Buenos Aires — La Argentina se ha convertido en un destino mucho más atractivo para la inversión extranjera directa, un giro contundente en relación con la situación del país hace dos años, antes de que asumiera la presidencia Javier Milei. Así lo afirmó Jeremy Allaire, cofundador y CEO de Circle (CRCL), la empresa emisora de USDC, que el ejecutivo describió como la mayor stablecoin regulada del mundo, durante una reunión con periodistas en el Four Seasons de Buenos Aires.
“Cuando miro los indicadores fiscales y macro, la moneda más libre, las reglas de repatriación de divisas y la estabilidad del entorno de negocios, es definitivamente mucho más claro para que una compañía global invierta”, sostuvo Allaire, aunque aclaró que su lectura es estrictamente económica y no alcanza a lo social ni a lo político.
Desde la asunción de Milei se reunió en varias oportunidades con funcionarios argentinos, en general en el marco de Davos, y ha seguido de cerca la ejecución del plan económico. “La estabilidad parece ser muy real”, sumó.
VER MÁS: El negocio de stablecoins de la familia Trump despega con ayuda de Binance
Allaire aterrizó en Buenos Aires con anuncios bajo el brazo: adelantó que este martes 14 Circle, que cuenta con una valuación bursátil de más de US$15.000 millones, dará a conocer un acuerdo con un banco local, en el marco de un evento en la ciudad, aunque evitó revelar el nombre de la contraparte o brindar detalles sobre la alianza.
Durante su paso por el país, el ejecutivo ha mantenido reuniones con proveedores de servicios de pago, compañías de infraestructura fintech, brokers y exchanges cripto, además de líderes del Gobierno, entre ellos del Ministerio de Economía y el Banco Central (BCRA).
Consultado sobre si espera nuevas regulaciones en la Argentina, Allaire respondió con una sola palabra: “Absolutamente”. En esa línea, afirmó que espera ver antes de fin de año normas que habiliten a las grandes instituciones financieras, incluidos los bancos, a operar con activos digitales y blockchains; definiciones sobre el tratamiento de las stablecoins dentro del sistema financiero local, tanto las emitidas en pesos como las de origen extranjero; y cambios en la política impositiva.
Ante la consulta de Bloomberg Línea, desde el BCRA declinaron hacer comentarios al respecto.
VER MÁS: Circle, la empresa de stablecoin, se dispara 205% en su segundo día en bolsa
¿De la prohibición a la apertura?
La expectativa de cambios regulatorios llega tras años de restricciones para la oferta de productos cripto por parte de entidades financieras argentinas.
En 2022, el BCRA prohibió a los bancos ofrecer o facilitar criptoactivos a sus clientes, una decisión que frustró el lanzamiento que Banco Galicia había realizado días antes. Un año después, la medida se extendió a las billeteras virtuales y obligó a plataformas como Ualá -que entonces no era banco- a discontinuar ese servicio.
En lo que va de la gestión Milei, no han habido anuncios formales sobre cambios a esa prohibición.
VER MÁS: Qué busca el BCRA con su prohibición cripto y cómo le respondieron los exchanges
Por qué el mundo corre para regular las stablecoins
Allaire enmarcó esa expectativa de cambio regulatorio en una tendencia global gatillada por la sanción del GENIUS Act en los Estados Unidos.
Esa ley, que estará plenamente vigente en enero de 2027, definió a algunas stablecoins vinculadas al dólar, entre ellas al USDC, como una forma legal de dinero dentro del sistema financiero estadounidense.
“Si sos un país y tu país tiene algo que ver con el dólar, necesitás actualizar tus leyes para lidiar con el última formato de dólares que saldrán desde los Estados Unidos”, planteó. A su entender, esa cuenta regresiva está forzando respuestas de políticas públicas en todo el mundo, y la mayoría de los países trabaja hoy directamente con el Tesoro estadounidense para interpretar el nuevo marco.
VER MÁS: Transferencia cripto: qué pasará con los millones de USDC que recibió Banfield por Galoppo
Un rol clave para la región, con base en Buenos Aires
Circle ya contrató a una persona de comunicación y marketing en la Argentina y tiene abierta una búsqueda para un puesto clave de su expansión regional: Senior Director of Ecosystem Growth, Andean and Southern Cone, con base en Buenos Aires.
Brasil fue el primer mercado que la firma construyó en América Latina y hoy cuenta con ocho empleados. La compañía, que tiene personal en unos 36 países, planea seguir contratando en la Argentina, Colombia y México. Allaire estuvo la semana pasada en Bogotá, donde dijo haber encontrado “mucha actividad”.
“Vemos una enorme oportunidad acá. Estamos invirtiendo y esperamos que este sea un mercado realmente significativo y próspero para lo que hace Circle”, afirmó. Al evaluar en qué mercados desembarcar, explicó, la compañía busca tres condiciones: un ecosistema fintech pujante, una adopción ya consolidada de activos digitales y stablecoins, y un entorno regulatorio emergente que favorezca la expansión. Las encontró todas en la Argentina.
Circle no capta usuarios finales ni comercios: opera como una empresa de infraestructura de mercado. Su negocio pasa por cerrar alianzas con firmas financieras —exchanges, billeteras, bancos, compañías de pagos— para que integren su tecnología y la ofrezcan a sus propios clientes.
De dónde salen los ingresos de Circle
La principal fuente de ingresos de Circle, por lejos, proviene de los rendimientos de las reservas que respaldan a USDC, hoy con más de US$74.000 millones en circulación.
Esas reservas se colocan en bonos del Tesoro estadounidense de corta duración, acuerdos de recompra y una porción limitada de efectivo. Allaire precisó que en un período reciente la compañía manejó unos US$75.000 millones en reservas, y que ese rendimiento constituye la línea superior de sus ingresos.
Buena parte de ese dinero, sin embargo, no queda en la empresa. Circle mantiene acuerdos de distribución con compañías de todo el mundo y les paga incentivos: algo más de la mitad de los ingresos totales se reparte con el ecosistema. Lo que retiene es lo que la firma denomina ingreso neto por reservas.
VER MÁS: Los mercados cripto siguen el riesgo bélico mientras persiste el conflicto con Irán
La tercera pata la componen los productos y servicios que la compañía construyó en los últimos dos años, entre ellos suscripciones, comisiones por transacciones y otros cargos. A fines de 2024 esa línea facturaba prácticamente cero.
El guidance actual, según Allaire, es que hacia 2026 alcance unos US$150 millones. El ejecutivo anticipó que las nuevas unidades —entre ellas Arc, su sistema operativo de red, y la Circle Payments Network, una alternativa al sistema SWIFT basada en stablecoins— empezarán a aportar ingresos en el futuro cercano.
Licencia bancaria, acciones en rojo
El 10 de julio, Circle obtuvo la aprobación de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de Estados Unidos para constituir el Circle National Trust, una licencia de banco fiduciario nacional que le permitirá custodiar sus propias reservas en lugar de depender de terceros.
La entidad quedará, además, bajo supervisión federal directa, un requisito que la nueva ley estadounidense impone a los emisores de stablecoins a partir de enero.
VER MÁS: Del barril al token: así buscan revolucionar el mercado del petróleo
El mercado celebró la noticia, aunque el entusiasmo duró poco. Ese día las acciones de la compañía llegaron a saltar más de 11% en el New York Stock Exchange, pero este lunes terminaron de borrar toda esa suba. En lo que va del año, el papel acumula una caída superior al 20%.