¿Qué tan fuerte es el comercio entre Irán y Latinoamérica? Brasil marca la pauta

Ante un comercio marginal, la principal vía de choque para Latinoamérica en el conflicto en Medio Oriente ha sido el cierre del estrecho de Ormuz.

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Bloomberg Línea — El comercio entre Irán y América Latina es reducido y tiene a Brasil como su principal punto de conexión.

Mientras las exportaciones iraníes hacia la región son marginales, la mayor economía de Latinoamérica concentra la mayor parte de los envíos de alimentos hacia el mercado iraní.

“La relación comercial de Irán con América Latina es mínima. En cuanto a exportaciones, es el continente con el que menos relación tiene”, dijo a Bloomberg Línea Ángel Saz Carranza, director del centro de pensamiento e investigación Esade Center for Global Economy and Geopolitics (EsadeGeo).

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Explicó que del total de exportaciones de Irán al mundo solo unos US$15,4 millones fueron a Sudamérica en 2024, principalmente a Brasil. En cuanto a importaciones, el principal proveedor latinoamericano de Irán es Brasil.

Las relaciones diplomáticas entre Brasil e Irán se establecieron en 1903.

Irán es miembro pleno del bloque de los BRICS, originalmente fundado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Otros miembros plenos son Egipto Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Indonesia.

El peso de Brasil en el comercio con Irán

El comercio bilateral entre Brasil e Irán se concentra principalmente en la agroindustria, ya que el gigante sudamericano exporta alimentos como soja (19,3% del total) o maíz (cerca del 68%).

En menor escala, otros productos agroindustriales como aceite y harina de soja, café, azúcar, carne de res y aves. Las ventas de Brasil a ese país son del orden de los US$3.000 millones y equivalen al 13% de las importaciones de Irán.

Irán es considerado el quinto principal destino de las exportaciones brasileñas en Medio Oriente.

Según explicó el profesor de Relaciones Económicas Internacionales de la Universidade Santa Cecília, Francisco Américo Cassano, además de Brasil, Irán mantiene una asociación estratégica en energía con Venezuela.

Cassano señaló que un conflicto entre Irán y Estados Unidos podría generar cierto impacto en la cosecha brasileña, ya que Irán es proveedor de fertilizantes para el país.

Además, advirtió que una eventual reducción de las exportaciones a Irán podría generar un excedente de maíz y soja, que Brasil tendría que redirigir hacia otros mercados.

En todo caso, “para Brasil esas exportaciones suponen el 0,85% de su total. En definitiva, Irán, de manera directa, es irrelevante para América Latina”, dijo Ángel Saz Carranza.

Principales destinos de las exportaciones de Irán

El Observatorio de Complejidad Económica (OEC) señala que, a 2024, los principales destinos de exportación de Irán en la región fueron:

  • Brasil*: US$10,1 millones
  • Chile: US$1,51 millones
  • Perú: US$1,21 millones
  • Argentina: US$988.000
  • Ecuador: US$569.000
  • Colombia: US$545.000
  • Bolivia: US$292.000

*Para 2025, el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios brasileño calcula que Brasil compró aproximadamente US$84 millones de Irán, especialmente fertilizantes (79% del total).

De acuerdo con OEC, en 2024, las principales exportaciones mundiales de Irán fueron polímeros de etileno (US$1.880 millones), mineral de hierro (US$1.130 millones) y derivados de alcoholes acíclicos (US$1.050 millones).

Les siguen a estos productos otros frutos secos (US$777 millones) y Gas Licuado de Petróleo o GLP (US$765 millones).

“Los principales destinos fueron China (US$4.440 millones), Turquía (US$2.450 millones), Pakistán (US$1.200 millones), India (US$1.060 millones) y Azerbaiyán (US$633 millones)”, indica OEC.

Relaciones políticas

La doctora en Relaciones Internacionales por la London School of Economics Carolina Pavese explicó a Bloomberg Línea que Irán mantiene relaciones políticas fuertes en América Latina, especialmente con Venezuela, que hasta ahora ha sido su principal aliado en la región.

Según indicó, otros países como Ecuador y Bolivia también han mantenido una cercanía política en el pasado con Teherán, pero el cambio de Gobierno en estos países genera un reenfoque de las relaciones.

Sin embargo, estas relaciones políticas no reflejan necesariamente el peso del comercio, aclaró Pavese, profesora de FIA Business School y del Instituto Mauá de Tecnología, en Brasil.

Pavese señaló que los efectos de un eventual conflicto que involucre a Irán se sentirían en América Latina principalmente de manera indirecta, por vías como la inflación y el petróleo.

La inestabilidad también puede afectar a las monedas regionales, especialmente a aquellas más frágiles, que enfrentan presiones de depreciación.

Choque petrolero

Ante un comercio marginal, la principal vía de choque para Latinoamérica del conflicto en Medio Oriente ha sido hasta el momento el cierre del estrecho de Ormuz, por donde fluye alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.

“En América Latina, el impacto es asimétrico: los exportadores netos de crudo tienden a mejorar términos de intercambio y recaudación, aunque afrontan tensiones políticas sobre distribución de renta y subsidio”, analizó en una nota Ángel Saz Carranza.

Entre tanto, los importadores netos, especialmente en el Caribe, suelen enfrentar deterioro de cuenta corriente e inflación, “con dilemas fiscales si intentan amortiguar el golpe mediante subsidios a combustibles o electricidad”.

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