Bloomberg Línea — Brasil impulsó la producción de petróleo y desplazó a Argentina como el mayor productor de gas hasta mayo de este año, según un nuevo informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
La mayor economía de Latinoamérica contribuyó con el 41% de la producción de petróleo a mayo.
Le siguen en el listado de los mayores productores de petróleo en América Latina y el Caribe hasta mayo México (17%), Venezuela (12%), Guyana y Argentina (cada uno con 8%), Colombia (7%), Ecuador (4%) y otros (2%), según el informe.
Otros incluyen a Barbados, Bolivia, Perú, Surinam y Trinidad y Tobago.

La producción regional de petróleo se situó en 307 millones de barriles (Mbbl) en mayo, lo que significó un avance interanual del 6% y un aumento intermensual del 4,8 % respecto a abril de 2026.
En mayo de 2026, explica Olacde, el 51% del valor total de las importaciones de petróleo de América Latina correspondió al comercio intrarregional, mientras que el 49% restante tuvo como origen mercados extrarregionales.
En contraste, solo el 9 % del valor total de las exportaciones de petróleo de la región se destinó a países de América Latina y el Caribe, “evidenciando una marcada orientación hacia mercados extrarregionales, que absorbieron el 91% restante”, según el documento.
En junio pasado, la producción de petróleo en Brasil alcanzó un máximo histórico al llegar a 4,5 millones de barriles diarios, un aumento interanual de 19%, impulsado por Petrobras (PETR4) y sus yacimientos en aguas profundas.
El aumento de la producción de Brasil y otros productores ha contribuido a cubrir el vacío dejado por la reducción de las exportaciones procedentes de Medio Oriente, donde los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán han interrumpido el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, informó Bloomberg.
Brasil lidera la producción de gas natural en América Latina
En el caso del gas natural, se tiene que la producción continúa “altamente concentrada” en un reducido grupo de países.
Brasil lideró la producción regional en mayo con una participación del 26%, seguido de Argentina (20%), que había iniciado como líder en 2026, y Trinidad y Tobago (17%).
Después se ubicaron México (9%), Bolivia y Venezuela (ambos con el 8%).
En conjunto, indicó Olacde, estos seis países concentraron el 88% de la producción regional.
Y el 12 % restante correspondió principalmente a Perú, Colombia y Ecuador.

En enero, Argentina contribuyó con el 21% de la producción por el impulso de Vaca Muerta, mientras que Brasil apenas el 13%.
En mayo pasado, la producción regional de gas natural alcanzó los 25.100 millones de metros cúbicos (m³), lo que representa un incremento interanual del 3% y un avance del 3% respecto a abril de 2026.
“Este desempeño se produjo en un contexto internacional marcado por una elevada incertidumbre geopolítica, en particular por las tensiones registradas en Oriente Medio”, dijo Olacde.
El 19 % del valor total de las importaciones de gas natural de la región en mayo correspondió al comercio intrarregional.
En todo caso, las compras procedentes de mercados extrarregionales dominaron ampliamente el comercio regional, al representar el 81% del valor total importado.
Inflación energética en América Latina
La inflación energética en agosto ha llevado a que el precio promedio del diésel iguale “por primera vez” al de la gasolina en América Latina, alertó Olacde en días pasados.
El informe de Olacde indica que la inflación energética anual en América Latina y el Caribe subió en agosto pasado hasta el 8,33%, su valor más alto de los últimos doce 12 meses.
Este valor está por encima de la inflación total anual, que se ubicó en el 4,43%, según el Reporte Mensual de Inflación Energética.

“Este repunte está marcado por un hito en el mercado de combustibles: por primera vez, el precio promedio del diésel ha igualado al de la gasolina, alcanzando ambos US$1,41 por litro”, dice el informe.
Según Olacde, este incremento responde principalmente a la reanudación del conflicto en Medio Oriente a finales de julio tras romperse el frágil alto al fuego entre Irán y Estados Unidos.
Esto devolvió las tensiones a la región y presionó al alza los costos de los combustibles.
“Aunque el precio internacional del petróleo WTI se mantuvo relativamente estable en agosto con un promedio de US$83,90 por barril, los precios internos reflejaron una rápida transmisión de los aumentos previos, acentuada por la asimetría del mercado y los mecanismos locales de fijación de precios”, indicó.













