina.
Brasil impulsa producción de petróleo y desplaza a Argentina en gas
En mayo, Brasil impulsó la producción de petróleo y desplazó a Argentina como el mayor productor de gas en la región, según las cifras más recientes de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
Brasil aportó el 41% de la producción de petróleo a mayo en América Latina.
La producción regional llegó a los 307 millones de barriles (Mbbl).
El gigante sudamericano también lideró la producción regional de gas en mayo con una participación del 26%.
El petróleo fue el principal producto de exportación de Brasil en 2025, con un balance de US$44.000 millones.
Según cifras recopiladas por la plataforma XTB, la producción de petróleo alcanzó un récord de 3,77 millones de barriles diarios en 2025, un 12,3% más que en 2024.
La producción total de petróleo y gas alcanzó los 4,90 millones de barriles equivalentes de crudo por día (boe/d), de los cuales el 79,6% procedió del presal, según datos de la Agência Nacional do Petróleo, Gás Natural e Biocombustíveis (ANP), citados por XTB.
“En el caso del gas hay un detalle importante, porque no todo lo que Brasil extrae termina llegando al mercado”, según Felipe Oyarzún, de XTB. En agosto, “cerca del 58% del gas extraído en Brasil volvió a inyectarse en los yacimientos, una práctica que ayuda a mantener la presión y favorecer la extracción de petróleo”.
Por eso, indica que, aunque el país haya pasado a liderar la producción regional, esto no significa necesariamente que tenga una mayor cantidad de gas disponible para comercializar.
El avance de Brasil en este siglo
“El liderazgo de Brasil en la producción de petróleo y gas en América Latina comenzó a partir de 2006, con el descubrimiento de grandes provincias petroleras en la Cuenca de Santos y el desarrollo de la Cuenca de Campos”, dijo a Bloomberg Línea Francisco Américo Cassano, profesor de Relaciones Económicas Internacionales en la Universidad Santa Cecília, en ese país.
Explicó que en 2008 se extrajo el primer petróleo del presal en el campo de Jubarte, situado en la cuenca de Campos (estado de Espíritu Santo).
Y entre 2010 y 2015, la fase de pruebas y consolidación tecnológica demostró la viabilidad económica de la actividad en aguas profundas.
A partir de 2016, con la intensificación de nuevas inversiones, la producción se expandió significativamente, indicó Cassano.
“La alta productividad y el bajo costo de extracción atrajeron a inversionistas para el desarrollo de la infraestructura de procesamiento y transporte del gas asociado al petróleo, impulsando así la producción de gas natural”, dijo el consultor.
Otra ventaja distintiva del petróleo del presal brasileño se alinea con las demandas de la transición energética.
La baja intensidad de emisiones de carbono y el bajo contenido de azufre por barril producido atraen a refinerías internacionales enfocadas en metas ambientales.
Además de estos factores técnicos y ecológicos, “el liderazgo regional se ve acentuado por el declive de la producción venezolana y mexicana —afectadas por riesgos geopolíticos—, así como por la transición económica argentina, que aún limita la producción a gran escala del país vecino”, agregó Cassano.